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jueves, 29 de julio de 2021

CATIE: TreatmentUpdate, Largo COVID

1.-El rompecabezas del COVID largo. 
El SARS-CoV-2 es el virus que puede causar la enfermedad llamada COVID-19. Este virus pertenece a una familia de virus llamados Coronavirus. 

La mayoría de las personas infectadas con SARS-CoV-2 tienen síntomas leves o ninguno en absoluto. 

Sin embargo, una minoría de personas puede desarrollar síntomas graves, incluyendo dificultad para respirar y neumonía, y requerir hospitalización. 

Y luego hay algunas personas infectadas con SARS-CoV-2 que tienen síntomas iniciales leves o graves y luego desarrollan un trastorno de larga duración comúnmente llamado "COVID largo". 

Las personas con COVID largo pueden experimentar una amplia gama de síntomas porque diferentes órganos y sistemas en el cuerpo parecen estar afectados.

Debido a la naturaleza grave e incluso debilitante del COVID largo, algunas personas afectadas pueden no poder realizar las actividades cotidianas normales y tener dificultades para trabajar. 

Los científicos deben ser capaces de entender firmemente la causa del COVID largo antes de que sea posible encontrar remedios efectivos. 

En este número de TreatmentUpdate, informamos sobre una gama limitada de investigaciones asociadas con Covid largo. 

2.-Perspectivas de algunas personas sobre el COVID largo. 
Investigadores de la Universidad de Sheffield Hallam en Sheffield, Inglaterra, reclutaron a personas para entrevistas que estaban experimentando covid largo. 

Utilizando una base de datos y un algoritmo, los investigadores seleccionaron al azar una muestra de 18 personas de diferentes edades, géneros y etnias y les preguntaron sobre su experiencia con covid largo y cómo lidiaron con la actividad física. 

3.-Un estudio de Veterans Affairs explora el COVID a largo plazo.
Aunque muchas personas hospitalizadas con COVID-19 agudo han muerto, muchas también han sobrevivido. 

Después de su recuperación de COVID-19 agudo, algunas personas tienen síntomas persistentes. 

Los investigadores han comenzado recientemente a estudiar a estos sobrevivientes. 

4.-Covid largo encontrado incluso en personas que inicialmente fueron diagnosticadas con COVID-19 leve 
Dos equipos separados de científicos en Estados Unidos han hecho estudios sobre Covid largo e informaron que puede desarrollarse incluso en personas que tuvieron COVID-19 leve o no complicado. 

La manifestación más común de COVID largo en ambos estudios fue la fatiga. 

Estos y otros estudios se suman a la investigación emergente sobre COVID largo y subrayan la necesidad de investigar este problema y desarrollar intervenciones para ayudar a las personas con COVID largo a recuperarse. 

5.-Un gran estudio estadounidense descubre una amplia gama de complicaciones relacionadas con el COVID largo.
 Muchos sobrevivientes de COVID-19 tienen complicaciones a largo plazo que comúnmente se llaman COVID largo. 

Algunos estudios que se han realizado con estas personas no pudieron profundizar en los datos recopilados para explorar la diferencia en las manifestaciones de COVID largo entre géneros o entre personas más jóvenes y mayores. 

Ahora, un equipo de investigación en los Estados Unidos ha realizado un estudio que compara la información relacionada con la salud de 266,000 personas que se infectaron con SARS-CoV-2 con aproximadamente 9 millones de personas que no lo hicieron. 

Los investigadores también revisaron datos de otros años para comparar la salud y el uso de recursos médicos en otro grupo de personas. 

Los investigadores encontraron más de 50 manifestaciones diferentes de COVID largo que ocurren en el 14% de los participantes. 

6.-Un estudio de Mayo Clinic explora el COVID largo y los intentos de rehabilitación.
La Clínica Mayo en Rochester, Nueva York, ha desarrollado un Programa de Rehabilitación de Actividades (CARP, por sus) covid-19. Este programa está diseñado para evaluar y tratar a las personas que tienen COVID prolongado. 

Los investigadores con CARP produjeron un informe sobre las primeras 100 personas que ingresaron al programa de junio a diciembre de 2020. 

7.-¿Puede la inflamación muscular explicar algunos de los síntomas del COVID largo? 
Algunas personas con complicaciones post-agudas de COVID-19 (llamadas COVID largo) pueden experimentar fatiga intensa y debilidad muscular. 

Los científicos están explorando las posibles razones de estos problemas. Estudios en Alemania y Estados Unidos sugieren que las personas que murieron por complicaciones relacionadas con COVID-19 tenían inflamación muscular. 

La investigación emergente sugiere que la inflamación del músculo es causada probablemente por reacciones inmunológicas intensas. 

Tales reacciones ocurren durante el COVID-19 agudo en algunas personas. 

8.-Un estudio del Reino Unido utiliza resonancias magnéticas para descubrir el deterioro de órganos en COVID largo
Muchas personas con COVID prolongado experimentan síntomas incapacitantes. 

Una fuente de frustración para los pacientes y sus doctores es que muchos análisis de sangre rutinarios y otras evaluaciones pueden estar dentro de la gama normal a pesar del sufrimiento obvio de pacientes. 

Esto dificulta la capacidad de los médicos para descubrir los impulsores del COVID largo. 

9.-Rehabilitación y COVID largo. 
Investigadores del Centro regional de Ejercicio y Rehabilitación en Leicester, Inglaterra, han reportado resultados prometedores en un estudio piloto con personas que tienen COVID prolongado. 

10.-Seguridad de la vacunación contra el COVID-19 en personas con COVID prolongado.
Para investigar la seguridad de la vacunación contra el COVID-19 en personas que tienen COVID prolongado, investigadores en Bristol, Inglaterra, realizaron un estudio observacional de 36 personas que habían sido hospitalizadas por COVID-19 agudo. 

En general, la vacunación fue segura y no empeoró los síntomas de COVID largo ni degradó la calidad de vida. 



Website CATIE: 
https://www.catie.ca/en/

5° Boletín Especial IAS 2021

Boletín realizado por NAM/Aidsmap desde la XI Conferencia de la Sociedad Internacional del Sida sobre Ciencia del VIH (IAS 2021). 

Los temas destacados del miércoles, 22 de julio de 2021 son: 
1.-Mejora en el tratamiento de la meningitis criptocócica.
Un estudio realizado en el África subsahariana ha revelado que la aplicación de una única dosis de elevada concentración de anfotericina B liposomal resulta igual de eficaz que el tratamiento estándar para la meningitis criptocócica asociada al VIH. 

En dicho ensayo también se evidenció que la dosis elevada única resulta mucho más fácil de administrar y presenta bastantes menos efectos secundarios. 

Estos resultados se presentaron en la XI Conferencia de la Sociedad Internacional del Sida sobre Ciencia del VIH (IAS 2021). 

El hongo Cryptococcus es responsable de una infección oportunista que pueden sufrir las personas con el VIH cuyo recuento de CD4 sea inferior a 100 células/mm3. 

Esta infección suele derivar en meningitis, una peligrosa inflamación de la membrana que rodea el cerebro y la médula espinal. 

La meningitis criptocócica es una de las principales causas de muerte asociadas al sida, solamente superada por la tuberculosis. 

El tratamiento estándar de esta infección fúngica requiere la hospitalización, ya que el fármaco empleado, anfotericina B, se administra por vía intravenosa a lo largo de siete días.

