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martes, 25 de marzo de 2025

CROI 2025: Se Presentan 2 Nuevos Casos de Posible Curación de la Infección por el VIH Mediante Trasplantes de Células Madre

Dos nuevos casos de personas que podrían haber alcanzado la curación de la infección por el VIH fueron presentados en la 32 Conferencia sobre Retrovirus sobre Retrovirus y Enfermedades Oportunistas (CROI), celebrada recientemente en San Francisco (EE UU). 

Ambas personas recibieron trasplantes de células madre como parte de un tratamiento frente al cáncer y, de mantenerse en remisión, se unirán a la reducida lista de personas (véase el historial de casos de curación documentados) que han alcanzado una cura funcional tras este tipo de intervención. 

Los resultados, compartidos a través de dos pósteres, alimentan la esperanza de que algún día estos tratamientos puedan conllevar el desarrollo de estrategias curativas con menores riesgos que el trasplante de células madre. 

*El paciente de Chicago 
El primero de los dos casos presentados, conocido como el “paciente de Chicago”, llevaba viviendo con el VIH 14 años cuando recibió el diagnóstico de leucemia mieloide aguda. Para tratarla, realizó una terapia de acondicionamiento de baja intensidad antes de recibir un trasplante de células madre de un donante que tenía una mutación genética poco común: la CCR5-delta-32 en ambas copias del gen, lo que impide que la mayoría de las cepas de VIH entren en las células inmunitarias. 

Quince meses después del trasplante se llevó a cabo la interrupción del tratamiento antirretroviral. 

Sin embargo, dos meses más tarde, el virus reapareció brevemente en su sangre, lo que llevó a reanudar la terapia. Esta recaída, sin embargo, no impidió que se intentara una segunda interrupción del tratamiento casi dos años más tarde. 

Diez meses después, sigue sin mostrar signos del virus, lo que lo convierte en el primer caso documentado de remisión prolongada después de un rebote viral inicial. 

*El Paciente de Oslo 
El segundo caso, conocido como el “paciente de Oslo”, es el de un hombre de 58 años con un historial similar: 14 años viviendo con el VIH antes de recibir el diagnóstico de un síndrome mielodisplásico, una condición precursora de leucemia. 

Este hombre también recibió un trasplante, en este caso de su hermano, quien tenía dos copias de la misma mutación protectora CCR5-delta-32. 

Tras el trasplante, desarrolló una grave enfermedad injerto contra huésped, una complicación común en este tipo de intervenciones, que fue tratada con fármacos inmunosupresores, entre ellos ruxolitinib, el mismo medicamento utilizado previamente en el caso del “paciente de Ginebra”. 

A pesar de la agresividad del tratamiento, el paciente suspendió su terapia antirretroviral dos años después del trasplante, y ahora, otros dos años después, su carga viral sigue siendo indetectable. 

Ambos casos se suman a un pequeño pero significativo grupo de personas que, muy probablemente, se han curado de forma definitiva de la infección por el VIH. 

El primer caso conocido fue el de Timothy Ray Brown, el “paciente de Berlín”, quien dejó de tomar antirretrovirales en 2008 después de recibir dos trasplantes para tratar su leucemia.

En los años siguientes, no se detectó ningún rastro de VIH en su organismo, y murió en 2020 tras más de trece años sin rastro de virus funcional en su organismo. 

Desde entonces, se han reportado otros casos, la práctica totalidad ellos con la misma característica genética clave: recibieron células madre de donantes con la mutación CCR5-delta-32 en ambas copias del gen. 

*El Paciente de Nueva York y el Paciente de Ginebra 
Sin embargo, la aparición de casos como el del “paciente de Nueva York” y el “paciente de Ginebra” desafía la idea de que la mutación doble es indispensable. 

En estas personas se utilizaron combinaciones de células madre de cordón umbilical o incluso células sin la mutación, y aun así, lograron mantenerse libres del virus. 

Esto sugiere que otros factores, como la intensidad del acondicionamiento previo al trasplante, la respuesta del sistema inmunitario o la presencia de enfermedades como la enfermedad injerto contra huésped, podrían desempeñar un papel más relevante de lo que se pensaba. 

*Modificación genética y autotrasplante 
En paralelo, un estudio presentado en la misma conferencia apunta hacia un enfoque con menor riesgo y mayor disponibilidad. Ha sido puesto en marcha por un equipo estadounidense que ha desarrollado una técnica para modificar genéticamente las propias células madre de la persona antes de ser trasplantadas. 

A diferencia de los trasplantes usados habitualmente —que requieren un donante compatible— este enfoque utiliza células de la propia persona, lo que reduce el riesgo de complicaciones como la enfermedad injerto contra huésped. 

En el ensayo clínico fase Ib, once pacientes con linfoma recibieron combinaciones de células madre modificadas y no modificadas.

Las modificaciones incluían tres estrategias de defensa frente al VIH: una molécula que bloquea la entrada del virus (CCR5 shRNA), una proteína quimérica para prevenir la transcripción inversa del virus (TRIM5alpha), y una “señuelo” molecular que impide la activación del genoma viral (TAR decoy). 

Los resultados preliminares son alentadores: en algunos casos, las células modificadas representaban hasta el 75% de las células inmunitarias en circulación tras el tratamiento, y demostraron resistencia parcial al VIH durante interrupciones controladas del tratamiento. 

*Conclusiones 
Si avances como este último son todavía experimentales y reservados a pacientes con cáncer avanzado, los expertos ven en ellos una fuente de conocimiento de alto valor para el desarrollo de estrategias con células madre que -solas o en combinación con otras aproximaciones- podrían permitir en el futuro alcanzar la cura funcional de la infección por el VIH a gran escala. 



Website Conference on Retroviruses and Opportunistic Infections (CROI 2025): https://www.croiconference.org/ 

Una Herramienta de IA Impulsa la Inscripción en Ensayos Clínicos

El reclutamiento y la selección de participantes para ensayos clínicos requiere mucho tiempo y puede representar hasta un tercio del costo de los ensayos. 

Sin embargo, investigadores han descubierto que la inteligencia artificial (IA) podría optimizar el proceso, lo que se traduce en métodos de selección mejorados y una inscripción más rápida, según una reciente carta de investigación publicada en JAMA. 

