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sábado, 5 de marzo de 2016

CROI 2016: El Inicio Precoz del Tratamiento Frente al VIH Reduciría el Riesgo de Desarrollar Cáncer

La disminución del riesgo sería especialmente notable en sarcoma de Kaposi, cáncer anal, cáncer cervical y linfoma no Hodgkin.

Según un nuevo análisis del estudio START presentado en la Conferencia sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas (CROI), que se celebró la semana pasada en Boston (EE UU), las personas que iniciaron terapia antirretroviral con un recuento de CD4 superior a 500 células/mm3 presentarían un riesgo de desarrollar cánceres de origen infeccioso inferior en un 75% al de aquellas que iniciaron el tratamiento con niveles de CD4 de 350 células/mm3 o inferiores.

Los principales cánceres de origen infeccioso son aquellos vinculados al virus del papiloma humano (VPH) –cáncer cervical, anal o de cabeza y cuello-, al virus del herpes humano 8 (sarcoma de Kaposi) o al virus de Epstein-Barr (linfoma no Hodgkin).

El estudio START se puso en marcha de manera generalizada en marzo de 2011 por el grupo INSIGHT (Red Internacional de Iniciativas Estratégicas en Ensayos Mundiales del VIH) en 215 centros hospitalarios de 35 países.

El ensayo inscribió a 4.685 participantes (27% fueron mujeres y aproximadamente la mitad, hombres gais y otros hombres que practican sexo con hombres), con una mediana de edad de 36 años y que nunca habían recibido tratamiento antirretroviral.

El recuento de células de CD4 de todos los participantes tenía que ser superior a las 500 células/mm3.

Los participantes fueron distribuidos de forma a aleatoria a comenzar la terapia de forma inmediata o a retrasar el inicio del tratamiento hasta que los CD4 hubieran descendido justo por debajo de 350 células/mm3; es decir, siguiendo las recomendaciones terapéuticas más extendidas en el momento que se inició el ensayo. Como promedio, a los participantes se les realizó un seguimiento durante tres años.

El análisis inicial del estudio START concluyó que el inicio temprano del tratamiento redujo en un 64% el riesgo de experimentar cáncer, sin entrar a diferenciar entre los diferentes tipos, además de disminuir en un 53% el riesgo de desarrollar enfermedades graves no relacionadas con sida y en un 70% los eventos definitorios de sida.

Catorce personas en el grupo de inicio inmediato y 39 del grupo de inicio diferido desarrollaron cáncer, lo que supuso una reducción del 74% de los cánceres relacionados con infecciones (cociente de riesgo [CR]: 0,26; intervalo de confianza del 95% [IC95%]: 0,11-0,64; p= 0,003) y del 51% en el caso de cánceres no relacionados con infecciones (CR: 0,49; IC95%: 0,21-1,15).

Durante el ensayo tuvieron lugar veintinueve casos de cáncer de origen infeccioso (seis en el grupo de inicio inmediato y 23 en el grupo de inicio diferido).

Entre ellos, los principales fueron el sarcoma de Kaposi (11 en el grupo de inicio diferido y uno en el de inicio inmediato) y el linfoma no Hodgkin (nueve en el grupo de inicio diferido y uno en el de inicio inmediato).

A lo largo del seguimiento se diagnosticó un caso de linfoma de Hodgkin en cada uno de los dos brazos del estudio. En el grupo de inicio inmediato tuvieron lugar un caso de cáncer anal y otro de cáncer cervical.

En el grupo de inicio diferido tuvieron lugar dos casos de cáncer anal. Veinticuatro cánceres de origen no infeccioso fueron diagnosticados durante el estudio: ocho en el grupo de inicio inmediato y 16 en el de inicio diferido (diferencia significativa; p menor 0,05).

Al intentar analizar por separado los diferentes tipos de cáncer no infeccioso, no se obtuvieron diferencias significativas por el bajo número de casos de cada uno de forma individual.

Mientras que en el grupo de inicio inmediato la incidencia anual de casos de cáncer se mantuvo estable, en el grupo de inicio diferido dicha tasa aumentó con el tiempo.

