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Fortaleciendo así la Capacidad Médica Integral.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Aumentan las Hospitalizaciones de Hombres Gays y Bisexuales con el VIH por Trastornos de Ansiedad y del Estado de Ánimo

Un estudio australiano halla una asociación entre los ingresos hospitalarios por estos problemas de salud mental y un aumento del riesgo de muerte.

Según los resultados de un estudio australiano publicado en la revista Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes, los hombres gays y bisexuales con el VIH tienen casi diez veces más probabilidades de ser hospitalizados por trastornos de ansiedad y del estado de ánimo que los hombres de la población general.

El estudio también ha hallado que los hombres gais y bisexuales con el VIH tienen de forma significativo más probabilidades de ser hospitalizados por estos trastornos que los hombres gais y bisexuales sin el VIH.

La hospitalización por trastornos de ansiedad y del estado de ánimo se asoció con un aumento del riesgo de mortalidad y se pudo observar una relación entre abuso de sustancias y muerte entre los pacientes hospitalizados.

Es bien sabido que existe una elevada prevalencia de problemas de salud mental en personas con el VIH.

La investigación que evalúa la prevalencia de los trastornos de ansiedad y del estado de ánimo ha proporcionado resultados divergentes probablemente debido a cómo han sido evaluados estos problemas de salud mental y a las diferencias en los perfiles de riesgo de las poblaciones específicas estudiadas.

Con el fin de poder arrojar algo más de luz sobre esta cuestión, un grupo de investigadores en Sydney (Australia) diseñaron un estudio centrado en hombres gais y bisexuales, un grupo conocido por registrar un mayor riesgo de problemas de salud mental en comparación con la población general.

Los investigadores examinaron la relación entre estado serológico al VIH (positivo frente a negativo) y la hospitalización por trastornos de ansiedad y del estado de ánimo.

También evaluaron si el ingreso hospitalario por estos problemas de salud mental fue un factor predictor de muerte y si el riesgo fue diferente entre los hombres con el VIH y aquellos sin el VIH.

Los participantes procedían de dos cohortes reclutadas en Sydney, una formada por 557 hombres con el VIH y otra por 1.882 hombres sin el VIH.

La cohorte de hombres con el VIH fue reclutada entre 1998 y 2006, mientras que la inscripción de participantes en la cohorte de hombres sin el VIH se realizó entre 2001 y 2004.

Ambas cohortes incluyeron exclusivamente hombres que se identificaron como hombres gays o bisexuales.

El seguimiento de los participantes llegó hasta finales de 2007.

La información sobre los ingresos hospitalarios por trastornos de ansiedad y del estado de ánimo se obtuvo de los archivos de los hospitales, los archivos clínicos sobre el VIH y de los registros de mortalidad.

Al inicio del estudio, los participantes tenían una mediana de edad de 41 años (los seropositivos al VIH) y de 35 años (los seronegativos al VIH).

Alrededor de dos terceras partes de los hombres con el VIH y tres cuartas partes de los hombres sin el VIH tenían educación universitaria.

El uso de drogas ilegales fue muy frecuente: más de un 80% de los participantes de ambas cohortes declaró haber consumido los seis meses anteriores.

A nivel basal, la prevalencia de trastornos psicológicos fue muchísimo más elevada entre los hombres con el VIH que en aquellos que no lo tenían (60% frente a 1%).

Entre los participantes con el VIH, un 74% estaba tomando tratamiento antirretroviral; un 45% tenía un recuento reciente de CD4 por encima de 500 células/mm y un 77% habían sido diagnosticados en una época anterior a la llegada de la terapia antirretroviral de gran actividad (TARGA).

Se produjeron 300 ingresos hospitalarios debidos a trastornos de ansiedad y del estado de ánimo en pacientes con el VIH y 181 hospitalizaciones en hombres sin el VIH.

Se observó una proporción significativamente mayor de participantes con un ingreso hospitalario entre los hombres con el VIH que en los hombres seronegativos (n=85, 15,3% frente a n=72, 5,4%; p menor 0.001).