En los últimos años, la IA ha revolucionado la atención médica. Puede ayudar a los profesionales de la salud a analizar colonoscopias, asignar a las personas los tratamientos oncológicos adecuados, identificar casos de enfermedad hepática no detectados y mucho más. 

Si bien la IA puede apoyar a los profesionales de la salud y mejorar la eficiencia en diversas áreas, muchas tareas aún requieren la revisión manual de datos. 

De hecho, la selección tradicional en ensayos clínicos requiere que los profesionales de la salud filtren manualmente un grupo de participantes potencialmente elegibles y revisen manualmente sus historiales clínicos para verificar su elegibilidad. 

Para acelerar el proceso, el Dr. Alexander Blood, MSc, director asociado del acelerador para la transformación clínica en el Hospital General de Massachusetts (Mass General Brigham), y sus colegas desarrollaron un modelo de lenguaje extenso (LLM) denominado Infraestructura de Ensayos Clínicos Habilitada por Generación Aumentada de Recuperación para la Revisión de Inclusión y Exclusión (RECTIFIER).

Según el estudio, la herramienta de cribado asistida por IA permitió una revisión previa mucho más rápida y completa del historial clínico de una persona.

También redujo significativamente el tiempo necesario para determinar la elegibilidad e impulsó las tasas de inscripción.

«La implementación de herramientas de cribado asistidas por IA como RECTIFIER mejora la eficiencia de los ensayos clínicos y agiliza el proceso de cribado y reclutamiento», escribieron los autores del estudio, «lo que podría conducir a una finalización más rápida de los ensayos y a un acceso más temprano a nuevas terapias para los pacientes». 

RECTIFIER se considera una herramienta de preselección porque los pacientes también fueron evaluados por personas reales antes de ser considerados elegibles para el ensayo. 

Si bien el estudio se centró en el reclutamiento de pacientes para un ensayo clínico en curso sobre insuficiencia cardíaca, Blood declaró a JAMA que "no existen especificaciones, ajustes ni ajustes especiales en el modelo que lo conviertan en una herramienta específica para estudios de insuficiencia cardíaca". 

Al ser preguntado sobre si RECTIFIER podría utilizarse inmediatamente para el reclutamiento en ensayos clínicos, Blood respondió: "Siempre hay maneras de mejorar un sistema o una herramienta, y estamos en proceso de hacerlo a diario aquí en Mass General Brigham. 

En nuestro sistema, estamos comenzando a realizar pruebas beta con otros investigadores y grupos de investigación de nuestra institución, con la esperanza y la intención de que se extienda ampliamente a toda nuestra organización. 

Nos entusiasma hablar con amigos, colegas y socios, y también validar externamente esta investigación para demostrar en otros centros y otras áreas de la enfermedad que seguimos viendo resultados realmente prometedores que pueden acelerar la investigación tanto para los médicos como para los pacientes, y realmente para la comunidad sanitaria en general". 



Website JAMA:
https://jamanetwork.com/journals/jama

Se Espera que la Enfermedad del Hígado Graso se Dispare para el Año 2050

Sin una mejor detección y un tratamiento eficaz, se prevé que la carga clínica de la enfermedad del hígado graso asociado a la disfunción metabólica (MASLD) aumente drásticamente en los próximos 30 años, con casos de cirrosis descompensada que se triplicarán con creces, cáncer de hígado casi se duplicará y los trasplantes de hígado casi se cuadruplicarán. 

Los investigadores generaron estas proyecciones, publicadas en JAMA Network Open, utilizando un modelo de simulación. 

La MASLD y su forma más grave, la esteatohepatitis asociada a la disfunción metabólica (MASH), son responsables de una proporción creciente de enfermedades hepáticas avanzadas en todo el mundo. Con el tiempo, la acumulación de grasa en el hígado puede provocar fibrosis, cirrosis y carcinoma hepatocelular (el tipo más común de cáncer de hígado). 

Si bien el primer medicamento para la MASH, Rezdiffra (resmetirom), se aprobó el año pasado, su manejo depende en gran medida de cambios en el estilo de vida, como la pérdida de peso y el ejercicio. 

Como una de las principales causas de enfermedad hepática, es necesario predecir con precisión la carga de la MASLD durante las próximas décadas para facilitar las mejoras en la prevención, el diagnóstico y el tratamiento. Phuc Le, PhD, MPH, de la Clínica Cleveland, y sus colegas evaluaron la carga futura de MASLD en Estados Unidos durante los próximos 30 años. 

El equipo de investigación modeló la progresión de MASLD en adultos, utilizando datos publicados consolidados. La simulación incluyó a 2.821.624 personas. 

Aproximadamente la mitad eran mujeres, y la edad promedio fue de 36 años. 

Según el modelo, la prevalencia de MASLD aumentaría de forma constante del 34 % (86,3 millones de personas) en 2020 al 41 % (121,9 millones de personas) para 2050. 

Se proyecta que el número de casos de MASH en EE. UU. aumente del 6 % de los adultos (14,9 millones) en 2020 al 8 % de las personas (23,2 millones) para 2050. 

De igual manera, se espera que los casos de MASH con fibrosis clínicamente significativa (estadio F2 o superior) aumenten de 6,7 millones a 11,7 millones. 

Entre 2046 y 2050, se proyecta que la enfermedad hepática hepática (HEH) genere 22 440 nuevos casos de cáncer de hígado y 6720 trasplantes de hígado al año, en comparación con los 11 483 casos de cáncer de hígado y 1717 trasplantes anuales entre 2020 y 2025. 

También se prevé un aumento drástico de las muertes relacionadas con el hígado, de 30 500 muertes en 2020 (el 1,0 % del total de muertes en adultos) a 95 300 muertes (el 2,4 %) en 2050, lo que subraya la creciente carga de la enfermedad del hígado graso en las próximas décadas. 

“En este estudio de modelado analítico de decisiones, el modelo pronosticó un aumento sustancial de la carga clínica de la HEH durante las próximas tres décadas en ausencia de tratamientos eficaces”, escribieron los investigadores. 

“Estos resultados sugieren que los sistemas de salud deberían planificar un gran aumento en el número de casos de carcinoma hepatocelular y en la necesidad de trasplantes de hígado”. 