En determinados entornos con pocos recursos no es posible administrar el medicamento de forma segura y, además, su precio resulta prohibitivo en muchos lugares. Con anterioridad, los resultados de un pequeño estudio habían revelado que una única dosis elevada de anfotericina B resultaba eficaz para tratar a las personas con el VIH al ser administrada en una formulación "liposomal". 

Esto significa que el fármaco activo se encuentra encapsulado dentro de unas partículas muy pequeñas similares a la grasa, que el cuerpo puede absorber con mayor facilidad. 

Un estudio de mayor tamaño decidió verificar este aspecto y, así, ocho hospitales de Uganda, Malaui, Zimbabue, Botsuana y Sudáfrica captaron a 814 personas con meningitis criptocócica asociada al VIH. 

Los participantes fueron asignados de forma aleatoria para recibir el tratamiento estándar (siete días con una dosis de 1mg/kg de anfotericina-B por vía intravenosa, junto con flucitosina oral y, posteriormente, siete días tomando dosis elevadas de fluconazol oral) o el tratamiento que se probaba en el ensayo (una dosis única de 10mg/kg de la formulación liposomal de anfotericina-B, junto con flucitosina y fluconazol oral durante 14 días). 

Todas las personas recibieron el mismo régimen de consolidación y mantenimiento con fluconazol oral. 

Se comprobó que la intervención probada era no inferior en términos de mortalidad a las diez semanas y que ofrecía beneficios evidentes en cuanto a seguridad, incluyendo tasas significativamente menores de anemia y una menor necesidad de transfusiones de sangre.

No obstante, el acceso a la formulación liposomal sigue siendo limitado en los países de ingresos bajos y medios. 

En respuesta a los resultados del citado estudio, Médecins Sans Frontières (MSF) ha solicitado a Gilead Sciences que garantice un suministro mundial adecuado de dicha formulación y facilite el mecanismo de ‘acceso’ a un precio más bajo. 

2.-Las mujeres jóvenes pueden usar de forma efectiva anillos vaginales y PrEP oral para prevenir el VIH.
Las mujeres jóvenes y adolescentes pueden utilizar con regularidad el anillo vaginal con Dapivirina y tomar los comprimidos diarios de la profilaxis pre-exposición al VIH (PrEP) cuando reciben apoyo a la adherencia, según los resultados de un estudio presentado en la IAS 2021. 

En enero de 2021, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó el anillo vaginal (un dispositivo de silicona que libera lentamente Dapivirina, un antirretroviral de la familia de los inhibidores de la transcriptasa inversa no análogos de nucleósido) como una opción de prevención adicional frente al VIH para las mujeres en situación de riesgo elevado de infectarse. 

El análisis de otros estudios realizados en África ha demostrado que tanto el anillo vaginal como la PrEP oral (toma de antirretrovirales de forma regular para prevenir la infección por el VIH) resultaban eficaces para las mujeres cuando la adherencia era alta, pero que a muchas mujeres (especialmente las jóvenes) les resultaba complicado mantener niveles altos de adherencia. 

En un estudio realizado en Sudáfrica, Uganda y Zimbabue participaron 247 mujeres jóvenes y adolescentes de entre 16 y 21 años de edad. 

Fueron distribuidas en dos grupos, a uno de los cuales se le asignó el uso del anillo durante seis meses (cambiando el anillo cada mes) y luego cambió a la PrEP oral (combinación de Tenofovir Disoproxil y Emtricitabina) durante seis meses, mientras que el segundo grupo también utilizó esos métodos preventivos, pero en el orden inverso. 

A las participantes se les ofreció apoyo a la adherencia, que incluía recordatorios diarios a través de mensajes de texto, controles semanales por texto o teléfono, asignación de compañeras de adherencia, creación de grupos de apoyo y sesiones de counselling sobre adherencia. 

Los resultados provisionales reflejan que los dos métodos preventivos, en general, resultaron seguros y fueron bien tolerados. 

El análisis reveló que la mitad de las usuarias del anillo lo tuvieron colocado durante un mes completo, en comparación con menos de una cuarta parte que tomaron al menos seis dosis orales de PrEP a la semana. 

Las conclusiones de otro estudio reflejaron que tanto el anillo como la PrEP oral eran seguros en mujeres embarazadas, una población que, hasta la fecha, ha sido poco estudiada en el ámbito de la prevención del VIH. 

En él participaron 150 mujeres de entre 18 y 40 años de edad en Malaui, Sudáfrica, Uganda y Zimbabue. 

A estas participantes se les asignó de forma aleatoria el uso del anillo mensual o de la PrEP oral diaria, comenzando en la fase final del embarazo y continuando hasta el parto. 

Ambos métodos de prevención resultaron seguros y las complicaciones en el embarazo fueron poco frecuentes y comparables a las tasas locales de mujeres que no siguieron esta intervención. 

3.-Una novedosa terapia dual de anticuerpos consigue controlar parcialmente el VIH virulento en monos. 
Una terapia dual de anticuerpos, que actúa frente a las proteínas del huésped que contribuyen a perpetuar la infección por el VIH, ha conseguido reducir la carga viral en monos infectados crónicamente por un virus similar al VIH altamente patógeno, según se afirmó la semana pasada en la IAS 2021. 

Los mencionados anticuerpos bloquean la acción de dos proteínas antiinflamatorias diferentes, la interleuquina-10 (IL-10) y la PD-1. Veintiocho macacos rhesus recibieron terapia antirretroviral a partir de la sexta semana de la infección por una variante del virus de la inmunodeficiencia símica. 

Posteriormente, fueron repartidos en tres grupos. En el primer grupo, que actuó como control, ocho monos recibieron tratamiento antirretroviral hasta la semana 77 del ensayo.

En el segundo grupo, diez monos recibieron anticuerpos frente a la IL-10 en forma de infusiones cada tres semanas a partir de la semana 65. Los monos dejaron de recibir la terapia antirretroviral a la semana 77, pero los anticuerpos frente a la IL-10 se mantuvieron hasta la semana 85. 

En un tercer grupo, otros diez monos recibieron anticuerpos frente a la IL-10 a la semana 65, pero luego también empezaron a recibir anticuerpos frente a la PD-1 a la semana 73. 

Con posterioridad, también interrumpieron la terapia antirretroviral a la semana 77, pero los tratamientos basados en anticuerpos continuaron hasta la semana 91. 

Al dejar de recibir la terapia antirretroviral, los monos que recibieron los dos anticuerpos mostraron unos niveles de rebote viral más bajos que los que no la recibieron. 

Nueve de cada diez alcanzaron una carga viral indetectable mientras recibían los anticuerpos. 

La terapia doble con anticuerpos puede allanar el camino para el desarrollo de una mayor variedad de vacunas experimentales frente al VIH. 

4.-Las personas con el VIH generan una respuesta inmunitaria adecuada frente al SARS-CoV-2.
Las personas con el VIH que reciben terapia antirretroviral presentaron pruebas de una amplia respuesta inmunitaria frente al SARS-CoV-2 (el virus responsable de la COVID-19), según las conclusiones de un par de estudios presentados en la IAS 2021. 

Esta capacidad de desarrollar inmunidad natural frente a este virus es un pronóstico que augura que también se observará una buena respuesta inducida por las vacunas frente a la COVID-19. 

Un equipo de investigadores español evaluó las respuestas inmunitarias de once personas seropositivas y 39 seronegativas que se habían recuperado de la COVID-19.

Todas las personas con el VIH estaban en tratamiento antirretroviral con recuentos de CD4 que oscilaban entre 284 y 1000 células/mm3. 