Las tasas de hospitalización por un diagnostico primario de trastorno de ansiedad y del estado de ánimo fueron 9,7 veces más elevadas en los hombres con el VIH y 3,3 veces más elevado en las hombres sin el VIH en comparación con las tasas observadas en la población masculina adulta australiana.

Entre los factores asociados con la hospitalización se incluyeron tener el VIH; identificarse como bisexual en lugar de gay u homosexual; ser creyente; haber requerido previamente atención psicológica o psiquiátrica; y ser fumador. 

Resultó llamativo observar en este estudio que los hombres que bebían pequeñas cantidades de alcohol eran menos propensos a tener un ingreso hospitalario que aquellos que no bebían. 

En la cohorte de hombres con el VIH, los ingresos hospitalarios se asociaron con demencia previa; tener un diagnóstico reciente de VIH; y un recuento bajo basal de células CD4.

El análisis de mortalidad halló que entre los hombres hospitalizados por trastorno de ansiedad y del estado de ánimo se produjeron 19 muertes en la cohorte de hombres seropositivos y 4 muertes en la cohorte de seronegativos. 

Tras ajustar por otros factores de riesgo, los investigadores hallaron que la hospitalización por trastorno de ansiedad y del estado de ánimo se asoció con un aumento de más de cinco veces del riesgo de mortalidad (cociente de riesgos (CR)= 5,48; intervalo de confianza del 95 (IC95%): 1,88 - 8,05).

Esta asociación no difirió en función del estado serológico al VIH.

El consumo crónico de alcohol –o el fallo hepático por el uso de alcohol– fue reconocido como la causa principal de muerte en 2 pacientes con el VIH (10,5%) y en un 1 hombre sin el VIH y como la causa secundaria de muerte en 6 participantes sin el VIH (31,6%).

Los resultados de este estudio subrayan la importancia de realizar intervenciones y estrategias más efectivas para identificar y tratar el trastorno de ansiedad y del estado de ánimo en hombres gays y bisexuales, y en especial en aquellos que tienen el VIH.

Según los investigadores, los resultados de este estudio apoyan realizar un análisis más en profundidad de los efectos que, de manera individual y conjunta, tienen el uso de sustancias, el deterioro Neurocognitivo y el trastorno de ansiedad y del estado de ánimo sobre los resultados de salud en personas con el VIH.

Fuente: Aidsmap
Referencia: Moore CL et al. Hospitalisation for anxiety and mood disorders in HIV-infected and -uninfected gay and bisexual men. J Acquir Immune Defic Syndr. 2016 Aug 1. [Epub ahead of print] DOI: 10.1097/QAI. 000000000001147.




Website Aidsmap:

Website Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes (JAIDS): http://journals.lww.com/jaids/pages/

La Esperanza de Vida de las Personas con el VIH Variaría Notablemente en Función de la Riqueza de cada País

Se observa un incremento continuado de la esperanza de vida de estas personas en todos los entornos, producto de la evolución de los antirretrovirales y de una mejor atención.

Un metaanálisis publicado en HIV Medicine ha concluido que la esperanza de vida de una persona con el VIH de 20 años que inicia tratamiento antirretroviral presentaría una variación de hasta veinte años entre países ricos y aquellos de ingresos medios o bajos.

La introducción de la terapia antirretroviral de gran actividad (TARGA), en la segunda mitad de la década de 1990, vino acompañada de una reducción inmediata de la mortalidad.

Diversos estudios realizados en los últimos años han mostrado una normalización de la esperanza de vida de las personas con el VIH, pero dichos estudios pocas veces tienen lugar en países con ingresos medios o bajos.

Para cuantificar las diferencias existentes en la esperanza de vida asociada al VIH en función de la riqueza de cada país, los autores de la presente investigación llevaron a cabo un análisis conjunto de estudios que habían aportado datos de esperanza de vida en personas con el VIH en tratamiento antirretroviral.