Website JAMA Network Open: 
https://jamanetwork.com/journals/jamanetworkopen

CROI 2025: Los Anticuerpos Ampliamente Neutralizantes Nuestran Avances Prometedores tanto en Hombres como en Mujeres

Dos estudios presentados en la 32 Conferencia sobre Retrovirus sobre Retrovirus y Enfermedades Oportunistas (CROI), celebrada recientemente en San Francisco (EE UU) han obtenido resultados exitosos en el uso de anticuerpos ampliamente neutralizantes para prolongar la supresión virológica durante más de dos años en ausencia de tratamiento antirretroviral. 

Estudio RIO El primero de los estudios, conocido bajo el nombre de RIO, contó con la participación de 68 hombres con el VIH en tratamiento antirretroviral, de las cuales la mitad recibió placebo y la otra mitad infusiones de larga duración de dos anticuerpos ampliamente neutralizantes: 3BNC117 y 10-1074. 

Estos anticuerpos bloquean diferentes partes de la cubierta del VIH, impidiendo que el virus infecte nuevas células. 

Tras la infusión, todos los participantes suspendieron el tratamiento antirretroviral en un procedimiento conocido como interrupción analítica del tratamiento. 

A las 20 semanas, casi todos los participantes del grupo placebo experimentaron un rebote virológico y tuvieron que reiniciar el tratamiento, excepto tres personas, dos de las cuales siguen sin rebote tras 120 semanas, lo que sugiere un potencial estado de control del VIH post-tratamiento. 

En el grupo que recibió los anticuerpos ampliamente neutralizantes, los resultados fueron más prometedores. 

Solo 12 de los 34 participantes experimentaron rebote virológico en la semana 20, lo que significa que el 65% de los participantes mantuvieron cargas virales por debajo de 1.000 copias/ml (umbral del estado de supresión virológica usado en el estudio). 

A la semana 72, el 39% aún no había tenido rebote virológico y siete personas mantuvieron su carga viral completamente suprimida durante 120 semanas, lo que supone más de dos años sin tratamiento antirretroviral. 

Todo ello representa el mayor retraso en el rebote virológico visto en estudios con anticuerpos ampliamente neutralizantes hasta la fecha. 

Además, se observó que, en los participantes sin rebote, la respuesta inmunitaria frente al VIH aumentó con el tiempo, sugiriendo que los anticuerpos ampliamente neutralizantes no solo neutralizan el virus, sino que también fortalecen la respuesta inmunitaria. 

Estudio FRESH El segundo estudio, FRESH, se centró en un grupo demográfico diferente. Realizado en KwaZulu-Natal, Sudáfrica, con mujeres jóvenes recientemente infectadas por el VIH, el ensayo probó dos anticuerpos ampliamente neutralizantes distintos (VRC07-523 y CAP256V2) junto a un fármaco inmunoestimulante, vesatolimod. 

Para ser incluidas en el estudio, las participantes debían haber sido diagnosticadas de forma muy precoz, lo que permitió iniciar el tratamiento antirretroviral en un promedio de tres días después de la infección. 

A la semana 20, diez de las veinte participantes reiniciaron el tratamiento antirretroviral debido a la aparición de rebote virológico. 

De las restantes, seis lograron un retraso significativo en el rebote y cuatro han mantenido el estado de supresión virológica durante más de un año y medio después de suspender el tratamiento antirretroviral.

Algunas participantes presentaron un patrón de rebote virológico oscilante, lo que sugiere que los anticuerpos ampliamente neutralizantes pueden estar interactuando con el sistema inmunitario de manera inesperada. 

Además, los niveles de anticuerpos en sangre se redujeron a valores subterapéuticos mucho antes de alcanzar la supresión virológica prolongada, lo que podría indicar que el efecto de los anticuerpos ampliamente neutralizantes es clave para el control del virus. 



Website Conference on Retroviruses and Opportunistic Infections (CROI 2025): https://www.croiconference.org/ 

Los Estudios Muestran Beneficios a Largo Plazo de doxyPEP para la Prevención de ITS

Un creciente número de investigaciones confirma que tomar el antibiótico doxiciclina después de las relaciones sexuales —un enfoque conocido como doxyPEP— reduce el riesgo de infecciones de transmisión sexual (ITS). Dos estudios presentados en la reciente Conferencia sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas (CROI 2025) analizaron el uso a largo plazo de doxyPEP en San Francisco, la ciudad que lo implementó primero. 

La profilaxis posexposición con doxiciclina consiste en tomar una dosis única de 200 miligramos del antibiótico dentro de las 72 horas posteriores a la relación sexual.

Los resultados del ensayo DoxyPEP, presentados por primera vez en la Conferencia Internacional sobre el SIDA de 2022, demostraron que redujo el riesgo de clamidia y sífilis en hombres homosexuales y mujeres transgénero que vivían con VIH o recibían profilaxis preexposición (PrEP); los resultados mostraron una disminución menor, pero significativa, del riesgo de gonorrea. 

Sin embargo, el ensayo dPEP Kenia, publicado el año siguiente, concluyó que este enfoque no funcionaba bien para las mujeres cisgénero en África.

Los dos nuevos estudios analizaron la implementación de doxyPEP en la clínica de salud sexual Magnet de la Fundación contra el SIDA de San Francisco, ubicada en el barrio de Castro, que atiende principalmente a hombres gais, bisexuales y personas de género diverso. 

En octubre de 2022, San Francisco fue la primera ciudad en recomendar doxyPEP. Como se informó en la CROI del año pasado y en JAMA Internal Medicine, la doxiciclina profiláctica parece haber contribuido a una disminución del 50 % en los casos de clamidia y sífilis en toda la ciudad, aunque tuvo poco efecto sobre la gonorrea. *DoxyPEP y tasas de ITS. 

El Dr. Hyman Scott, MD, MPH, director médico de la Fundación contra el SIDA de San Francisco, y sus colegas evaluaron el impacto sostenido de la doxyPEP en la incidencia de ITS durante un período de dos años. Previamente, presentó datos de un año en la CROI 2024. 

Magnet comenzó a implementar la doxyPEP en noviembre de 2022, ofreciéndola a todos los clientes que recibían PrEP contra el VIH u otros servicios de salud sexual en la clínica.