Factores que en el presente estudio se asociaron a padecer cánceres de origen infeccioso fueron tener una edad más avanzada (cociente de probabilidades [CP]: 1,42; IC95%: 0,99-2,02 por cada 10 años de edad; diferencia no significativa), un mayor índice de masa corporal (CP: 1.08; IC95%: 1.01-1.16; p menor 0,05 por Kg/m2), proceder de un país de recursos limitados (CP: 0,32; IC95%: 0,14-0,74; p menor 0,05 al comparar países ricos con aquellos con recursos limitados) y tener una carga viral del VIH más elevada (CP: 2,32; IC95%: 1,35-3,98; p menor 0,05 por cada aumento de 1log de la carga viral).

El único factor significativamente relacionado con un mayor riesgo de padecer cánceres no asociados a infecciones fue tener una edad más avanzada (CP: 2,58; IC95%: 1,75-3,81 por cada 10 años de edad; p menor 0,05).

Los resultados del presente estudio muestran, una vez más, que iniciar el tratamiento antirretroviral con niveles de CD4 por encima de 500 células/mm3 supone beneficios clínicos a corto y medio plazo y un menor riesgo de desarrollar enfermedades graves tales como los cánceres (especialmente aquellos de origen vírico).

Este tipo de hallazgos dotan de cada vez mayor consistencia al hecho de establecer el inicio inmediato del tratamiento antirretroviral tras el diagnóstico como el criterio de inicio general, un hecho incorporado a las recomendaciones de algunos países desde hace tiempo y, de forma más reciente, a las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Fuente: Aidsmap
Referencia: Borges AH et al. Immediate ART initiation reduces risk of infection-related cancer in HIV infection. Conference on Retroviruses and Opportunistic Infections, Boston, abstract 160, 2016.




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Estudio en Monos Halla que Próximo TAF Basado en Truvada Funciona como PrEP, pero Primeros Estudios en Humanos Plantea Dudas

Una nueva versión de Truvada (Tenofovir disoproxil fumarato, o TDF / Emtricitabina) que incluye una actualización de Tenofovir, conocido como TAF, funcionaba tan bien como su predecesor en la protección de los monos contra una versión simia del VIH, informes Aidsmap.

Sin embargo, otro estudio, un ensayo temprano mirando a la nueva Truvada en mujeres, encontró que los niveles de Truvada actualizados en muestras de tejidos rectales y genitales fueron más bajos de lo esperado.

Esto sugiere que el nuevo Truvada puede no ser tan eficaz como profilaxis pre-exposición como la tableta estándar aprobado actualmente para la prevención del VIH.

Los investigadores de ambos estudios presentaron sus resultados en la Conferencia de 2016 sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas (CROI) en Boston.

En noviembre, la Administración de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos (FDA) aprobó Genvoya Gilead Sciences (Alafenamide Elvitegravir / Cobicistat / Emtricitabina / Tenofovir, o TAF), la primera tableta para contener la nueva versión de Tenofovir, que se llama TAF por sus siglas, mientras el Tenofovir estándar se conoce como TDF.

Gilead solicitó la aprobación de la nueva Truvada TAF incluido en abril de 2015; se espera una decisión el próximo mes.

Debido TAF se dirige de manera más eficaz las células, una dosis de aproximadamente una décima parte del de TDF se requiere.

En última instancia, el 90 por ciento menos de drogas termina en el torrente sanguíneo, donde puede causar efectos tóxicos.

La investigación ha demostrado que TAF es más seguro para los huesos y los riñones que TDF.

La aprobación de Truvada TAF incluido no incluirá una luz verde para su uso como profilaxis pre-exposición.

Si la tableta no avanzar en nuevos ensayos clínicos en seres humanos, años tendrán que pasar antes de ser aprobado en última instancia, para los propósitos de prevención del VIH.

En el estudio de mono, los investigadores dieron macacos una dosis única de TAF para determinar qué dosis sería equivalente a la utilizada en los seres humanos.