Los criterios de inclusión de estudios en el presente metaanálisis fueron estrictos.

Debían ser estudios de cohortes de personas adultas con el VIH que tomasen combinaciones de tres antirretrovirales.

También se requería que reportaran la esperanza de vida a partir del inicio de la TARGA y que detectaran los casos de fallecimiento a través de un seguimiento activo de los participantes.

Un total de ocho estudios cumplieron los criterios de inclusión, con cohortes en Europa, Canadá, Reino Unido, EE UU, Ruanda, Uganda y Sudáfrica.

Los estudios en países con recursos altos fueron llevados a cabo entre 1996 y 2011 y aquellos en países de recursos limitados tuvieron lugar entre 2001 y 2011.

En el metaanálisis se comparó entre los diversos países la esperanza de vida de una persona que iniciase la TARGA a los 20 años y la de una que la iniciase a los 35.

Un total de 154.670 personas fueron finalmente incluidas en el estudio, de las que el 58% eran hombres.

En los países de ingresos altos las cohortes estaban formadas mayoritariamente por hombres gais y otros hombres que practican sexo con hombres (HSH).

La mediana de la edad al inicio de la TARGA fue de 37 años y la mediana del recuento de CD4 en ese mismo momento era de entre 100 y 300 células/mm3.

La esperanza de vida acumulada tomando en conjunto los datos de todos los estudios fue de 57 años para aquellos que iniciaban la TARGA con 20 y de 64 años para quienes la iniciaban con 35.

Al estratificar los resultados en función del nivel de ingresos de los países se obtuvo que, en países de ingresos altos, la esperanza de vida de una persona que iniciara el tratamiento antirretroviral a los 20 años sería de 63 años y la de una que la iniciase a los 35 años sería de 67 años.

En países de ingresos medios o bajos, la esperanza de vida varió notablemente en función del género.

Así, la esperanza de vida de un hombre que iniciara el tratamiento antirretroviral a los 20 años sería de 43 años y la de una mujer en las mismas circunstancias sería de 53 años.

La esperanza de vida de una mujer que iniciara el tratamiento a los 35 años en países de ingresos medios o bajos sería de 65 años y la de un hombre con las mismas características sería de 57 años.

En el estudio se observó una tendencia constante al incremento de la esperanza de vida a medida que los registros eran más cercanos al presente , lo que respondería a las mejoras que han tenido lugar tanto en la TARGA (aparición de nuevos medicamentos más efectivos y tolerables) como en la atención de las personas con el VIH o la actualización de las recomendaciones de inicio del tratamiento y de seguimiento.

Un ejemplo de ello sería que la esperanza de vida de una persona de un país de ingresos altos que iniciara el tratamiento antirretroviral entre 2006 y 2008 sería de 71 años.

Los resultados del presente estudio muestran la brecha existente por nivel de ingresos o género en la esperanza de vida de las personas con el VIH.

Las mediciones de la esperanza de vida se revelan como una buena herramienta para monitorizar la efectividad de los diversos tipos de atención y seguimiento de la infección por VIH existentes, y para cuantificar las mejoras derivadas de sus modificaciones.

Fuente: Aidsmap
Referencia: Teeraananchai S et al. Life expectancy of HIV-positive people after starting combination antiretroviral therapy: a meta-analysis. HIV Medicine. DOI: 10.1111/hiv.12421, 2016.




Website Aidsmap:

Website HIV Medicine:
http://onlinelibrary.wiley.com/journal/10.1111/

Vacuna contra el VIH, Investigación en Ratones se Muestra Prometedor

Los científicos tienen éxito con nuevos métodos de estimular el sistema inmunitario para la fabricación de anticuerpos ampliamente neutralizantes contra el virus.

Los investigadores han desarrollado varios nuevos medios exitosos de que llevó al desarrollo de anticuerpos ampliamente neutralizantes (BNAs) contra el VIH en ratones diseñados para tener sistemas inmunes similares a las humanas.