La acogida fue entusiasta y la demanda y la aceptación inicial de la doxyPEP fueron altas. Este análisis incluyó a 2524 personas a las que se les recetó doxyPEP en cualquier momento hasta septiembre de 2024 (aproximadamente el doble que en el informe del año pasado), junto con 2068 no usuarias. 

En el caso de las usuarias, los investigadores incluyeron datos de hasta cinco trimestres antes y después de la prescripción inicial; en el caso de las no usuarias, analizaron datos de hasta cinco trimestres antes y después de abril de 2023. 

Alrededor del 90 % eran hombres cisgénero, alrededor del 10 % eran personas transgénero o no binarias, y la mediana de edad era de 35 años. 

Aproximadamente un tercio eran blancos, el 24 % latinos, el 16 % asiáticos, el 13 % multirraciales y el 4 % negros. (A modo de comparación, la población de San Francisco se compone aproximadamente de un 38 % de blancos no hispanos, un 37 % asiáticos, un 16 % latinos y un 6 % negros). 

Las características demográficas fueron similares entre ambos grupos. 

Más del 90 % tomaba la PrEP contra el VIH, principalmente pastillas diarias. Antes de comenzar con doxyPEP, las personas que tomaban doxyPEP tenían un riesgo casi cuatro veces mayor de contraer ITS que quienes no la tomaban. 

En el período previo a doxyPEP, las ITS aumentaban considerablemente entre las personas que tomaban doxyPEP y disminuían entre quienes no la tomaban. 

En el período posterior a doxyPEP, se observó una disminución sustancial de las ITS entre las personas que tomaban doxyPEP, mientras que quienes no la tomaban experimentaron una disminución leve y continua, por lo que la diferencia entre ambos grupos disminuyó. 

Entre las personas que tomaban doxyPEP, la sífilis disminuyó un 89 %, la clamidia un 81 % y la gonorrea un 44 %. Las tres reducciones fueron estadísticamente significativas y se mantuvieron durante el período de seguimiento. 

Scott señaló que estos son los primeros datos reales que muestran una disminución de casi el 50 % en la gonorrea, en consonancia con el ensayo con doxyPEP. 

“La adopción de doxyPEP continúa aumentando, y la incidencia de ITS bacterianas entre los usuarios de doxyPEP disminuyó significativamente en general y para cada ITS, incluida la gonorrea, lo que demuestra un alto impacto sostenido de esta intervención en un entorno real”, concluyeron los investigadores. 

Estos hallazgos indican que quienes más podrían beneficiarse de doxyPEP lo están eligiendo, según Scott.

Al preguntarle por qué este estudio mostró una mayor eficacia contra la gonorrea que otros, Scott sugirió que un seguimiento más prolongado podría ser un factor. 

Además, aunque las directrices de doxyPEP indican que la doxiciclina puede tomarse hasta 72 horas después de la relación sexual, Magnet recomienda que los usuarios la tomen dentro de las 24 horas —como la "última dosis de la noche"—, cuando es más probable que sea efectiva. 



Website JAMA Internal Medicine: 
https://jamanetwork.com/journals/jamainternalmedicine

Los Anticuerpos Ampliamente Neutralizantes se Muestran Prometedores para el Tratamiento del VIH de Acción Prolongada

Los anticuerpos ampliamente neutralizantes (bnAb) podrían funcionar bien con lenacapavir o cabotegravir en regímenes de acción prolongada para el tratamiento del VIH, según dos presentaciones realizadas esta semana en la Conferencia sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas (CROI 2024) en San Francisco. 

Un estudio demostró que teropavimab y zinlirvimab, dos bnAb de Gilead Sciences, funcionaron bien en combinación con lenacapavir (Sunlenca) administrado dos veces al año. 

El otro estudio mostró que N6LS, un bnAb de ViiV Healthcare, es un posible aliado para cabotegravir de acción prolongada. 

Las personas con VIH normalmente producen anticuerpos específicos contra el VIH, pero estos se dirigen principalmente a partes del virus que están ocultas o son muy variables.

Sin embargo, una pequeña proporción de personas produce de forma natural anticuerpos ampliamente neutralizantes que se dirigen a partes conservadas del virus que no cambian significativamente. 

Estos anticuerpos especializados se están explorando para la prevención, el tratamiento y la cura funcional del VIH, pero el virus puede desarrollar resistencia a los bnAb, por lo que es mejor utilizarlos en terapia combinada 

*Lenacapavir más dos bnAb. 
Onyema Ogbuagu, MBBCh, de la Universidad de Yale, y sus colegas llevaron a cabo un ensayo clínico de fase II (NCT05729568) con lenacapavir, teropavimab y zinlirvimab en personas que actualmente reciben terapia antirretroviral con supresión viral. 

Lenacapavir, el primer inhibidor de la cápside del VIH, se administra mediante inyección cada seis meses. 

Está aprobado en combinación con otros antirretrovirales para personas con VIH multirresistente y con amplia experiencia en tratamiento, pero actualmente no cuenta con aliados igualmente duraderos para desarrollar un régimen completo semestral; los bnAb podrían desempeñar esta función. 

Teropavimab (GS-5423) se deriva de un bnAb llamado 3BNC117 que se dirige al sitio de unión de CD4, que el virus utiliza para entrar en las células. 

El zinlirvimab (GS-2872) se deriva del 10-1074, un bnAb que se une al bucle V3 en la superficie del VIH. Ambos bnAb se modificaron para prolongar su vida media en el organismo y permitir una dosificación menos frecuente. Investigaciones previas revelaron que aproximadamente la mitad del VIH de subtipo B (el más común en Estados Unidos y Europa) es altamente susceptible a ambos anticuerpos, mientras que más del 90 % es sensible a al menos uno. 

En la CROI 2023 y en The Lancet HIV, investigadores presentaron los resultados de un pequeño ensayo de fase I que demostró que la triple combinación, denominada LTZ, mantuvo la supresión viral durante seis meses en personas altamente susceptibles a ambos bnAb. 

Datos adicionales, presentados en la CROI 2024 y en la reunión sobre farmacoterapia contra el VIH celebrada en Glasgow el otoño pasado, mostraron que la combinación podría ser eficaz en personas altamente sensibles a al menos uno de los anticuerpos si recibían dosis suficientemente altas. 