Los autores examinaron tanto la inmunidad humoral (respuestas de anticuerpos) como la celular (respuestas de células B y T). Casi todas las personas sin el VIH (94%) y el 73% de las seropositivas presentaban niveles detectables de anticuerpos IgG frente al SARS-CoV-2 a los tres meses.

Todas las personas con COVID-19 grave tenían anticuerpos, pero el 60% de las personas con el VIH que pasaron casos leves de COVID-19 no los tenían. 

Los niveles de anticuerpos suelen disminuir con el tiempo, pero los linfocitos B de memoria pueden producir otros nuevos en caso de que el organismo se vuelva a encontrar con el virus. 

Diez de las personas con el VIH tenían células B de memoria capaces de producir anticuerpos frente a la proteína de la espiga del SARS-CoV-2 a los seis meses, incluyendo aquellas que no tenían niveles detectables de anticuerpos IgG. 

El equipo de investigadores concluyó que sus resultados sugerían que las personas con el VIH desarrollan una "inmunización natural" similar a la observada en personas seronegativas tras la recuperación de la COVID-19. 

En otro estudio relacionado, un equipo de investigadores de Argentina evaluó la inmunidad frente al SARS-CoV-2 de 21 personas con el VIH y 21 personas seronegativas que se habían recuperado de la COVID-19. 

Se determinaron los niveles de anticuerpos IgG frente al SARS-CoV-2 y su eficacia frente a la cepa original (de tipo salvaje) del SARS-CoV-2, además de evaluar las respuestas de las células-T específicas del SARS-CoV-2. 

Se comprobó que el 75% de las personas con el VIH y el 85% de las personas seronegativas presentaban niveles detectables de anticuerpos frente al SARS-CoV-2. 

Todas las personas participantes mostraban pruebas de inmunidad celular frente al SARS-CoV-2, aunque las respuestas en el grupo de personas con el VIH fueron más débiles y menos amplias. 

En el caso de las personas seropositivas, tener un buen recuento de CD4 resultó ser un factor clave para conseguir mejores respuestas de anticuerpos, con mayor capacidad de neutralización, lo que sugiere que la terapia antirretroviral no solo permite controlar el VIH, sino que también mejora la capacidad del organismo para controlar otras infecciones. 

5.-Aumento de prácticas de ChemSex en Tailandia y otros países asiáticos. 
El uso de drogas en contextos sexuales (ChemSex) está aumentando de forma considerable entre el colectivo de hombres gais, bisexuales y otros hombres que tienen relaciones con hombres (GBHSH) y mujeres trans con el VIH en Tailandia. 

Así, las personas que declaran haber consumido metanfetamina inyectada han aumentado en 16 puntos porcentuales entre 2009 y 2019, según se afirmó la semana pasada en la IAS 2021. 

La práctica de ChemSex estuvo estrechamente relacionada con la adquisición de otras infecciones de transmisión sexual, incluyendo la hepatitis C. 

Un estudio que actualmente está en curso en Bangkok (Tailandia) cuenta con la participación de hombres GBHSH y mujeres trans con un diagnóstico reciente de infección aguda por el VIH. Entre 2009 y 2019, se inscribió un total de 604 participantes. 

La edad media al inicio del estudio era de 26 años y el 98% de las personas participantes se identificaron como hombres. 

Al comparar los informes basales de los participantes que entraron en el estudio antes o después de 2017, las personas inscritas de forma más reciente fueron significativamente más propensas a declarar que tomaban estimulantes de tipo anfetamínico (33% frente al 21%), incluyendo la metanfetamina (30% frente al 19%). 

Las declaraciones también reflejaron que eran mucho más propensas a usar metanfetamina inyectada (20% frente al 4%).

Los datos de las encuestas periódicas reflejaron que las personas usuarias de drogas recreativas tenían aproximadamente tres veces más probabilidades de adquirir hepatitis C o sífilis, y casi ocho veces más probabilidades de tener gonorrea. 

Las que se inyectaban metanfetamina tuvieron una probabilidad 28 veces mayor de practicar sexo en grupo y una probabilidad más de cuatro veces mayor de tener una coinfección por la hepatitis C. 

Durante la conferencia, el doctor Stephane Wen-Wei Ku, del Hospital de la Ciudad de Taipei (Taiwán), señaló que los datos de Taiwán, Vietnam, Tailandia, Malasia, Singapur y Japón sugieren que la práctica de ChemSex no se limita a los países occidentales, donde se estudia con más frecuencia. 

En ese sentido, subrayó la necesidad de contar con servicios integrados de salud sexual y consumo de sustancias, y también destacó la importancia de adoptar un enfoque de reducción de daños tanto en lo que respecta al consumo de sustancias como a la prevención del VIH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS). 

Website Aidsmap: 
https://www.aidsmap.com/ 

Website 11th IAS Conference on HIV Science (IAS 2021): 
https://www.ias2021.org/ 

4° Boletín Especial IAS 2021

Boletín realizado por NAM/Aidsmap desde la XI Conferencia de la Sociedad Internacional del Sida sobre Ciencia del VIH (IAS 2021). 

Los temas destacados del jueves, 22 de julio de 2021 son: 
1.-Un inicio más temprano del tratamiento y un nivel más elevado de CD4, vinculados a un menor reservorio viral. 
Las personas que inician pronto su tratamiento antirretroviral (antes de que se produzca un daño amplio al sistema inmunitario) presentan un menor tamaño del reservorio viral del VIH, lo que puede aumentar sus posibilidades de alcanzar una cura funcional. 

Estos resultados fueron presentados en la XI Conferencia de la Sociedad Internacional del Sida sobre Ciencia del VIH (IAS 2021). Muy poco después de la infección inicial por el VIH, se crea un reservorio duradero de virus inactivos dentro de las células-T de larga vida que se encuentran en fase quiescente. 

A pesar de que los antirretrovirales permiten controlar la replicación del virus, no pueden eliminar dichos reservorios virales latentes, que son capaces de reanudar la producción de virus si se interrumpe el tratamiento, lo que constituye el principal obstáculo en la búsqueda de la cura del VIH. 

En un estudio, el equipo de investigadores comparó el tamaño del reservorio viral en personas que empezaron la terapia antirretroviral cuando su recuento de CD4 se encontraba en uno de los siguientes intervalos: 500-599, 600-799 o más de 800 células/mm3. 

Después de tres años de tratamiento, el ADN total del VIH era menor en las personas que iniciaron la terapia antirretroviral cuando su recuento de CD4 era superior a 800 células/mm3. 

Por su parte, en otro estudio, un equipo de investigadores comparó el tamaño y la diversidad del reservorio viral, así como la susceptibilidad del VIH a los anticuerpos ampliamente neutralizantes (bNAbs) teniendo en cuenta la fase de la infección en la que las personas iniciaron la terapia antirretroviral.

El estudio distribuyó a las personas en cuatro cohortes según el momento en que habían comenzado su terapia antirretroviral: Estadio Fiebig I o II (cuando pueden detectarse el ARN del VIH y el antígeno p24), Fiebig III o IV (cuando los anticuerpos del VIH son detectables por primera vez), infección aguda tardía (transcurridos tres meses o menos) e infección crónica (seis meses o más). 

Los participantes llevaban entre tres y cinco años en tratamiento y sus recuentos de CD4 eran altos (entre 700 y 900 células/mm3).

El equipo de investigadores comprobó que el ADN viral total fue menor en los grupos Fiebig I-II y Fiebig III-IV. 

Además, la diversidad viral era menor en las personas que iniciaron el tratamiento durante la infección aguda en comparación con las que lo hicieron durante la crónica.