Tal éxito es un buen augurio para la investigación de vacunas contra el VIH a principios de los seres humanos.

Los investigadores publicaron una serie de cinco estudios en las revistas Science, la inmunidad celular y que implicaron probar la eficacia de los métodos de apuntamiento desarrollo BNA en estos ratones modificados genéticamente.

Su método incluye dar un tiro de primera con el ingrediente activo de una vacuna, llamada un inmunógeno, junto con las vacunas de refuerzo para generar dos tipos de huesos, conocidos como VRC01 y PGT121.

En el estudio publicado en Science, los investigadores trabajaron con ratones modificados para expresar una concentración más baja (en comparación con los niveles típicos en los seres humanos) de las células precursoras VRC01.

Esta baja concentración no obstante, los investigadores cebados con éxito a los ratones con un inmunógeno llamado EOD-GT8 60mer para desarrollar la respuesta inmune que una vacuna contra el VIH debe impulsar en los seres humanos, lo que indica un poder considerable del inmunógeno.

En uno de los tres estudios publicados en la célula, los investigadores diseñaron ratones para desarrollar precursores a VRC01.

Luego se cebaron los animales con el inmunógeno 60mer eOD-GT8 y les dieron dos propulsores de otro inmunógeno.

Esto dio lugar a anticuerpos que eran capaces de neutralizar varias cepas de VIH.

Los investigadores creen que los impulsores tuvieron éxito en la conducción de las células precursoras BNA a mutar en la dirección correcta y que los propulsores adicionales podrían ayudar a terminar el proceso de mutación y conducir a madurar completamente BNAs.

Los autores de un estudio similar publicado en Cell dieron una serie de tomas principales a los ratones con una versión anterior del inmunógeno 60mer EOD-GT8, llamado EOD-GT6 60mer, y luego les dieron impulsores con diferentes proteínas modificadas de envoltura externa del VIH.

Esto dio lugar a anticuerpos que tenían propiedades similares a madurar BNAs en ratones.

Por último, los investigadores publicaron un estudio en la célula y la otra en la inmunidad que muestra que las diferentes primas y de refuerzo inmunógenos podrían impulsar y dar lugar a la maduración completa de un PGT121 BNA en ratones que neutraliza una amplia gama de aislados de VIH en otro tipo de ratón investigación.

Esta investigación proporciona la primera prueba de que una serie de disparos de primera y de refuerzo a base de proteínas de ingeniería puede producir BNAs contra el VIH.

Además, la investigación representa un avance importante, ya que sugiere un medio de que provocó el desarrollo de BNAs que se unen a moléculas de azúcar que ayudan a esconder el VIH del sistema inmune.

En conjunto, estos resultados de la investigación han contribuido a sentar las bases de una fase I de ensayos clínicos prevista en el ser humano de la 60mer primer inmunógeno eOD-GT8.

En los ensayos futuros, los investigadores desarrollarán más inmunógenos de refuerzo y poner a prueba su capacidad de dar lugar a BNAs.

Además, los investigadores han sido alentado por estos estudios en ratones para mantener el desarrollo de una vacuna basada en PGT121 y, finalmente, estudiarlo en seres humanos.




Website Science:

Website CELL:

El Aumento de Peso después de Iniciar Medicamentos para el VIH, Relacionado con Enfermedades Cardíacas y la Diabetes

Sólo aquellos que se inició con un IMC normal tenían el mayor riesgo de enfermedades del corazón, sin embargo.

Las personas que aumentan de peso durante su primer año en el tratamiento del VIH están en mayor riesgo a largo plazo para la enfermedad cardiovascular (ECV) y diabetes.

El riesgo elevado de enfermedad cardíaca visto en un reciente estudio era sólo para aquellos con un IMC normal al iniciar los antirretrovirales (ARV), mientras que el riesgo elevado de diabetes aplica a todos, independientemente de su peso inicial.