Estos resultados subrayan la importancia de realizar pruebas de sensibilidad viral antes del tratamiento. 

Estos hallazgos sentaron las bases para el estudio de Fase II, en el que se inscribieron 80 participantes con alta susceptibilidad tanto al teropavimab como al zinlirvimab, según un ensayo de resistencia fenotípica. 

Presentaron una carga viral indetectable (por debajo de 50 copias) con un régimen antirretroviral oral diario estándar durante al menos un año. 

En comparación con el ensayo de Fase I, este estudio incluyó una población más diversa. Si bien la mayoría (85%) eran hombres, más de un tercio eran afroamericanos y una cuarta parte eran latinos. 

La mediana de edad fue de aproximadamente 51 años. Presentaban una función inmunitaria bien preservada, con un recuento basal medio de CD4 de 749. 

Tras la evaluación de la sensibilidad a los anticuerpos, 53 personas fueron asignadas aleatoriamente para cambiar a lenacapavir más los dos bnAb, mientras que 27 mantuvieron su pauta oral diaria. 

El grupo que cambió recibió una dosis de carga de lenacapavir oral los dos primeros días, inyecciones subcutáneas de lenacapavir cada seis meses e infusiones intravenosas de teropavimab (2550 mg) y zinlirvimab (2550 mg) cada seis meses. 

Estas dosis fijas son comparables a las dosis óptimas basadas en el peso del estudio de fase I. La tasa de respuesta fue alta en general: el 96 % de las personas en ambos grupos de tratamiento mantuvo la supresión viral en la semana 26.

Lenacapavir, teropavimab y zinlirvimab se mantuvieron muy por encima de los niveles terapéuticos a lo largo del tiempo. El recuento promedio de CD4 aumentó, sin diferencias significativas entre los dos grupos. Una persona del grupo LTZ experimentó un fracaso virológico. 

Esta persona presentó un pico viral en la semana 12 y un rebote viral mayor alrededor de la semana 24, tras lo cual reanudó el tratamiento con Biktarvy (bictegravir/tenofovir alafenamida/emtricitabina) y recuperó la supresión viral. 

Si bien esta participante mantuvo niveles promedio de los dos bnAb, la concentración de lenacapavir descendió por debajo de la media. 

La persona mostró resistencia a lenacapavir (mutación Q67H) y pérdida de sensibilidad a zinlirvimab a las 24 semanas. 

El régimen LTZ fue seguro y, en general, bien tolerado, sin eventos adversos graves relacionados con el fármaco, eventos adversos graves emergentes del tratamiento ni retiros debido a eventos adversos. 

El efecto secundario más común en este grupo fueron reacciones leves en el lugar de la inyección (ISR) de lenacapavir; el dolor y otras reacciones fueron menos frecuentes y generalmente leves. Nadie experimentó reacciones relacionadas con la infusión de teropavimab o zinlirvimab. 

“Creemos que la alta eficacia de la supresión viral y los datos de seguridad respaldan la continuación de nuestro estudio y el desarrollo clínico de lo que consideramos un prometedor régimen semestral contra el VIH”, declaró Ogbuagu a la prensa en una rueda de prensa. 

La combinación semestral de lenacapavir, teropavimab y zinlirvimab es “el régimen completo de acción más prolongada en desarrollo avanzado”, añadió.

“Lo mejor de todo es que se pueden administrar todos juntos”, lo que mejoraría la logística del tratamiento. 

Este estudio está en curso y se prevé extenderlo a 52 semanas. A principios de este año, la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) otorgó al régimen LTZ la Designación de Terapia Innovadora, con el objetivo de acelerar el desarrollo de nuevos fármacos que puedan demostrar una mejora sustancial con respecto a las terapias disponibles. 



Website The Lancet: 
https://www.thelancet.com/journals/lanhiv/

Hay Vdas en Peligro Inminente

Los ocupantes yacían, resignados y silenciosos, descomponiéndose uno tras otro… Uno tras otro, hombres de rostro ceniciento y cuerpos esqueléticos se reclinaban, con las rodillas huesudas apuntando hacia arriba bajo las mantas, como estacas bajo una tienda de campaña. 

Cada uno llevaba un soporte para suero y una bolsa de sangre, cables y mangueras conectados al dorso de las manos y las muñecas. 

Con la mascarilla puesta, como me indicó una enfermera jefe, seguí la camilla de mi hermano hasta el centro de transfusiones de la sala de SIDA del hospital, mientras nos preparábamos para otra ronda de plaquetas, tan agotado estaba su recuento, su cuerpo devastado por el SIDA.

—De «Una canción para Olaf» de Jennifer Boulanger En mis mejores días, la escena descrita arriba parece un recuerdo lejano. En cambio, recuerdo a mi querido hermano como era antes de la infección: vibrante, brillante, teatral, divertido, exuberante.

Cuando perdemos a un ser querido, los recuerdos de tiempos mejores vuelven a la vida con el paso del tiempo, permitiéndonos dejar de lado, aunque sea brevemente, los recuerdos traumáticos de una muerte prolongada y dolorosa. 

Sin embargo, hay momentos en que me conmueve profundamente al volver a la realidad, generalmente cuando leo sobre nuevos casos o una muerte por sida que podría haberse evitado. 

Esto fue lo que ocurrió la semana pasada, cuando leí por primera vez sobre los niños en Tanzania, a quienes les cortaron los medicamentos esenciales una administración Trump destinada a recortar drásticamente, sin importar la vida o la muerte. 

Mi hermano probablemente contrajo el virus justo antes de los primeros días de la pandemia del VIH/SIDA, cuando un diagnóstico positivo significaba una muerte casi segura. 

La terapia antirretroviral que le salvó la vida en 1996 llegó demasiado tarde para salvarlo. 

Pero los avances médicos desde entonces, incluyendo la práctica actual de administrar antirretrovirales (profilaxis preexposición o PrEP) como medida preventiva para las personas VIH negativas, han hecho que el SIDA sea cosa del pasado. O eso creíamos. 

El mes pasado, el Plan de Emergencia del Presidente para el Alivio del SIDA (PEPFAR), posiblemente el programa de salud mundial más exitoso del gobierno de Estados Unidos, que evitó aproximadamente 25 millones de muertes por SIDA, se estancó debido a los recortes de la administración Trump a los Institutos Nacionales de Salud (NIH) y al desmantelamiento de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). 