Las personas que empezaron el tratamiento antes también presentaban, en general, una mayor susceptibilidad al medicamento elipovimab (basado en un anticuerpo ampliamente neutralizante), que en la actualidad se halla en fase de desarrollo. 

En un tercer estudio se investigó el inicio temprano de la terapia antirretroviral y el control de la carga viral postratamiento (es decir, la capacidad de mantener la carga viral suprimida tras la interrupción de la terapia) en 36 macacos con VIS (un virus equivalente al VIH en estos animales). 

El tratamiento antirretroviral se inició en distintos momentos temporales, se mantuvo durante dos años y, a continuación, se realizó el seguimiento de los monos entre seis meses y un año después de interrumpir su tratamiento. 

El rebote de la carga viral (definido como un aumento por encima de las 1.000 copias/mL) se produjo más tarde en el caso de los animales que iniciaron el tratamiento en los 28 días siguientes a la exposición, en comparación con los que lo hicieron transcurridos seis meses. 

Además, el 82% de los monos del grupo de inicio temprano del tratamiento antirretroviral consiguieron el control postratamiento (definido como una carga viral inferior a 400 copias/mL) tras la interrupción de la terapia, en comparación con el 25% de los monos del segundo grupo. 

2.-Un tratamiento más corto y menos tóxico frente a la tuberculosis resistente a fármacos cura a 9 de cada 10 personas. 
Un tratamiento oral de seis meses de duración, que limita la exposición al fármaco tóxico linezolid, permite alcanzar una elevada tasa de curación en personas con tuberculosis altamente resistente a fármacos, según se ha anunciado esta semana en la IAS 2021. 

El 89% de las personas participantes en el estudio seguían sin tuberculosis seis meses después de finalizado el tratamiento. 

La mayor parte de los regímenes recomendados para el tratamiento de la tuberculosis multirresistente a fármacos (MDR) se deben seguir durante al menos nueve meses y algunos hasta durante 20 meses. 

En 2020, un estudio demostró que la tuberculosis altamente resistente a fármacos podía tratarse con éxito empleando un tratamiento oral de seis meses compuesto por Bedaquilina, Pretomanid y Linezolid.

Sin embargo, ese estudio registró una elevada frecuencia de efectos secundarios graves atribuidos a linezolid. 

En el estudio presentado esta semana, los participantes recibieron una dosis más pequeña o durante menos tiempo del tratamiento con linezolid. 

Todas las personas recibieron bedaquilina y pretomanid, y fueron distribuidas de forma aleatoria para recibir uno de cuatro cursos posibles de tratamiento con linezolid: 1.200mg diarios durante 6 meses; 1.200mg diarios durante 2 meses; 600 mg diarios durante 6 meses; o 600 mg diarios durante 2 meses. 

El estudio contó con la participación de personas con tuberculosis extremadamente resistente (41%), personas con tuberculosis multirresistente (MDR) que mostraban resistencia a una fluoroquinolona o a un fármaco antituberculoso inyectable (47%), personas que no habían respondido a un tratamiento estándar de al menos seis meses contra la tuberculosis multirresistente (6%) y personas con tuberculosis resistente a la rifamicina que no toleraban los fármacos del régimen de tratamiento estándar contra la tuberculosis multirresistente (5%). 

El estudio incluyó a 181 participantes de Georgia, Moldavia, Rusia y Sudáfrica. 

Los participantes eran predominantemente hombres (67%), el 36% eran de raza negra y el 20% tenían el VIH. 

No se apreciaron diferencias significativas en cuanto al fracaso del tratamiento en los distintos brazos del estudio: se registraron resultados favorables en el 93%, 88%, 90% y 84% de las personas en cada uno de los respectivos brazos del estudio (lo que equivale a una media global del 89%). 

La frecuencia de acontecimientos adversos graves fue menor en el grupo que tomó 600mg de linezolid durante dos meses.

Al respecto, la doctora Francesca Conradie declaró: "Los resultados de este estudio resultan muy tranquilizadores. 

Al reducir la dosis y/o la duración del tratamiento con linezolid, aún podemos seguir ofreciendo una elevada probabilidad de curación en sólo seis meses." 

Un segundo estudio en el que se probó un régimen de tratamiento oral de seis meses frente a la tuberculosis MDR, se interrumpió en marzo debido a que el régimen experimental demostró su superioridad frente al tratamiento estándar de control. 

Es probable que a finales de este año se publiquen los resultados del estudio de un régimen compuesto por bedaquilina, pretomanid, linezolid (600mg) y moxifloxacina (400mg). 

El patrocinador del ensayo, Médecins Sans Frontières, espera que la Organización Mundial de la Salud (OMS) modifique sus recomendaciones sobre el tratamiento de la tuberculosis multirresistente una vez examine los resultados.

3.-Un modelo matemático sugiere que Cabotegravir inyectable es mucho más eficaz para las mujeres como PrEP que el actual tratamiento oral. 
Las inyecciones de Cabotegravir cada dos meses constituyen una opción de profilaxis pre-exposición frente al VIH (PrEP, tratamiento de toma regular para prevenir la infección por el VIH) muy eficaz para las mujeres y podría ser incluso más eficaz de lo que se informó en un análisis anterior, según las conclusiones de un estudio presentado en la IAS 2021. 

En el ensayo HPTN 084 se comparó la seguridad y eficacia de la PrEP administrada en forma de inyecciones bimensuales de Cabotegravir frente a la PrEP oral diaria con Tenofovir Disoproxil Fumarato y Emtricitabina (TDF/FTC) en más de 3.000 mujeres cisgénero sexualmente activas de entre 18 y 45 años de edad en siete países del África subsahariana. 

El pasado mes de noviembre de 2020, se interrumpió la fase ciega del ensayo al comprobar que los resultados provisionales reflejaban que las mujeres asignadas de forma aleatoria para recibir las inyecciones de Cabotegravir tenían un 89% menos riesgo de adquirir el VIH que las que utilizaban píldoras diarias de TDF/FTC. 

Se trata de la mayor eficacia jamás observada en un ensayo de PrEP en mujeres. 

Mientras que la PrEP oral diaria ha obtenido excelentes resultados en el caso de los hombres gays, bisexuales y otros hombres que mantienen relaciones con hombres, los estudios reflejaban que resultaba menos eficaz en las mujeres, debido en gran parte a un nivel subóptimo de adherencia. 

Entre las mujeres del ensayo asignadas aleatoriamente para recibir Cabotegravir se produjeron únicamente cuatro nuevas infecciones por el VIH, frente a las 36 registradas entre las mujeres asignadas al brazo de TDF/FTC. 

Al realizar un nuevo análisis más detallado de estos casos, se ha evidenciado que la mala adherencia a la PrEP fue probablemente la causa de todas las infecciones, excepto en dos casos.

En otro estudio se empleó un modelo matemático para comparar las nuevas infecciones por el VIH entre las mujeres que utilizaban Cabotegravir inyectable en el HPTN 084 frente a un control hipotético de placebo (supuesto a partir de los datos de estudios anteriores). 

Así se consiguió una estimación de la incidencia esperada de nuevas infecciones por el VIH en caso de no utilizar ningún método de prevención biomédica. 

Los autores emplearon los datos del grupo placebo de un ensayo anterior, en el que se probaron los comprimidos de TDF/FTC y un gel vaginal de Tenofovir. 

Esto permitió extrapolar una incidencia del 2,2% para el placebo en la cohorte del estudio HPTN 084. 