La publicación de sus resultados en HIV Medicine, los investigadores de la colección de datos sobre los eventos adversos de los fármacos anti-VIH (D: A: D)

Estudio de cohortes siguieron 9.321 personas que inician el tratamiento del VIH por primera vez.

Los participantes fueron seguidos durante un total acumulado de 43,982 años, durante los cuales experimentaron 97 eventos relacionados con la ECV-salud (incluyendo infarto de miocardio, accidente cerebrovascular y procedimientos coronarios) y 125 eventos de salud relacionados con la diabetes.

Después de ajustar los datos para diversos factores, los investigadores hallaron que por cada aumento de una unidad en el índice de masa corporal durante su primer año de tratamiento, los que iniciaron ARV con un IMC normal (18,5 a 25) tuvo un incremento del 18 por ciento en su largo plazo riesgo de un episodio de ECV.

Independientemente de IMC inicial, los participantes tuvieron un aumento del riesgo del 11 por ciento para un evento de la diabetes por cada aumento de una unidad en el IMC durante su primer año en ARV.




Website HIV Medicine:

Actualización en Tratamientos: Especial AIDS 2016

Noticias sobre la Prevención del VIH: Europa. Boletín de Julio-Agosto de 2016. Especial AIDS 2016.

Edición de Julio-Agosto de 2016 del boletín mensual de NAM dirigido a todas las personas que trabajan en la prevención del VIH en Europa o están interesadas en este tema.

La 21 edición de la Conferencia Internacional del Sida (AIDS 2016) tuvo lugar en la ciudad de Durban (Sudáfrica) el pasado mes de Julio.

Este año se puso un énfasis especial en el uso de la prueba, el tratamiento y los métodos preventivos para poner fin a la epidemia del VIH en el año 2030.

En los Enlaces de Aidsmap, puede referirlos con los Abstract de AIDS 2016

Noticias seleccionadas:

•No se detectó ninguna transmisión del VIH por parte de personas con una carga viral indetectable en el estudio PARTNER.

•Una vacuna contra el VIH consigue muchos mejores resultados que la candidata que ya había demostrado eficacia.

•Resultados contradictorios en los ensayos sobre el tratamiento como prevención.

•Al menos 80.000 personas toman PrEP en EE UU y Francia alcanza las primeras mil en su programa.

•Estudios analizan la PrEP en hombres gays negros y jóvenes.


Website Aidsmap:

Website AIDS 2016:

Los Casos de Enfermedad Hepática Terminal se Mantienen Estables en Personas con VIH y Hepatitis de EE UU

Se observa cierta desatención de las hepatitis incluso en personas con buen control de la infección por VIH.

Un estudio publicado en Clinical Infectious Diseases ha concluido que, a pesar de las mejoras en el tratamiento antirretroviral acaecidas entre 1996 y 2010, durante dicho período la presencia de casos de enfermedad hepática terminal se mantuvo inalterada en personas con VIH y hepatitis virales.

En el estudio se definió como enfermedad hepática terminal todo aquel caso de insuficiencia renal que conllevara trasplante hepático o la existencia de evidencias clínicas, resultados de laboratorio o eventos clínicos que indicaran cirrosis hepática severa o descompensada.

Un porcentaje importante de personas con VIH están coinfectadas por hepatitis virales.

Dentro de este grupo, la enfermedad hepática es la causa principal de morbilidad y mortalidad.

La terapia antirretroviral de gran actividad (TARGA) ha ido mejorando de forma muy destacada desde su introducción en el año 1996, lo que ha incrementado notablemente la esperanza y la calidad de vida de las personas con VIH.

No obstante, hasta ahora no se habían publicado muchos datos sobre su impacto específico sobre la morbimortalidad de las personas coinfectadas por VIH y hepatitis virales.

Para arrojar más luz a este asunto, investigadores de la Cohorte Norteamericana de Colaboración sobre Investigación y Diseño en Sida (NA-ACCORD, en sus siglas en inglés) diseñaron un estudio encaminado a determinar la incidencia e enfermedad hepática terminal en personas coinfectadas por VIH y hepatitis virales en tres períodos temporales dentro de la era TARGA: inicial (1996-2000), intermedio (2001-2005) y moderno (2006-2010).