Nuestros medios de comunicación están inundados de datos sobre los efectos de los recortes y abundan los argumentos racionales para restablecer la financiación que salvará vidas. 

Sin embargo, no captan adecuadamente la realidad de lo que está en juego, ni cómo las acciones arbitrarias de una administración incompetente causarán el sufrimiento y la pérdida de vidas que presenciamos en los primeros días de la epidemia de sida en Estados Unidos. 

En una entrevista en Substack de Emily Smith, la Dra. Dorothy Dow, profesora asociada de Pediatría y Salud Global de la Universidad de Duke, describe las consecuencias en la vida real del congelamiento arbitrario y las suspensiones temporales de médicos, investigadores y farmacéuticos de USAID en Moshi, Tanzania, donde ella trabaja en ese campo. 

Dow eligió trabajar para el Instituto de Salud Global de la Universidad de Duke debido a su interés en la prevención de la transmisión maternoinfantil del VIH. 

Inicialmente, formó parte de un programa que, desde su inicio, ha evitado que 5,5 millones de bebés contraigan el VIH. 

Durante su estancia en Tanzania, Dow reconoció la necesidad de educación e intervenciones médicas para toda una generación de adolescentes, la mayoría de los cuales habían perdido a sus padres a causa del sida y, como resultado, se veían obligados a cambiar de hogar, soportando "transiciones familiares traumáticas, estigma extremo, pobreza y desesperanza". 

Dow y sus colegas crearon clínicas para adolescentes que combinaban asesoramiento, mentoría entre pares y administración regular de medicamentos, convirtiéndose en un salvavidas para estos jóvenes, antes marginados, que ahora expresan su esperanza con la expresión suajili "Tumia dawa kutimiza ndoto" o "Toma tu medicina para alcanzar tus sueños". 



Website Journal of the Pediatric Infectious Diseases Society: 
https://academic.oup.com/jpids

jueves, 13 de marzo de 2025

Un Estudio Señala que Disociar la Moralidad del VIH es Clave para Reducir el Estigma Social

Incluir la disociación entre la moralidad y el VIH en los mensajes de desestigmatización sería una de las cuestiones esenciales para cambiar la percepción errónea y negativa que aún predomina en la sociedad.

Es una de las principales conclusiones de un nuevo estudio de la Universidad Northwestern (Chicago, EE UU), publicado en la revista Public Health Ethics. 

Históricamente, el VIH ha sido asociado con conductas consideradas inmorales, lo que se traduce en un estigma que afecta no solo a la calidad de vida de las personas afectadas, sino también a su acceso a tratamientos y servicios de salud. 

En este sentido, los investigadores sugieren una estrategia de acción multinivel. A lo largo de las cuatro décadas desde el descubrimiento del VIH, la persistencia del estigma hacia las personas seropositivas ha desconcertado a los científicos, que ya han observado numerosos esfuerzos de desestigmatización. 

Las explicaciones sobre la presencia de este estigma incluyen la historia de exclusión legal y el etiquetado de “criminales” a las personas portadoras del VIH, así como la superposición entre las poblaciones LGTBIQ+ y quienes viven con él. 

Sin embargo, sugiere otra razón que podría estar detrás de este fenómeno persistente: la asociación del VIH con la moralidad de una persona. 

El autor principal del estudio, Shahin Davoudpour, señala: “Hablamos sobre esta idea de que el estigma persiste cuando hay un componente ético vinculado. 

Tiene sentido teóricamente; cuando las personas piensan que algo sucede por tu culpa, son más propensas a seguir culpándote y a pensar que deben distanciarse de ti”. 

Davoudpour se dedica a medir los resultados de salud pública en el departamento de ciencias sociales médicas de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern. 

El estudio utilizó datos de las olas de 2021 y 2022 de la Encuesta Social General (GSS, por sus siglas en inglés). Iniciada en 1972, la GSS forma parte de un estudio permanente que analiza la opinión pública y los valores en Estados Unidos. 

Este proyecto se dedica a recopilar datos sobre la sociedad contemporánea estadounidense, permitiendo así el estudio y la explicación de las tendencias en actitudes y comportamientos, así como la comparación de la sociedad estadounidense con otras del mundo. 

Los resultados del análisis de estos datos confirmaron la hipótesis del equipo: el estigma parece ser más probable cuando se asocia la inmoralidad con el estado serológico, ya de por sí estigmatizado. 

Aquellas personas que afirmaron enérgicamente que las personas con el VIH participan en “actividades inmorales” tienen al menos 13 veces más probabilidades de rechazar la proximidad a estas personas en comparación con quienes disienten. 

Es importante señalar que factores como las creencias sobre las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo y la conciencia sobre la discriminación hacia quienes viven con el VIH no lograron explicar los hallazgos, incluso al considerarlos durante el análisis. 

Davoudpour también comentó que mientras revisaba los datos y la investigación para respaldar sus hipótesis, se dio cuenta de la falta de datos cuantitativos sobre la conexión entre la moralidad y el estigma. 

Aprovechando el estudio del Centro Nacional de Investigación de Opinión, Davoudpour pudo crear tablas y aplicar técnicas de análisis de datos complejos para empezar a llenar este vacío en el ámbito de la investigación. 

Sin embargo, reconoce que trabajar con datos de otros científicos puede ser limitante, ya que las preguntas pueden no ser lo suficientemente precisas para desarrollar conclusiones específicas. 

Por ello, expresa su intención de realizar un estudio propio con una visión específica de ética conductual relacionada con el VIH para comparar con los descubrimientos de su equipo. 

Mientras tanto, los responsables del estudio han manifestado su interés en que los científicos y quienes trabajan para poner fin al VIH utilicen esta investigación a la hora de conformar sus estrategias de desestigmatización. 

“Específicamente, alentamos a los científicos y responsables de políticas a considerar el papel de las percepciones morales al rediseñar los mensajes de sus campañas, enfatizando la disociación del VIH de la moralidad”. 

Además, los investigadores deberían explorar cómo las percepciones de la moralidad influyen en estos esfuerzos de reducción del estigma, lo que podría mejorar aún más la eficacia de las intervenciones destinadas a reducir el estigma asociado al VIH. 

Este enfoque en la disociación entre la moralidad y el VIH es fundamental para avanzar hacia una sociedad más inclusiva y comprensiva, donde las personas con el VIH sean tratadas con dignidad y respeto, alejándose de prejuicios dañinos. 



Website Public Health Ethics: 
https://academic.oup.com/phe

Riesgo y Carga Futura de la Demencia en Estados Unidos

La demencia afecta a más de 6 millones de estadounidenses y causa más de 100,000 muertes al año. Conocer el riesgo de padecer demencia a lo largo de la vida puede contribuir a mejorar las medidas de prevención. 

Además, puede orientar la planificación de la salud pública al generar proyecciones de casos futuros. 

Las estimaciones previas del riesgo de padecer demencia a lo largo de la vida en Estados Unidos oscilaban entre el 11% y el 14% para los hombres y entre el 19% y el 23% para las mujeres. 

Sin embargo, estas estimaciones se basan en datos antiguos en los que la demencia no se documentaba de forma fiable y los casos en fase inicial a menudo se pasaban por alto. 

Estos datos también se limitaban generalmente a la población blanca no hispana. Un equipo de investigación dirigido por los doctores Josef Coresh, de la Facultad de Medicina Grossman de la Universidad de Nueva York, y Michael Fang, de la Facultad de Salud Pública Bloomberg de la Universidad Johns Hopkins, generó estimaciones actualizadas del riesgo de padecer demencia a lo largo de la vida en diferentes subgrupos de la población. 

También proyectaron el número de personas que serían diagnosticadas con demencia en EE. UU. entre 2020 y 2060. Los resultados se publicaron en la revista Nature Medicine el 13 de enero de 2025.

El equipo analizó datos de más de 15 000 personas del estudio Riesgo de Aterosclerosis en Comunidades (ARIC). 

Todas las personas estudiadas no presentaban demencia a los 55 años. Más de una cuarta parte eran de raza negra y más de la mitad, mujeres. 

Alrededor del 31 % presentaba al menos una copia de la variante del gen de la apolipoproteína E4 (APOEε4), un importante factor de riesgo para la enfermedad de Alzheimer. 

El equipo se basó principalmente en evaluaciones presenciales. En el caso de los participantes que no acudieron en persona, utilizaron evaluaciones cognitivas telefónicas. También examinaron los historiales hospitalarios y los certificados de defunción en busca de diagnósticos de demencia. 

Los investigadores estimaron un riesgo de demencia a lo largo de la vida del 42 % después de los 55 años, más del doble de las estimaciones previas. 

El riesgo de demencia era del 4 % a los 75 años y del 20 % a los 85, presentándose la mayor parte del riesgo después de los 85. Ciertos grupos presentaban mayores riesgos que otros. 

Por ejemplo, las mujeres presentaban un mayor riesgo a lo largo de la vida debido a la supervivencia a edades más avanzadas: un 48 % frente al 35 % de los hombres. 

Las personas con dos copias de APOEε4 presentaban un riesgo a lo largo de la vida de casi el 60 %, frente al 48 % de quienes tenían una copia y el 39 % de quienes no tenían ninguna. 

El equipo aplicó sus estimaciones de riesgo a lo largo de la vida a las proyecciones de población futuras del Censo de EE. UU. 

Proyectaron que el número de nuevos casos de demencia en EE. UU. se duplicará en las próximas cuatro décadas, de aproximadamente 514 000 en 2020 a aproximadamente un millón en 2060.

El estudio sugiere que el riesgo de demencia a lo largo de la vida podría ser mucho mayor de lo que se creía. Esto pone de relieve la urgente necesidad de políticas que promuevan un envejecimiento saludable. 

Las intervenciones dirigidas a personas de alto riesgo podrían ayudar a reducir la carga social de la demencia. 

“El inminente aumento de casos de demencia en la población plantea importantes desafíos para los responsables de las políticas sanitarias, en particular, quienes deben reorientar sus esfuerzos hacia estrategias para minimizar el riesgo y la gravedad de los casos de demencia, así como hacia planes para brindar más servicios de atención médica a las personas con demencia”, afirma Coresh. 



Website Nature Medicine:
https://www.nature.com/nm

El Mimetismo Molecular del Virus de Epstein-Barr revela un Punto Clave de Vulnerabilidad

El virus de Epstein-Barr (VEB) es un virus común que causa mononucleosis, o mono, y se asocia con algunos tipos de cáncer y enfermedades autoinmunes. 

A pesar de los efectos conocidos del VEB y su potencial para causar enfermedades, existen pocas opciones terapéuticas y no existen vacunas autorizadas dirigidas al virus. 

En busca de maneras de contrarrestar el VEB, investigadores del NIAID están examinando cómo el virus reconoce e interactúa con las células a nivel molecular. 

Una nueva investigación publicada en Immunity revela la estructura cristalina de alta resolución de una proteína en la superficie del VEB en complejo con el receptor al que se une en la superficie de las células inmunitarias humanas, llamadas células B. 

Los investigadores también descubrieron anticuerpos que neutralizan eficazmente el VEB y descubrieron que reconocen la proteína de superficie viral mediante interacciones similares a las que se dan entre el VEB y su receptor en las células huésped. 

Esta investigación identifica un sitio vulnerable en el VEB que podría conducir al diseño de intervenciones muy necesarias contra el virus. El VEB, también conocido como virus del herpes humano tipo 4, es uno de los virus humanos más comunes: nueve de cada diez personas tienen o tendrán el VEB a lo largo de su vida.

Tras la infección por el VEB, muchas personas no presentan síntomas, pero algunas experimentan síntomas de mononucleosis, como fiebre, dolor de garganta y fatiga. 

Estos síntomas suelen ser leves, pero pueden ser más graves en adolescentes o adultos. Tras las primeras etapas de la infección, el virus se oculta en el organismo y puede manifestarse posteriormente o cuando el sistema inmunitario está debilitado. 

Estudios recientes también han descubierto que el VEB está relacionado con varios tipos de cáncer, enfermedades autoinmunes como el lupus y otros trastornos. 

Un paso clave en la infección por el VEB es que el virus entre en una célula del cuerpo, lo que comienza con la unión del virus a una proteína en la superficie celular. 

Los investigadores, dirigidos por el Dr. Masaru Kanekiyo, jefe de la Sección de Inmunoingeniería Molecular del Centro de Investigación de Vacunas del NIAID, examinaron la estructura atómica de una proteína de superficie del VEB, gp350, al unirse a una proteína en la superficie de las células B llamada receptor del complemento tipo 2 (CR2). 

Normalmente, el CR2 se une a un fragmento proteico, o ligando, llamado componente del complemento C3d, como parte de la respuesta inmunitaria tras una infección viral. 

Los investigadores descubrieron que la proteína del VEB se unía con precisión a la proteína de superficie celular CR2 en la región donde se une su ligando natural, C3d, lo que revela una similitud estructural entre el VEB y el C3d en el reconocimiento de CR2 y en cómo el virus aprovecha esta interacción para entrar e infectar una célula. Los investigadores también aislaron anticuerpos neutralizantes (nAbs) —proteínas inmunitarias que neutralizan el VEB— de animales inmunizados contra el VEB y de personas infectadas. 

Descubrieron que los anticuerpos neutralizaban el virus en pruebas de laboratorio al unirse a la proteína gp350 del VEB. Además, determinaron la estructura atómica de tres de los nAbs al unirse a la gp350 del VEB. 

Los tres nAbs se unieron a la gp350 en la misma región de la proteína —la región donde también se une a la proteína celular CR2—, lo que demuestra que este sitio de unión es un objetivo importante en el virus para la neutralización. 

La forma en que la proteína de superficie celular CR2 se une a su ligando natural C3d puede compararse con una llave que encaja en una cerradura. 

En este caso, la llave es una cavidad con carga negativa en la superficie de C3d, mientras que la cerradura es una disposición de residuos de arginina con carga positiva en la superficie de CR2. Los investigadores observaron un notable mimetismo molecular que se produjo por duplicado. 

Por un lado, la gp350 del VEB imita las características de C3d, actuando como la llave natural que encaja con CR2 en la superficie celular, abriendo la célula para que el virus la infecte. 

Por otro lado, los nAbs anti-VEB imitan a CR2, actuando como una cerradura que impide que la proteína gp350 del VEB se una a la célula para que el virus la infecte. 

El mimetismo existente en ambos lados de este conjunto de cerradura y llave indica que esta interacción es un paso importante para la infección por VEB y representa un importante punto de vulnerabilidad viral, según los investigadores. Los hallazgos definen interacciones moleculares críticas entre el VEB y sus células huésped. 

Los investigadores señalaron que se necesita más investigación para aplicar estos hallazgos al desarrollo de intervenciones, incluyendo el examen de si los nAbs recién descubiertos pueden brindar protección contra la infección por VEB en modelos animales y humanos. 

Esta investigación podría revelar nuevas vías para tratar y prevenir enfermedades causadas por este patógeno tan extendido. 



Website Immunity: 
https://www.cell.com/immunity/

Se Descubre un Mecanismo que Ayuda a Entender el Proceso de Maduración del VIH

Un equipo de investigadores de Alemania y EE UU han descubierto que una proteína del VIH (denominada “péptido espaciador 2”) desempeña un papel fundamental en la maduración de las partículas virales. Se trata de un paso necesario para convertirse en viriones con capacidad de infección. 

Los resultados del estudio se publicaron en la revista Nature. Se están realizando muchos estudios que pretenden entender qué cambios estructurales se producen en la cápside del virus que encierra el genoma viral. Pese a esto, no hay mucha información sobre la matriz del virus. 

La matriz sería la cubierta proteica exterior situada directamente debajo de la membrana lipídica que envuelve al virus. 

Para arrojar más luz sobre esto, un equipo de investigadores americano y alemán decidieron estudiar el modo en que se reorganiza la proteína de la matriz durante la etapa de maduración de la partícula infecciosa. 

Las partículas del virus de la inmunodeficiencia humana de tipo 1 (VIH-1) se liberan en una forma inmadura, que no resulta infecciosa. 

En este estado, la partícula viral consiste en una proteína larga con forma de barra que se denomina Gag. Para adquirir la capacidad de infección, el virus debe atravesar un proceso de maduración en el que la enzima proteasa divide la proteína Gag en seis trozos. 

Estos trozos serán los que, a su vez, constituyan la cápside y la proteína de la matriz de forma que al ensamblarse se generan viriones maduros con capacidad de infección. 

Entre dichos seis fragmentos se encuentra el ya mencionado “péptido espaciador 2”, cuya función en el ciclo vital del VIH no estaba clara. 

El equipo de investigadores empleó microscopios crioelectrónicos para obtener imágenes de las partículas víricas. 

A partir de dichas imágenes, mediante ordenador se generaron modelos tridimensionales muy detallados de las proteínas del virus. Gracias a eso se comprobó que, contrariamente a lo esperado, la reordenación de la matriz se veía desencadenada por el “péptido espaciador 2”. 

Así, se vio que esta proteína se adhería a la matriz y provocaba que se esta se empaquetase de forma diferente. 

Esta unión del péptido espaciador 2 a la proteína de la matriz permite que el virus pueda fusionarse más rápidamente con sus células diana. El equipo de investigadores afirma que inicialmente se pensaba que lo que se unía a la matriz era un lípido de la membrana, en lugar del péptido espaciador 2.

Consideran que esta información puede ser relevante para el desarrollo de nuevos fármacos frente al VIH. 

Sin embargo, el análisis reveló que es necesaria la liberación del péptido espaciador 2 para que se produzca la maduración de la matriz. 

Además, se comprobó in vitro que la presencia de dicho péptido fue suficiente para inducir la maduración de la matriz. Los autores del estudio afirman que a pesar de que disponía de datos estructurales de la matriz desde el año 2021.

Se desconocía cómo se producía la reorganización de los péptidos al madurar el virus.

El hecho de que en esta ocasión se generasen imágenes tridimensionales mucho más detalladas de la matriz permitió entender mejor este proceso.

También señalan que para comprender mejor la relevancia de la maduración de la matriz en la posterior propagación y patogénesis del VIH-1 será necesario realizar estudios en sistemas donde se puedan simular las condiciones de infección in vivo. 



Website Nature: 
https://www.nature.com/