Comparando ese dato con la tasa de incidencia del 0,2% en el brazo de Cabotegravir, se estimó que Cabotegravir inyectable tenía una eficacia del 91% en la prevención del VIH, en comparación con un placebo. 

Website Aidsmap:
https://www.aidsmap.com/ 

Website 11th IAS Conference on HIV Science (IAS 2021): 
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3° Boletín Especial IAS 2021

Boletín realizado por NAM/Aidsmap desde la XI Conferencia de la Sociedad Internacional del Sida sobre Ciencia del VIH (IAS 2021). 

Los temas destacados del miércoles, 21 de julio de 2021 son: 
1.-Tener niveles bajos de CD4 y una carga viral del VIH detectable aumentan el riesgo de sufrir un caso grave de COVID-19. 
El hecho de tener una carga viral detectable junto con un recuento de CD4 inferior a 500 células/mm3 hace que las personas con el VIH corran un mayor riesgo de padecer un caso grave de COVID-19, según los resultados de un estudio que analizó casos de COVID-19 en 16 hospitales españoles. 

Estos resultados fueron presentados en la XI Conferencia de la Sociedad Internacional del Sida sobre Ciencia del VIH (IAS 2021). 

El estudio también reveló que presentar múltiples comorbilidades (como por ejemplo, hipertensión arterial, enfermedad cardiovascular, enfermedad renal crónica o cáncer) aumentaba en gran medida el riesgo de que la persona desarrollara un caso grave de COVID-19, lo que viene a confirmar los hallazgos de otros estudios realizados con personas con el VIH y población general.

Varios estudios de gran tamaño han demostrado que las personas con el VIH corren un mayor riesgo de padecer un caso grave de COVID-19 y de fallecer por esta causa, incluyendo un gran estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) presentado en la IAS 2021. 

Para investigar el impacto de factores como la carga viral, la inmunosupresión o los problemas de salud subyacentes sobre el riesgo de que las personas con el VIH desarrollen un caso grave de COVID-19, el equipo de investigadores examinó los casos de COVID-19 entre las 13.142 personas que reciben atención del VIH en Cataluña (España). 

La cohorte es predominantemente masculina (81%), de mediana edad (mediana de 47 años), con carga viral indetectable (81%) y con al menos una enfermedad subyacente.

La mediana del recuento de CD4 en estas personas fue de 692 células/mm3. 

El equipo de investigadores identificó 749 personas (5,7%) diagnosticadas de COVID-19 hasta el 15 de diciembre de 2020. De ellas, 103 fueron hospitalizadas, siete de las cuales tuvieron que ser ingresadas en una unidad de cuidados intensivos. 

Trece de las personas hospitalizadas murieron de COVID-19. Las personas con el VIH tuvieron más probabilidades de ser diagnosticadas de COVID-19 si eran migrantes, hombres gays o bisexuales, o si presentaban al menos cuatro comorbilidades. 

Las personas con el VIH de 75 años o más fueron tres veces y media más propensas a desarrollar un caso grave de COVID-19 (hospitalización o muerte), en comparación con las personas de menos edad. 

La población migrante también presentó un mayor riesgo de padecer resultados graves de COVID-19. 

El equipo de investigadores descubrió que, aunque el recuento de CD4 no afectaba al riesgo de padecer un caso grave de COVID-19 en personas con carga viral indetectable, en los casos de carga viral detectable, tener un recuento de CD4 inferior a 500 células/mm3 se relacionó con un mayor riesgo de presentar un caso grave de COVID-19. 

En la presentación de los resultados del análisis, el doctor Daniel Nomah concluyó que los factores de riesgo destacados en el estudio se deberían utilizar para priorizar a las personas con el VIH en la vacunación frente a la COVID-19, siendo las personas con carga viral detectable y recuentos bajos de CD4 (además de las que presenten un elevado número de comorbilidades) las que necesitan la vacunación de forma más notable. 

2.-Los fracasos de la PrEP son raros en los programas africanos, aunque se producen algunos a pesar de la buena adherencia. 
Un estudio presentado en la IAS 2021 es el primero en investigar los niveles de fármacos y resistencia farmacológica en personas que adquieren el VIH a pesar de tomar la profilaxis pre-exposición (PrEP, una medicación que se toma de forma regular para prevenir la infección por el VIH) en el entorno real de los programas de PrEP que se encuentran en rápida expansión en cuatro países africanos. 

El estudio halló 229 casos de infección por el VIH entre las aproximadamente 104.000 personas que tomaban la PrEP en Sudáfrica, Kenia, Zimbabue y Esuatini. 

Aunque cabe la posibilidad de que exista una estimación a la baja de los diagnósticos, esto sugiere que las infecciones por el VIH en personas que toman la PrEP están siendo poco frecuentes.

La mayoría de dichas infecciones se produjeron en personas que llevaban más de tres meses tomando la PrEP. 

Se realizó el genotipo del VIH para comprobar la presencia de resistencias farmacológicas en el caso de 118 personas que proporcionaron muestras adecuadas para ello. 

Se comprobó que el VIH del 55% de las muestras no presentaba mutaciones de resistencia a los fármacos, el 22% tenía mutaciones a los fármacos de la familia de los no análogos de nucleósido (o ITINN, no utilizados en la PrEP) y el 23% (27 casos) presentaba mutaciones de resistencia a Emtricitabina o Tenofovir (los fármacos que componen la combinación aprobada como PrEP). 

El equipo de investigadores no puede asegurar si estas mutaciones surgieron como resultado de que las personas siguieran tomando la PrEP después de haberse infectado o si dichas mutaciones ya estaban presentes en el VIH que adquirieron esas personas. 

La proporción de personas cuyo VIH presentaba resistencia a los fármacos de la PrEP y a los ITINN fue considerablemente superior a la tasa de resistencias registrada en estudios anteriores de personas recién diagnosticadas del VIH en la región. 

El hallazgo más sorprendente fue que, a pesar de que las personas que se infectaron de un VIH que no tenía resistencias farmacológicas tendieron también a presentar niveles bajos de Tenofovir en sangre (un indicativo de una mala adherencia al régimen preventivo), las personas cuyo VIH sí presentaba resistencias a fármacos parecían tener un buen nivel de adherencia. 

En el grupo que presentaba resistencia a los fármacos, el 78% tenía niveles de Tenofovir compatibles con la toma de cuatro a siete dosis semanales, lo que debería ser suficiente para prevenir la infección por el VIH. 

Una posible explicación es que las personas podrían haber adquirido el VIH durante un periodo de mala adherencia o en el que se hubiera interrumpido el suministro de fármacos, pero en el momento en que se les hizo la prueba y se les diagnosticó la infección ya volvían a tener una buena adherencia. 

Al presentar los resultados, la doctora Urvi Parikh afirmó que el estudio evaluará la carga viral en las personas diagnosticadas de VIH, ya que un nivel muy elevado de carga viral suele indicar que la infección se ha producido de forma reciente. 

3.-El tratamiento antirretroviral inyectable de acción prolongada es factible, incluso durante la COVID-19. 
El uso de los antirretrovirales inyectables de acción prolongada Cabotegravir (Vocabria) y Rilpivirina (Rekambys) –que administraría un profesional sanitario cada mes o cada dos meses– se puede implementar con éxito en las prácticas sanitarias de EE UU, según las conclusiones de un estudio presentado en la IAS 2021.

El personal sanitario y las personas con el VIH hallaron pocas barreras para administrar, o recibir, las inyecciones, a pesar de los cambios producidos en los servicios sanitarios debido a la COVID-19.

En enero de 2020, la Agencia de la Alimentación y el Medicamento de EE UU (FDA, en sus siglas en inglés) aprobó la combinación (comercializada en ese país como Cabenuva) para su administración mensual. 

Por su parte, la Agencia Europea del Medicamento (EMA, en sus siglas en inglés) la aprobó en octubre de 2020 para su administración mensual o bimensual. 

El presente estudio analizó la implementación de dicho régimen inyectable en entornos de práctica clínica de EE UU. 

Veinticuatro miembros del personal sanitario de ocho clínicas, además de más de 100 pacientes, completaron una serie de encuestas durante los primeros 12 meses de implementación de la combinación. 

En general, los profesionales sanitarios y los pacientes receptores de la combinación consideraron que el régimen inyectable era aceptable y factible. 

La percepción de la viabilidad de esta intervención disminuyó ligeramente en el cuarto mes, pero aumentó en el mes 12, a medida que en las clínicas se establecieron procedimientos y se acostumbraron a administrar las inyecciones. 

Esto fue así incluso a pesar de las interrupciones relacionadas con la COVID-19. 

Al preguntar por las estrategias que facilitaron el éxito de la implementación, el personal sanitario citó la buena comunicación entre el personal, el trabajo en equipo y el uso de una herramienta web para planificar el tratamiento. 

El proceso típico de preparación y administración de las inyecciones duraba aproximadamente media hora. 

La mayor parte de los miembros del personal (70%) dijo que las visitas mensuales proporcionaban otros beneficios a los pacientes, como una mayor conexión con el personal sanitario. 

Entre las más de 100 personas que recibieron las inyecciones y que fueron encuestadas, más del 90% prefirió esta administración frente a la anterior terapia oral diaria. 

4.-Numerosos países africanos mejoraron el acceso al tratamiento del VIH durante la pandemia de COVID-19. 
Un número inferior de personas con el VIH en seis países del África subsahariana experimentaron interrupciones del tratamiento durante y después de los confinamientos debidos a la COVID-19 que antes de que se produjera la pandemia, según un estudio presentado en la IAS 2021. 

Los primeros modelos del impacto de la COVID-19 predijeron que las personas con el VIH se encontrarían con problemas para acceder al tratamiento debido a los confinamientos nacionales, la restricción de viajes y la saturación de los sistemas sanitarios.

En este estudio, se llevó a cabo una evaluación de los datos de interrupción del tratamiento en seis países africanos: Botsuana, Esuatini, Namibia, Ruanda, Uganda, Zambia y Zimbabue. 

Se revisaron los datos del programa de tratamiento del VIH, comparando el número de pacientes que experimentaron una interrupción del tratamiento durante los meses en que se produjeron las medidas más restrictivas por la COVID-19 (abril-junio de 2020) con los datos procedentes de los trimestres anteriores al confinamiento (enero-marzo de 2020) y posteriores al mismo (julio-septiembre de 2020). 

Aproximadamente el 2,8% de los pacientes incluidos en el estudio experimentaron una interrupción del tratamiento antes del confinamiento, el 2,3% durante el confinamiento y el 2,06% después del mismo. 

En general, un número un 23% superior de pacientes experimentaron interrupciones del tratamiento antirretroviral antes del confinamiento que durante el mismo. 

Aunque los resultados variaron según el país, el nivel de interrupción del tratamiento tras del confinamiento fue menor que durante el mismo o se mantuvo en un nivel más bajo que antes del confinamiento en todos los países evaluados (excepto en Botsuana). 

Los servicios que ofrecen tratamiento antirretroviral recurrieron a estrategias como proporcionar reposiciones de la medicación en instalaciones alternativas y dentro de la comunidad, dispensar medicamentos para periodos más largos (por ejemplo, para seis meses en lugar de para tres) y aplicar medidas de distanciamiento social y reducción de riesgo en las clínicas. 

5.Las tasas de supresión de carga viral en Uganda mejoraron al aumentar el número y rapidez de las pruebas de carga viral.
Transcurrido un año, se ha comprobado que la aplicación de unas sencillas medidas para mejorar los procesos de solicitud y entrega de las pruebas de carga viral en Uganda ha permitido mejorar de forma significativa las tasas de supresión de la carga viral, según se ha informado esta semana en la IAS 2021. 

Aunque las pruebas de carga viral están bien integradas en los programas de tratamiento del VIH de Uganda, su tasa de uso podría mejorarse y, además, el tiempo transcurrido entre la solicitud de la prueba y la entrega del resultado puede ser de hasta dos meses. 

Veinte clínicas participaron en un ensayo en el que fueron distribuidas de forma aleatoria para seguir aplicando los procedimientos estándar o probar un paquete de intervenciones alternativas. 

Dichas intervenciones consistieron en: la inclusión de un documento en los expedientes de los pacientes en el que se pedía al personal médico que especificara la última carga viral del paciente y si se había solicitado una prueba; la disponibilidad de resultados rápidos gracias a un dispositivo Cepheid Xpert en un centro local; el uso de unas pautas guionizadas con los pacientes al hablar de la carga viral en diversos escenarios; y la información periódica a las clínicas sobre su desempeño. 

En el estudio se inscribieron personas procedentes de los cuatro grupos en situación de mayor riesgo de presentar malos resultados en caso de no realizar a tiempo las pruebas de carga viral (mujeres embarazadas y en periodo de lactancia, niños y adolescentes, personas con carga viral detectable y personas que ya habían pasado el plazo de realización de la carga viral rutinaria), así como adultos que no estaban en situación de alto riesgo. 

Se compararon los resultados del año anterior al estudio con los obtenidos en el periodo de intervención (2018-2020). 

El tiempo medio de entrega de los resultados de las pruebas de carga viral se redujo en 67 días en las clínicas donde se realizó la intervención, mientras que se mantuvo sin cambios en el grupo de control. 

La mitad de los resultados se recibieron en menos de un día.

La realización de peticiones de pruebas de carga viral conforme a las directrices mejoró significativamente en las clínicas donde se llevó a cabo la intervención. 

Las tasas de supresión de la carga viral también mejoraron en las clínicas de intervención. 

Al cabo de un año, el 83% de los participantes en dichas clínicas tenían una carga viral indetectable, en comparación con el 76% en las clínicas del grupo de control. 

Website Aidsmap: 
https://www.aidsmap.com/ 

Website 11th IAS Conference on HIV Science (IAS 2021): 
https://www.ias2021.org/ 

2° Boletín Especial IAS 2021

Boletín realizado por NAM/Aidsmap desde la XI Conferencia de la Sociedad Internacional del Sida sobre Ciencia del VIH (IAS 2021).

Los temas destacados del martes, 20 de julio de 2021 son: 
1.-Las intervenciones centradas en los adolescentes consiguen mejorar las tasas de supresión de la carga viral. 
Las intervenciones comunitarias dirigidas a atender las necesidades específicas de la población de adolescentes y adultos jóvenes con el VIH en Namibia y Nigeria demostraron ser eficaces en la mejora de los resultados clínicos, incluyendo la supresión de la carga viral.

Los resultados fueron presentados en la XI Conferencia de la Sociedad Internacional del Sida sobre Ciencia del VIH (IAS 2021). 

En el conjunto de la región del África subsahariana, apenas un 43% de la población adolescente con el VIH está incluida en servicios de atención médica. 

En Namibia, 25 centros de tratamiento participaron, entre agosto de 2018 y diciembre de 2020, en un esfuerzo colaborativo para mejorar las tasas de supresión viral entre la población de adolescentes y adultos jóvenes.

Entre las estrategias aplicadas estuvieron el uso de registros de carga viral elevada (para realizar el seguimiento de las personas que no habían alcanzado la viremia indetectable, implementado en todas las sedes), intensificación de los servicios de counselling sobre adherencia (80% de los sitios), realización de terapia directamente observada (52% de las sedes), uso de cajas de píldoras (32%), puesta en marcha de los clubes de adherencia (o refuerzo de los existentes) de los adolescentes (64%), y garantizar el cambio oportuno del régimen antirretroviral en los casos necesarios (todas las sedes).

Al principio del estudio, únicamente 407 adolescentes y adultos jóvenes (44%) habían logrado la supresión viral, cifra que se consiguió aumentar a 719 (74%) a finales de 2020. 

Por su parte, en Nigeria participaron 33 centros de salud en una intervención en 2020, y entre las estrategias puestas en marcha se incluyó la gestión de casos centrada en los adolescentes, el apoyo mediante pares, las intervenciones conductuales para abordar los problemas de adherencia y el uso de recompensas diseñadas para atraer a estos grupos de edad. 

Además, se formó a 66 adolescentes y adultos jóvenes como ‘defensores de la juventud’, que ayudaron a proporcionar apoyo a la adherencia, ayudando a los nuevos pacientes y proporcionando una relación de tutoría entre pares. 

Las tasas de supresión de la carga viral aumentaron de forma significativa al final del periodo de intervención en todos los grupos de edad. 

En septiembre de 2020, fue del 82% en la franja de los 10 a 14 años (un aumento de 15 puntos porcentuales), del 83% entre la franja de los 15 a 19 años (un aumento de 31 puntos porcentuales) y del 85% entre la franja de los 20 a 24 años (un aumento de 17 puntos porcentuales). 

2.-Las personas sin hogar con el VIH prefieren que la atención sea flexible, en persona y utilice incentivos. 
Las personas sin hogar o sin alojamiento estable difieren en cuanto a los tipos de atención relacionada con el VIH que prefieren, y aunque la mayoría se inclinan por la flexibilidad, cerca de la tercera parte prefieren ser atendidas por el mismo profesional sanitario, según un estudio presentado en la IAS 2021. 

Los servicios de telemedicina, que muchas clínicas del VIH han adoptado debido a la COVID-19, no fue una opción popular entre esta población. 

Las personas con el VIH en San Francisco registran unos buenos resultados de tratamiento en general y, así, el 75% de todas las personas con el VIH tienen una carga viral indetectable. 

Sin embargo, este porcentaje se reduce al 39% en el caso de las personas sin hogar.

Un equipo de investigadores de la Universidad de California en San Francisco (EE UU) había informado anteriormente sobre la atención centrada en la persona en esta población sin hogar. 

En este estudio, se evaluaron las estrategias dirigidas a mejorar las tasas de inclusión en los servicios de atención médica de las personas con el VIH sin hogar o sin alojamiento estable. 

Entre julio y noviembre de 2020, 115 personas participaron en una encuesta y cuatro de cada 10 afirmaron haber vivido recientemente en la calle, más de la mitad dijeron que habían perdido o les habían robado el teléfono de forma reciente y más de la mitad declararon que consumían metanfetamina a diario. 

El equipo de investigadores identificó diferentes preferencias de atención señaladas en la encuesta. 

Aunque el 68% de las personas se mostraron partidarias de una atención flexible, el 32% afirmaron que preferían ser atendidas por el mismo profesional médico. 

Las personas encuestadas prefirieron las visitas sin cita previa a las programadas, y se mostraron más partidarias de la atención en persona antes que de las consultas por vídeo o por teléfono. 

Todas las personas encuestadas se mostraron partidarias del uso de incentivos como tarjetas de regalo de supermercados, para alentar el acudir a recibir atención.

3.-Un fármaco de inyección semestral parece prometedor en el tratamiento antirretroviral de primera línea. 
Los primeros resultados de un pequeño estudio presentado en la IAS 2021 sugieren que las inyecciones semestrales de lenacapavir (un fármaco experimental de la familia de los inhibidores de la cápside del VIH) se podrían utilizar como parte de una combinación de tratamiento en personas que inician su terapia frente al VIH. 

El profesor Samir Gupta, de la Universidad de Indiana (EE UU), presentó los resultados de eficacia y seguridad de las primeras 28 semanas del estudio, en el que participaron 182 personas que iniciaban tratamiento antirretroviral por primera vez, con recuentos de CD4 superiores a 200 células/mm3. 

Al inicio del estudio, el 15% de las personas presentaban una carga viral superior a 100.000 copias/mL. 

La edad media de los participantes era de 29 años, el 7% eran mujeres y el 52% eran de raza negra. 

Se distribuyó a los participantes en cuatro grupos y, como grupo de comparación, 25 personas recibieron un tratamiento diario oral compuesto por Bictegravir y Emtricitabina/Tenofovir Alafenamida (Descovy). 

En un segundo grupo, 52 personas recibieron un tratamiento oral compuesto por lenacapavir y Descovy. 

Los otros dos grupos recibieron lenacapavir oral y Descovy durante dos semanas y, posteriormente, cambiaron a la administración de inyecciones subcutáneas (bajo la piel) en el vientre de lenacapavir. 

A las 28 semanas, en el caso de que su carga viral fuera inferior a 50 copias/mL, se les pasó a administrar uno de los siguientes regímenes: lenacapavir y Tenofovir Alafenamida solos (52 personas); o lenacapavir y Bictegravir (53 personas).

A la semana 28, las 25 personas del grupo de comparación tenían una carga viral inferior a 50 copias/mL. 

Diez personas de los grupos que tomaban lenacapavir (por vía oral o inyectada) no la tenían, lo que significa que la tasa conjunta de supresión de la carga viral fue del 94%. 

Sin embargo, en ocho casos no se dispuso de un resultado de carga viral y una persona había abandonado el estudio al segundo día.

El profesor Gupta comentó que, si los participantes sin datos de carga viral tuvieran una carga viral indetectable esto implicaría una eficacia del 99% para el lenacapavir inyectado. 

No se registraron efectos secundarios de gravedad. 

El efecto secundario más habitual fue hinchazón, enrojecimiento o dolor en el punto de inyección y el 11% de las personas experimentó nódulos (un pequeño bulto bajo la piel en el punto de inyección) y/o induración (endurecimiento de la piel). 

Gupta afirmó que los resultados justifican que se estudie el uso de lenacapavir en combinación con Islatravir como régimen solo inyectado. En el boletín de ayer se comentaron los detalles de otro estudio en el que se investigó el uso de lenacapavir en personas con VIH multirresistente a fármacos. 

4.-Aumento del riesgo cardiovascular en personas con el VIH. 
Las personas con el VIH presentan más factores de riesgo cardiovascular y corren un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, según se afirmó esta semana en la IAS 2021. 

Este fenómeno se observó para todas las franjas de edad. Es posible que estos resultados no parezcan sorprendentes, ya que en estudios anteriores ya se había encontrado que las personas con el VIH tenían un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, y también una mayor tasa de factores de riesgo cardiovascular. 

Sin embargo, muchos estudios proceden de EE UU, donde los comportamientos sanitarios y el acceso a la atención médica difieren de los de otros países con recursos y, en la mayoría de los casos, estos estudios se realizaron hace más de una década. 

En consecuencia, un equipo de investigadores de la Universidad de Birmingham (Reino Unido) decidió determinar el riesgo de enfermedades cardiovasculares en personas con el VIH que viven en Reino Unido, incluyendo ictus, infarto de miocardio, enfermedad vascular periférica, cardiopatía isquémica e insuficiencia cardiaca. 

Los autores recurrieron a una base de datos anónima de registros electrónicos de consultas generalistas (es decir, de entornos de atención primaria). 

A lo largo del periodo de estudio (2000-2020), se emparejaron los datos de 9.233 personas seropositivas con los de 35.721 sin el VIH. 

La edad media fue de 41 años y la tercera parte de las personas eran mujeres. 

Los grupos fueron muy similares en lo que respecta al índice de masa corporal, tabaquismo y comorbilidades. 

No obstante, se comprobó que había un mayor número de participantes con el VIH que eran de raza negra o vivían en barrios desfavorecidos. 

El estudio reveló que las personas con el VIH presentaban un riesgo un 54% más elevado de padecer enfermedades cardiovasculares en general. 

En cuanto a las enfermedades en concreto, las personas con el VIH tuvieron un riesgo un 49% más elevado de sufrir un ictus y un 59% más elevado de padecer una cardiopatía isquémica. 

Un análisis adicional valoró el riesgo de enfermedad cardiovascular teniendo en cuenta distintos subgrupos demográficos: edad, sexo o consumo de tabaco. Los datos revelaron que las personas con el VIH corrían un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, con independencia de los datos demográficos clave. 

En la presentación de los resultados, Tiffany Gooden destacó la necesidad de incluir un cribado periódico de los factores de riesgo cardiovascular (y también de dichas enfermedades) entre las personas más jóvenes con el VIH, y de establecer una herramienta para la evaluación de riesgo validada para personas con el VIH. 

5.-Pocas infecciones por el VIH entre las personas usuarias de PrEP en Brasil y México, pero se observan problemas en Perú. 
Las personas que utilizan la profilaxis pre-exposición frente al VIH (PrEP, antirretrovirales que se toman de forma regular para prevenir la infección por el VIH) en Brasil y México presentaron un número bajo de nuevas infecciones por el VIH.

Sin embargo, en Perú se registró un número elevado de las mismas, según los datos actualizados de un proyecto de demostración de la PrEP de gran tamaño que se realiza en América Latina y que fueron presentados esta semana en la IAS 2021.

El estudio ImPrEP se ha llevado a cabo en 24 ciudades de Brasil, Perú y México desde 2018.

Si bien su objetivo principal es determinar la aceptación, adherencia e impacto de la PrEP sobre la incidencia del VIH entre los hombres gays, bisexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres (GBHSH) y las mujeres trans, otros análisis adicionales han examinado qué factores permiten predecir qué personas pueden adquirir el VIH (seroconversión) y qué barreras existen para el acceso a la PrEP.

En abril de 2021, el estudio contaba con un total de 10.410 participantes: 4.165 en Brasil, 3.360 en México y 2.885 en Perú. 

De estas personas, 84 adquirieron el VIH (lo que equivale a una incidencia del 0,75% sobre el total de participantes). 

Esta incidencia fue baja en Brasil (0,31%) y México (0,44%). Sin embargo, casi dos terceras partes de las infecciones en el estudio se produjeron en Perú, lo que supone una incidencia del 2,42%. 

En la presentación de los resultados, el profesor Carlos Cáceres, de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, ofreció algunos posibles motivos para explicar este mayor número de infecciones en Perú, como la existencia allí de una mayor proporción de participantes jóvenes, un mayor número de mujeres trans, unos menores niveles educativos, una menor adherencia a la PrEP y un menor número de participantes que hubieran acudido específicamente en busca de la profilaxis preventiva. 

El profesor también declaró que los centros peruanos tienden a atender principalmente a las trabajadoras sexuales y a los hombres GBHSH y mujeres trans de menores ingresos, en comparación con los centros de Brasil y México, que suelen atender a una gama más amplia de poblaciones clave. 

En un subanálisis, se investigaron qué barreras existían en el acceso a la PrEP, así como los retos para mantener la adherencia a la misma. Para ello, se entrevistó a diez hombres GBHSH y cuatro mujeres trans en Perú. 

Las personas que abandonaron la PrEP solían tener múltiples parejas sexuales y una percepción baja de su riesgo de adquirir el VIH. 

Muchos de estos participantes ejercían el trabajo sexual. A pesar de informar sobre un uso inconstante del preservativo, mostraron una clara preferencia por este método preventivo, basándose en que ofrecía al mismo tiempo una protección no solo contra el VIH sino frente a otras infecciones de transmisión sexual. 

Entre las dificultades relacionadas con la PrEP, se citaron los problemas para seguir la toma diaria del régimen, el uso de formas combinadas de prevención y unos efectos secundarios que no les resultaban tolerables.

En un segundo subanálisis, se descubrió que en los tres países existía un escaso conocimiento sobre la PrEP ‘a demanda’ (es decir, tomar la PrEP antes y después de las relaciones sexuales siguiendo una pauta concreta, en lugar de tomarla todos los días). 

Tras una breve explicación de esta modalidad de la PrEP, alrededor de una cuarta parte de los participantes manifestó su interés en cambiar a ella. 

Las personas que no mostraron interés lo justificaron, principalmente, por la comodidad que suponía la toma diaria de la PrEP, la preocupación por la dificultad del régimen ‘a demanda’ y la ansiedad por el riesgo de adquirir el VIH. 

6.-Sentimientos contradictorios del personal sanitario respecto a los pacientes que abandonan la atención. 
En la IAS 2021 se presentaron los hallazgos de un estudio diseñado para intentar comprender las perspectivas de los trabajadores sanitarios respecto a las personas que abandonan la terapia antirretroviral en Sudáfrica. 

Los resultados evidenciaron que este colectivo mostraba unos sentimientos contradictorios por esta situación, que iban desde la empatía hasta enfado. 

Distintos estudios han revelado que las actitudes negativas del personal sanitario influyen en la adherencia al tratamiento antirretroviral. 

Sin embargo, análisis anteriores no se habían ocupado de las perspectivas del personal sanitario, ni de su grado de comprensión de la desvinculación de la atención del VIH de los pacientes. 

En el presente estudio, se entrevistaron 30 personas que trabajaban en una clínica de atención primaria en Khayelitsha, Ciudad del Cabo (Sudáfrica). 

Todas habían trabajado en la clínica durante al menos un año y habían interactuado con los pacientes que participaban en un programa piloto diseñado para apoyar la retención de las personas que volvían a la atención del VIH tras una interrupción. 

El primer tema que surgió de las entrevistas fue que la desvinculación constituía un riesgo para la salud individual y pública y que merecía recibir atención. 

El segundo tema destacado fue la empatía con los pacientes: por ejemplo, la comprensión de que la desvinculación de los servicios de atención se debía, con frecuencia, a factores fuera del control del paciente, como los problemas de salud mental. 

El último tema identificado fue el enfado, derivado del aumento de la carga de trabajo debido a las elevadas necesidades médicas y psicosociales de los pacientes que se desvinculaban de la atención, así como por la creencia de que estos pacientes no estaban dando prioridad a su salud. 

Los autores del estudio hacen un llamamiento para que se lleve a cabo un aumento de las intervenciones, de la formación y de la asistencia para ayudar al personal sanitario a afrontar los sentimientos contradictorios que pueden surgir al trabajar con pacientes que se desvinculan de la atención al VIH. 

Website Aidsmap: 
https://www.aidsmap.com/

Website 11th IAS Conference on HIV Science (IAS 2021): 
https://www.ias2021.org/