Un total de 34.119 personas con VIH pertenecientes a 12 cohortes fueron incluidas en el análisis.

El 19% estaban coinfectadas por el virus de la hepatitis C (VHC), el 5% por el virus de la hepatitis B (VHB) y el 2% presentaba infección por los 3 virus.

Los participantes aportaron datos de una mediana de 2,9 años de seguimiento por persona, lo que acumuló 129.818 persona-años de seguimiento.

En el estudio se registró la aparición de 380 casos de enfermedad hepática terminal, lo que supuso una tasa de incidencia de 2,9 casos por cada 1.000 persona-años de seguimiento.

Las personas que desarrollaron enfermedad hepática terminal eran mayores que las que no la desarrollaron.

En dicho grupo el porcentaje de hombres era más elevado, la presencia de personas de etnia blanca también era más alta y el uso de drogas inyectable era más frecuente.

También solían presentar bajos recuentos de CD4 y carga viral detectable.

La mayor tasa de incidencia de enfermedad hepática terminal se observó entre las personas con triple infección (11,57 casos por cada 1.000 persona-años de seguimiento), seguidas por aquellas coinfectadas por VIH y VHB (9,72 casos por cada 1.000 persona-años de seguimiento), por las coinfectadas por VIH y VHC (6,10 casos por cada 1.000 persona-años de seguimiento) y por las monoinfectadas por VIH (1,27 casos por cada 1.000 persona-años de seguimiento).

En el caso de las personas monoinfectadas por VIH, las principales causas de enfermedad hepática terminal fueron el consumo de alcohol o el uso de antirretrovirales de primera generación (mucho más tóxicos que los disponibles actualmente).

La comparación entre las época más antigua y la más moderna evaluadas no mostró evidencias claras de cambio en los cocientes de las tasas de incidencia ajustadas (aIRR, en sus siglas en inglés) de enfermedad hepática terminal.

Así, las diferencias no fueron significativas ni en coinfectados por VIH y VHC (aIRR: 0,95; intervalo de confianza del 95% [IC95%]: 0,61-1,47; p mayor 0,05); ni en coinfectados por VIH y VHB (aIRR: 0,95; IC95%: 0,40-2,26; p mayor 0,05); ni en aquellas personas con triple infección (aIRR: 1,52; IC95%: 0,46-5,02; p mayor 0,05).

Las tasas de supresión virológica se fueron incrementando durante todos los períodos evaluados y alcanzaron el 85% en el período antirretroviral moderno.

Los autores del estudio señalaron que el hecho de que se mantuvieran los niveles de enfermedad hepática terminal en personas con una infección por VIH cada vez mejor tratada podría deberse a un seguimiento subóptimo de la afección hepática.

Solo el 1% de las personas coinfectadas por VIH y VHC en el estudio realizó un ciclo de tratamiento contra el virus hepático y en el período antirretroviral moderno solo el 35% de las personas coinfectadas por VIH y VHB recibían Tenofovir-TDF como parte de su tratamiento antirretroviral (dada su actividad frente a ambos virus, se recomienda incluir dicho fármaco dentro de la terapia antirretroviral de las personas coinfectadas por VIH y VHB).

Dado que los datos recopilados tienen ya unos años, estos no pudieron recopilar el impacto de los nuevos antivirales de acción directa (DAA, en sus siglas en inglés) sobre la salud hepática de las personas coinfectadas por VIH y VHB.

Dicho impacto –a buen seguro notable, dadas las altas tasas de efectividad de estos medicamentos- deberá ser verificada en posteriores estudios.

Sin embargo, es importante poner de manifiesto el hallazgo más importante del presente estudio: descuidar la atención de las infecciones hepáticas en personas coinfectadas por VIH puede tener consecuencias muy graves sobre su salud.

