Una estrategia de tres frentes que combina terapia antirretroviral, anticuerpos ampliamente neutralizantes (bnAbs) y el leronlimab —un anticuerpo que bloquea el receptor CCR5— podría limitar el tamaño del reservorio del VIH en lactantes, allanando potencialmente el camino hacia una cura funcional, según una investigación publicada en *Nature Microbiology*.
«Estos hallazgos sugieren una sinergia entre los anticuerpos ampliamente neutralizantes, la terapia antirretroviral y el bloqueo del CCR5 para prevenir el establecimiento del reservorio viral, y ofrecen posibles mejoras respecto a las terapias actuales para recién nacidos expuestos al [VIH]», escribieron los investigadores.
«Lo realmente emocionante es que podría pasar inmediatamente a ensayos clínicos para eliminar la infección por VIH en recién nacidos.
El siguiente paso sería comprobar si esto funciona en adultos recién expuestos», afirmó en un comunicado de prensa el autor principal, el Dr. Jonah Sacha, del Centro Nacional de Investigación de Primates de Oregón, perteneciente a la Universidad de Salud y Ciencia de Oregón. Sacha habló sobre el potencial de la terapia basada en el CCR5 para curar el VIH durante la reciente Conferencia Internacional sobre el SIDA, sugiriendo que el leronlimab podría permitir que más personas con VIH y cáncer se curen mediante trasplantes de células madre.
El tratamiento antirretroviral puede mantener el VIH suprimido indefinidamente; sin embargo, el virus inserta su material genético en las células del huésped y establece un reservorio viral persistente que hace que su erradicación sea casi imposible.
Los científicos han probado numerosos enfoques para lograr una cura funcional —una remisión a largo plazo sin antirretrovirales—, pero hasta ahora ninguna intervención aislada ha dado resultado; la mayoría de los expertos considera que será necesaria una estrategia combinada.
El tratamiento precoz, antes de que el reservorio viral se establezca por completo, parece ofrecer las mejores perspectivas para lograr una remisión sostenida.
Sacha y su equipo evaluaron tres enfoques, tanto por separado como en combinación, con el objetivo de prevenir el establecimiento del reservorio viral latente en crías de macaco infectadas por vía oral con SHIV, un virus híbrido similar al VIH.
Aunque los antirretrovirales pueden prevenir la transmisión de madre a hijo, la falta de acceso al tratamiento provoca que unos 100.000 bebés contraigan el VIH cada año, lo que subraya la necesidad de nuevas estrategias para evitar una infección de por vida, señalaron los investigadores.
Los lactantes pueden infectarse al ingerir fluidos durante el parto o posteriormente a través de la lactancia materna.
Aproximadamente un mes después del nacimiento, 55 crías de macaco ingirieron una solución que contenía una cepa potente de SHIV.
Setenta y dos horas después de la exposición, se trataron pequeños grupos con una combinación de antirretrovirales de uso común (dolutegravir, tenofovir disoproxil fumarato y emtricitabina), dos anticuerpos ampliamente neutralizantes (bnAbs) dirigidos contra la proteína de la envoltura viral (PGT121 y VRC07-523LS) y leronlimab, empleando diversas combinaciones, dosis y duraciones. En ese momento, según señalaron los investigadores, el virus se está distribuyendo por los tejidos, pero aún no ha alcanzado su carga viral máxima.
Website Nature Microbiology:
https://www.nature.com/nmicrobiol