Después de dar respectivas dosis orales de 0,5, 1,5 y 4,5 miligramos por kilogramo de cuatro monos para cada dosis, los investigadores concluyen que la dosis 1,5 mg / kg dio lugar a niveles de fármaco equivalente a una dosis diaria de 25 mg entre los humanos.

Después de tomar biopsias rectales, los investigadores encontraron que los niveles de Tenofovir difosfato (TFV-DP, la forma activa de Tenofovir) fueron más bajos en los tejidos rectales en comparación con lo que se ha visto con el uso de TDF.

A continuación, los investigadores dieron seis macacos 1,5 mg / kg de TAF y 20 mg / kg de Emtricitabina, la segunda droga en Truvada.

Otros seis macacos se les dio un placebo.

Entonces, los científicos dieron exposiciones rectales de SHIV, primo de simio del VIH, a todos los animales durante los siguientes 1 a 24 horas, además de exposiciones repetidas durante un máximo de 19 semanas.

Después de 19 exposiciones rectales en SHIV, ninguno de los animales tratados con Emtricitabina / TAF contrajo el virus.

Los monos que recibieron el placebo contrajeron el virus después de uno a 10 exposiciones.

En comparación, en un estudio previo con un diseño idéntico en el que los monos recibieron TDF / Emtricitabina, uno de los seis monos tratados contratados SHIV después de 14 exposiciones.

Los investigadores concluyeron que TAF incluido Truvada "puede ser una alternativa viable" para TDF incluido Truvada como PrEP cuando se trata de la exposición rectal para el VIH.

Sin embargo, el pequeño ensayo en humanos sugiere que el jurado está fuera de si TAF incluido Truvada tendrá de hecho el poder Truvada estándar para proteger contra el virus.

Los investigadores dieron a ocho mujeres sin VIH de una dosis única de 25 mg de TAF, a continuación, los niveles medidos de Tenofovir y TFV-DP en su tejido del cuello uterino, el tejido vaginal, fluido cervicovaginal y el tejido colorrectal durante un período de dos semanas.

Los científicos creen que sus hallazgos también pueden aplicarse a los hombres cuando se trata de los resultados de tejidos rectales. En investigaciones anteriores, una dosis 25 mg de TAF condujo a niveles TFV-DP en células mononucleares de sangre periférica (PBMCs) que son siete veces mayor que una dosis única de 300 mg de TDF.

Por lo que los investigadores predijeron que TAF llevaría a niveles de fármaco igualmente altos en comparación con lo que serían después de una dosis de TDF.

Al final resultó que, la concentración del fármaco en los tejidos genitales y rectales en general cayeron muy por debajo de las expectativas del investigador.

Esto se mantuvo a pesar de que los niveles del fármaco en plasma y en células estaban en línea con lo que se ha visto en la investigación anterior. niveles de Tenofovir eran 19 veces más bajos que los observados con TDF en plasma, mientras que por el contrario los niveles de TFV-DP fueron nueve veces mayor en PBMCs.

Las concentraciones de fármaco en los tejidos rectales fueron de alrededor de 10 veces por debajo de los observados con la TDF.

Los niveles de Tenofovir eran de dos a 10 veces menor en los tejidos de las mucosas, mientras que los niveles de TFV-DP eran 13 veces menor en el tejido rectal, y tenían la mitad de alta en el tracto genital femenino.

Se necesita más investigación para comprender mejor estos hallazgos, incluyendo la exploración para determinar si la protección contra el VIH se basa en los niveles de Tenofovir o TFV-DP en el plasma, tejidos genitales o rectales, o si se necesitan niveles suficientes de Tenofovir y TFV-DP para la protección.





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CROI 2016: El Papel del Tratamiento como Prevención podría no Estarse Interiorizando de Forma Adecuada

Aunque el 90% de los participantes de un estudio tenía carga viral indetectable, el 52% aún se consideraba con probabilidad alta o media de transmitir el virus por vía sexual.

Solo una pequeña proporción de las personas participantes en un amplio estudio estadounidense –el ACTG A5257– declaró que no pensaban que tuvieran la capacidad transmitir el VIH tras un período prolongado en tratamiento antirretroviral.

Además, un tercio de los participantes aún consideraban que la probabilidad de transmitir el virus a sus parejas era elevada a pesar de que solo el 10% tenían una carga viral indetectable.

Estos han sido los hallazgos de una investigación presentada en la Conferencia sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas (CROI), que se celebró la semana pasada en Boston (EE UU).

El estudio evidenció que no existía una correlación entre la carga viral de una persona y sus creencias respecto a la capacidad de transmitir el virus.

Así, parece que las importantes conclusiones de los estudios HPTN 052 respecto al efecto del tratamiento como prevención todavía no han llegado de forma adecuada a todas las personas con el VIH.

Los primeros resultados de HPTN 052 se presentaron en 2011 y los de PARTNER en 2014.

El ACTG A5257 fue un estudio de gran tamaño en el que participaron 1.809 participantes, que fueron asignados de forma aleatoria para recibir diversas pautas de tratamiento antirretroviral desde el período de inclusión 2009-2011 hasta tres años después 2012-2014.

Como parte del seguimiento, se preguntó anualmente a los participantes cómo percibían su capacidad de transmitir el VIH.

Una cuarta parte de las personas que participaron en el estudio eran mujeres y el promedio de edad era de 37 años.

El 34% de los participantes eran de etnia blanca, el 42% de origen afroamericano y el 22%, latinoamericano.

La mediana de la carga viral al inicio del tratamiento fue de 40.000 copias/mL y el 30% de los participantes tenían una carga viral alta (superior a 100.000 copias/mL).

La pregunta que se realizó anualmente durante el seguimiento fue: “¿Qué probabilidad crees que tendrías de transmitir el VIH a otra persona si hoy practicarais sexo sin protección?”.

La manera de responder a esta pregunta fue a través de una escala visual que comprendía valores entre 0 (totalmente sin riesgo de transmitir la infección) y 100 (alta probabilidad de transmitir el VIH).

A partir de las respuestas se clasificó a los participantes en varios grupos en función de su percepción: “alta capacidad de transmisión” (puntuación entre 67 y 100), “capacidad de transmisión media” (entre 34 y 66), “baja capacidad de transmisión” (entre 1 y 33) y “capacidad de transmisión nula” (0).

Al inicio del estudio, el 58% de participantes consideraba “alta capacidad de transmisión”, el 26% “capacidad de transmisión media”, el 10% “baja capacidad de transmisión” y el 6% “capacidad de transmisión nula”.

Tras un año en tratamiento antirretroviral, el 38% de participantes consideraba “alta capacidad de transmisión”, aproximadamente un tercio “baja capacidad de transmisión” y el 10% “capacidad de transmisión nula”.

Sin embargo, de este último 10%, ocho personas (el 8%) tenían una carga viral detectable, pese a lo cual creían que su capacidad de transmisión era nula.

A los dos años de iniciar el tratamiento, el 90% de los participantes tenía carga viral indetectable.

El 36% aún se consideraba con “alta capacidad de transmisión” y el 19% “capacidad de transmisión media”.

El 33% se consideraba con “baja capacidad de transmisión” y el 12% “capacidad de transmisión nula”.

A los tres años de iniciar el tratamiento, el 34% aún se consideraba con “alta capacidad de transmisión” y el 18% “capacidad de transmisión media”.

El 35% se consideraba con “baja capacidad de transmisión” y el 14% “capacidad de transmisión nula”.

Al estratificar los resultados, tras el primer año las personas menores de 30 años, los participantes de origen latinoamericano y las mujeres presentaron una mayor tendencia a considerar que su capacidad de transmitir el virus había disminuido.

En cambio, los participantes de origen afroamericano y las personas que iniciaron el tratamiento con menores niveles de CD4 presentaron una menor inclinación a pensar que su capacidad de transmisión del VIH estaba disminuyendo.

Los usuarios de drogas recreativas (que, mayoritariamente declararon considerarse con alta probabilidad de transmitir el VIH, al inicio del tratamiento) mostraron a la semana 48 una menor tendencia a mantener esa opinión.

Los resultados del presente estudio pueden estar mostrando que los mensajes derivados de los estudios que han verificado la efectividad del tratamiento como prevención no están llegando de manera adecuada a las personas con VIH.

Interiorizar el mensaje de “tener una carga viral indetectable significa capacidad extremadamente baja -si no nula- de transmitir el virus”, apoyado por evidencias científicas muy consistentes, podría ayudar a minimizar el estigma asociado al VIH y reducir la ansiedad de las personas infectadas y afectadas.

Fuente: Aidsmap
Referencia: Landovitz RJ et al. Perception of infectiousness in HIV-infected persons after initiating ART: ACTG A5257. Conference on Retroviruses and Opportunistic Infections, Boston, abstract #55, 2016.




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El Tratamiento Temprano del VIH No Afecta el Indicador Temprano de Enfermedad Cardíaca, pero ¿Qué pasa a Largo Plazo?

El inicio del tratamiento del VIH antes de gota recuentos de CD4 por debajo de 500 no mejora una señal temprana de enfermedad cardiovascular (CVD), informes Aidsmap.

Sigue siendo una pregunta abierta si el tratamiento del VIH poco después del diagnóstico puede ayudar a mitigar el riesgo de las enfermedades cardiovasculares elevada entre las personas que viven con el virus.

Los investigadores llevaron a cabo un pequeño Subestudio del estudio START mundial, incluyendo 322 participantes seleccionados al azar a partir de múltiples sitios de estudio.

Examinaron la función vascular como un indicador de la enfermedad cardiovascular, tanto al inicio del estudio y en las visitas de un respectivo 4, 8, 12, 24 y 36 meses de iniciado el ensayo.

Los miembros del estudio START, que todo comenzó con más de 500 recuentos de CD4 y que en ese momento no habían sido tratados por el virus, fueron asignados al azar a iniciar de inmediato el tratamiento del VIH o esperar a hacerlo hasta que el recuento de CD4 cayó por debajo de 350.

No hubo diferencia en la elasticidad de las arterias en el tiempo entre los grupos de tratamiento inmediatas y retardadas.

Esto sigue siendo cierto incluso después de que los investigadores controlaron los factores de riesgo de CVD y por cuánto tiempo se siguieron los participantes en el estudio.

El paso del tiempo tampoco mostró diferencias significativas entre los dos grupos.




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Cuarto Boletín Especial CROI 2016: Miércoles

Boletín realizado por NAM/Aidsmap.com desde la XXIII Conferencia sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas (CROI 2016).

Temas del Miércoles, 2 de Marzo de 2016:

•Diferencias en la esperanza de vida.

•Mejorar la cascada de atención en los países africanos.

•La vacuna contra el VPH y el cáncer anal.

•Función renal y PrEP.

•La búsqueda de una cura: un agonista del TLR7.

•El potencial de la ampliación del tratamiento y la PrEP.

•Seguridad y aceptabilidad de un microbicida rectal.

•Uso del preservativo en el ensayo francés sobre la PrEP.

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http://www.croiconference.org/

Viread (Tenofovir, TDF) El Uso, Independientemente de la Duración, Plantea el Riesgo de Fractura Ósea en Personas con VIH

Personas VIH-positivas que alguna vez han tomado Viread (Tenofovir disoproxil fumarato, o TDF) tienen un mayor riesgo de una fractura ósea, sin tener en cuenta el tiempo dedicado a la droga, informes Aidsmap.

Los investigadores siguieron a 11.820 miembros de la cohorte EuroSIDA, que incluye a las personas que viven con el VIH en Europa y Argentina.

Los resultados se presentaron en la Conferencia de 2016 sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas (CROI) en Boston.

Tenofovir, que se asocia con la disminución de la densidad mineral ósea, es el más comúnmente prescrito antirretroviral en el mundo.

Hay dos tipos de la droga en el mercado hoy en día, Tenofovir disoproxil fumarato, o TDF, y una nueva versión, Alafenamide Tenofovir, o TAF.

Los estudios de este último fármaco han demostrado que es más seguro para los riñones y los huesos. TAF fue aprobado por primera vez como un componente de Genvoya (Elvitegravir / Cobicistat / Emtricitabina / TAF) en noviembre de 2015. TDF se incluye en la tableta combinada Truvada (TDF / Emtricitabina), Stribild (Elvitegravir / Cobicistat / Emtricitabina / TDF), Atripla (Efavirenz / Emtricitabina / Tenofovir), Complera (Rilpivirina / Tenofovir / Emtricitabina) y Edurant (Rilpivirina / fumarato de Tenofovir disoproxil / Emtricitabina).

Este estudio sólo consideró los que tomaban TDF. Mientras que Tenofovir también está vinculada a la pérdida de densidad mineral ósea en los que tomaron Truvada como profilaxis pre-exposición (PrEP), no ha habido ninguna evidencia en los estudios indican que las personas VIH-negativas están en riesgo de una fractura como resultado de tomar el medicamento.

(El período de seguimiento en estos estudios ha sido relativamente corto, sin embargo, por lo que no ha habido ninguna investigación que examina las implicaciones a largo plazo de Truvada uso entre las personas VIH-negativo).

Otro estudio presentado en la CROI encontró que los jóvenes adultos VIH-negativos que dejaron de tomar Truvada ha tenido un cambio en su pérdida de densidad mineral ósea.

Entre los participantes en el estudio fueron seguidos comenzando a partir de 2004.

Ellos contribuyeron 86,118 personas-años de seguimiento (persona-años son los años acumulados participantes pasan en un estudio).

Los participantes experimentaron fracturas 618, para una incidencia de 7,2 por cada 1.000 personas-años) y 89 casos de Osteonecrosis, para una incidencia de 1 por cada 1.000 personas-año.

La Osteonecrosis es una enfermedad causada por la reducción del flujo de sangre a las articulaciones, que pueden hacer que el hueso se rompa.

Un total de 132 de las fracturas se registraron como relacionada a una pérdida de la densidad mineral ósea.

Después de ajustar los datos para varios elementos, los investigadores encontraron que los factores asociados con el riesgo planteado de fracturas óseas incluyen ser mayor, un índice de masa corporal por debajo de 18, el uso de drogas inyectables, a partir del estudio con un CD4 menor recuento, la coinfección con el virus de la hepatitis C (VHC), una historia de la Osteonecrosis, antecedentes de fracturas de huesos, cáncer no relacionado con el SIDA, y después de haber tenido la enfermedad cardiovascular en el último año.

En comparación con las personas que nunca habían tomado Tenofovir, los que actualmente tomar la droga tenía un mayor riesgo de fractura del 25 por ciento, y los que nunca habían tomado TDF tenían un riesgo 40 por ciento.

El tiempo de permanencia de tomar Tenofovir no influye en el riesgo de fractura.

No hay otros antirretrovirales elevaron el riesgo de un resultado así.





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CROI 2016: Se Registra un Probable Caso de Fracaso a la Profilaxis Pre-Exposición al VIH

La persona tenía una buena adhesión a la terapia, sin embargo adquirió un virus multirresistente a los fármacos antirretrovirales.

Un hombre de 43 años de Toronto se infectó por una cepa del VIH que presentaba resistencia a varios fármacos antirretrovirales, a pesar de que esta persona llevaba dos años tomando Truvada® como profilaxis preexposición (PrEP) y todo parece indicar que mantenía un buen nivel de adhesión, según se ha informado en la Conferencia sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas (CROI) que acaba de celebrarse en la ciudad de Boston (EE UU).

A este hombre, que mantenía relaciones ocasionales que implicaban riesgo de infección por el VIH, se le sugirió que iniciara la PrEP en abril de 2013 y según su propio testimonio, mantenía un buen nivel de adhesión a esta profilaxis, un dato que parece estar confirmado por la frecuencia con la que acudía a reponer los medicamentos.

Tras detectarse la infección, no se disponía de muestras almacenadas para comprobar los niveles de fármacos en sangre y determinar de este modo la adhesión, pero otras pruebas indirectas (aunque no concluyentes) también apuntaron a que la adhesión era buena.

En 2015, uno de los análisis periódicos del VIH reveló que tenía una infección aguda por este virus (dio negativo en los anticuerpos, pero dio positivo en el antígeno p24, un marcador de infección reciente).

Tres días más tarde, se realizó una prueba de carga viral y arrojó un valor de 28.000 copias/mL.

Se trata de un valor más bien bajo en la fase de infección aguda y el equipo de médicos sugirió que podía deberse a que la PrEP estaba controlando en parte la replicación o también a que el virus presentaba multirresistencia a fármacos, un factor que suele estar relacionado con una menor virulencia.

Las pruebas de resistencia revelaron que el VIH de este hombre presentaba una mutación de resistencia a nevirapina (fármaco de la familia de los inhibidores de la transcriptasa inversa no análogo de nucleósido [ITINN]) y una resistencia completa a emtricitabina (uno de los componentes de Truvada®).

Además, presentaba una elevada resistencia a zidovudina y estavudina, lo que le confería una cierta resistencia cruzada a tenofovir (el otro fármaco incluido en Truvada®).

No obstante, hay que aclarar que no presentaba la mutación K65R que se relaciona con un elevado nivel de resistencia a tenofovir, por lo que el grado de resistencia a este fármaco era moderado y cabía esperar que los niveles de tenofovir fueran suficientes como para prevenir la infección.

Los autores también indicaron que, aunque irrelevante para el aparente fracaso de la PrEP, el virus presentaba resistencias a fármacos de la familia de los inhibidores de la integrasa y una resistencia completa a Elvitegravir.

Es destacable este hecho porque la transmisión de virus con resistencia a los inhibidores de la integrasa es un suceso muy raro y podría resultar preocupante en el caso de que empiecen a circular más cepas resistentes a esta familia, ya que cuatro de los cinco regímenes de primera línea recomendados en EE UU incluyen inhibidores de integrasa.

Por el patrón de resistencias, el equipo de investigadores sugieren que la persona que transmitió el virus estaba tomando un tratamiento fracasado con Stribild® (que además de tenofovir y emtricitabina, presentes en Truvada®, contiene elvitegravir y el potenciador Cobicistat).

El hombre infectado empezó a tomar un tratamiento compuesto por fármacos de tres familias (dolutegravir, rilpivirina y darunavir potenciado) y en tres semanas alcanzó una carga viral indetectable.

Los autores destacan que ya se habían detectado casos de transmisión del VIH a pesar de estar tomando tenofovir solo (véase Noticias sobre la Prevención del VIH: Europa del mes de febrero de 2016) ◄ y que, por tanto, no era algo inesperado que pudieran surgir casos de fracaso de la PrEP con Truvada®, pero el hecho de que este sea el primero registrado después de que decenas de miles de personas la estén tomando parece demostrar que es un suceso con pocas probabilidades de producirse.

El informe de este caso apunta a que la PrEP no puede aislarse del resto de herramientas preventivas actualmente disponibles y que todas las herramientas están conectadas entre sí: si una persona con el VIH no tiene una buena adhesión a su tratamiento aumentará el riesgo de fracaso del tratamiento (y por lo tanto de desarrollar resistencia al mismo) y se incrementará el riesgo de transmisión del VIH.

Por otro lado, el caso debería llevar a los médicos del VIH y al resto de profesionales sociosanitarios a analizar las dificultades que pudieran tener algunas personas con el VIH para mantener la carga viral indetectable y qué intervenciones pueden llevarse a cabo para reforzar y mejorar su adhesión al tratamiento. 

Fuente: Aidsmap
Referencia: Knox DC et al. HIV-1 Infection with Multiclass Resistance despite Pre-exposure Prophylaxis (PrEP). Conference on Retroviruses and Opportunistic Infections, Boston, abstract 169aLB, 2016.




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