Fuente: Aidsmap
Referencias: Klein MB et al. Risk of endstage liver disease in HIV-viral hepatitis co-infected persons in North America from the early to modern antiretroviral therapy eras. Clin Infect Dis, online edition, 2016. Wittkop L. Endstage liver disease in HIV infection: an avoidable burden? Clin Infect Dis, online edition, 2016.




Website Aidsmap:

Website Clinical Infectious Diseases:

Se Aprueba el Uso de Truvada® como Profilaxis Pre-Exposición en la Unión Europea

La Agencia Europea del Medicamento había dado su recomendación de aprobación en julio de este mismo año. La Comisión Europea ha aprobado el uso de fármaco Truvada® (un comprimido que combina los antirretrovirales Tenofovir y Emtricitabina) para su uso una vez al día como profilaxis preexposición (PrEP) frente a la transmisión por vía sexual del VIH.

Este es el primer fármaco antiretroviral que se aprueba en Europa para la profilaxis preexposición, en combinación con prácticas sexuales más seguras, para reducir el riesgo de adquirir el VIH por vía sexual en personas adultas en situación de elevada vulnerabilidad frente al virus.

No obstante, aunque esta autorización de comercialización da luz verde al uso de Truvada® como PrEP en la Unión Europea, serán las autoridades competentes de cada país las que decidan si le dan el visto bueno y los sistemas sanitarios nacionales tendrán que decidir en qué condiciones se dispensará.

El uso de Truvada® para el tratamiento de la infección por VIH (como parte de una combinación con otros antirretrovirales) ya había sido aprobado por parte de la Comisión Europea en 2005 y, en la actualidad, es el antirretroviral prescrito con mayor frecuencia en Europa.

En el año 2012 fue aprobado su uso por la Agencia de la Alimentación y el Medicamento de EE UU (FDA, en sus siglas en inglés) como profilaxis preexposición en ese país.

La aprobación se basó en los resultados de dos ensayos, iPrEX y Partner PrEP.

En el ensayo iPrEX tomaron parte 2.499 hombres que practican sexo con hombres (HSH) y mujeres transexuales que tomaron un comprimido diario del fármaco como profilaxis preexposición.

La eficacia general observada estuvo en torno al 40-50%, pero al tener en cuenta los niveles de adherencia, llegó a superar el 90%, lo que refleja la importancia de la adherencia para el éxito de esta estrategia preventiva.

Estudios posteriores, como PROUD o IPERGAY reflejaron una eficacia general del 86%.

En julio del presente año, la Agencia Europea del Medicamento (EMA, en sus siglas en inglés) hizo pública una recomendación para que se aprobase Truvada® como PrEP en Europa, aunque Francia ya había comenzado a proporcionarlo con cobertura total por parte de su sistema nacional de salud desde el mes de noviembre del año pasado.

Precisamente en este país ya se ha superado la cifra de 1.000 personas que reciben la PrEP.

Hay que destacar que aproximadamente dos tercios toman Truvada® de forma intermitente, en lugar de todos los días, siguiendo el régimen utilizado en el ensayo Ipergay.

A nivel mundial, las directrices clínicas respaldan el uso de la PrEP en combinación con otras estrategias preventivas para reducir el riesgo de infección por VIH en adultos en situación de elevada vulnerabilidad.

La PrEP no debe administrarse a personas de estado serológico desconocido (o a seropositivas), ya que el fármaco no constituye un régimen completo de tratamiento de la infección y existe el riesgo de que se desarrollen resistencias en caso de que una persona tenga el VIH y tome únicamente Truvada®.

Además de los países mencionados, el uso de Truvada® como PrEP está autorizado en Australia, Canadá, Kenia, Perú y Sudáfrica (aunque el nivel de cobertura por parte del sistema sanitario varía de un país a otro).

Referencia: Gilead Sciences.
European Commission Grants Marketing Authorization for Gilead's Once-Daily Truvada For Reducing the Risk of Sexually Acquired HIV-1. Press release. August 22, 2016.



Website Gilead Sciences: