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viernes, 6 de junio de 2014

El Tratamiento del Linfoma en Personas Coinfectadas por VIH y VHC

Un estudio revela que la potencial reactivación de la hepatitis C durante la quimioterapia no compromete la supervivencia de los pacientes.

De acuerdo con los resultados de un nuevo estudio estadounidense que han sido presentados en el 50 Encuentro Anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica, la hepatitis C no debería comprometer la supervivencia de las personas coinfectadas por VIH que se someten a una quimioterapia tras un diagnóstico de linfoma.

Los linfomas son un conjunto de tumores que se originan en el sistema linfático –una parte fundamental del sistema inmunitario– como consecuencia de la mutación y proliferación descontrolada de las células T o la células B.

Los linfomas se dividen en dos grandes categorías según su origen celular: los linfomas de Hodgkin y los linfomas no hodgkinianos; estos últimos se clasifican como una enfermedad definidora de sida.

Además, algunos estudios han asociado la infección por VHC con un mayor riesgo de desarrollar linfoma, sobre todo el linfoma no hodgkiniano en pacientes con crioglobulinemia, una complicación relacionada con la hepatitis C y que se caracteriza porque unas proteínas presentes en la sangre –crioglobulinas– se vuelven espesas y gelatinosas a bajas temperaturas pudiendo bloquear los vasos sanguíneos.

En ocasiones, se ha dicho que la infección por hepatitis C podría complicar las decisiones relacionadas con la atención y el tratamiento del cáncer en personas coinfectadas por VIH. Sin embargo, según los investigadores del Centro del Cáncer Fox Chase en Filadelfia (EE UU), hasta la fecha, no se ha evaluado en profundidad el alcance de estas complicaciones asociadas a la hepatitis C en esta población de pacientes con VIH y linfoma.

Las precauciones ante el tratamiento del linfoma en pacientes coinfectados recaen principalmente en que la reactivación del VHC asociada a la quimioterapia pudiera provocar un fallo hepático.

Para evitarlo, en ocasiones, los profesionales optan por reducir la dosis de la quimioterapia lo que podría hacer disminuir la eficacia del tratamiento.

Con el fin de arrojar un poco más de luz sobre esta cuestión, un grupos de oncólogos y hematólogos del Fox Chase analizaron los datos de pacientes con VIH diagnosticados de linfoma recopilados durante 17 años con el objetivo de conocer en profundidad hasta que punto la hepatitis C influye en los resultados de supervivencia.

Los investigadores querían observar en concreto si la reactivación del VHC, un fenómeno habitual durante el tratamiento del linfoma con quimioterapia, podría afectar a la supervivencia de los pacientes coinfectados por VIH.

Para tal fin analizaron los historiales médicos de 190 pacientes con VIH diagnosticados de linfoma entre 1997 y 2013. Se excluyeron los pacientes con linfomas primarios del sistema nervioso central, Los investigadores hallaron que un 23% (n=53) de los pacientes elegibles estaban coinfectados por hepatitis C.

Durante el tratamiento del linfoma, el virus se reactivó en 17 pacientes.

Los resultados mostraron que los pacientes coinfectados por VIH y hepatitis C tuvieron una supervivencia general de 59,7 meses en comparación con los 88,6 meses de los personas que sólo tenían VIH que no tenían ni hepatitis B ni C. 

Sin embargo, la diferencia observada en la supervivencia a favor de las personas que sólo tenían VIH se desvaneció cuando los investigadores ajustaron por variables tales como la edad, el sexo, el origen étnico, el recuento de CD4, la presencia de cirrosis, el tipo de linfoma y los niveles de lactato deshidrogenasa (LDH), una enzima que se utiliza como marcador tumoral.

En definitiva, el análisis multivariable mostró que la coinfección por hepatitis C no se asoció con una disminución en la supervivencia general.

Al mismo tiempo, los investigadores hallaron que los peores resultados de supervivencia general se asociaron con tener un recuento bajo de células CD4 (por debajo de 100 células/mm3), haber recibido un diagnóstico de linfoma no hodgkiniano, encontrarse en un estadio avanzado de la enfermedad, y tener niveles de LDH superiores a 190 o cirrosis.

En los conclusiones los investigadores señalan: “Muchos pacientes experimentan cierta reactivación del virus de la hepatitis C, pero en la mayoría de pacientes se trata de episodios de resolución espontánea”.

De acuerdo con los expertos, estos hallazgos deberían ayudar a los médicos a perder el miedo de tratar el linfoma de forma agresiva en pacientes coinfectados por VIH y VHC.

Con todo, advierten de que “al mismo tiempo, tenemos que ser cuidadosos y cautelosos en el seguimiento de estos pacientes dado que la reactivación del VHC es un hecho y potencialmente podría provocar fallos hepáticos graves".

En cualquier caso, los investigadores esperan que su estudio sirva también para abrir los ensayos clínicos sobre el cáncer a una población de pacientes tradicionalmente infraestudiada.

A las personas coinfectadas por VIH y VHC a menudo se las excluye de la investigación clínica como consecuencia de las potenciales interacciones entre la medicación antirretroviral y la quimioterapia que podrían provocar un fallo hepático entre los participantes.

Según los investigadores, su estudio, en el que los participantes coinfectados toleraron bien la quimioterapia, debería servir para invertir esta tendencia.

Referencia: Sridharan A, Curtis SA, Kaner JS, et al. Hepatitis C co-infection in HIV-positive patients treated for lymphoma. J Clin Oncol 32:5s, 2014 (suppl; abstr 8578)



Website Journal of Clinical Oncology:

Website ASCO Annual Meeting:

jueves, 5 de junio de 2014

Rilpivirina Muestra un Mejor Perfil Lipídico que Efavirenz tras Dos Años de Tratamiento; El Porcentaje de Personas con Niveles

El porcentaje de personas con niveles de lípidos asociados a riesgo cardiovascular sería superior con Efavirenz.

Un estudio presentado en la edición del 11 de abril de Clinical Infectious Diseases ha concluido que las personas con VIH que inician tratamiento antirretroviral con Rilpivirina (Edurant®, también en Eviplera®) presentarían menores incrementos en los niveles de lípidos y tendrían una menor probabilidad de que dichos niveles fueran anómalos que aquellas que iniciasen tratamientos basados en Efavirenz (Sustiva®, también en Atripla®).

En la presente investigación se han analizado dos años de datos clínicos correspondientes a los estudios ECHO y THRIVE, que llevaron a la aprobación de Rilpivirina y su pastilla combinada (véase La Noticia del Día 22/12/2011).

En muchos estudios se ha observado que las personas con VIH presentan un riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares superior al de la población general.

El grado en el que diversos factores pueden estar detrás de dicho riesgo no está bien definido, pero el propio VIH, la inflamación crónica asociada a la infección y la toxicidad relacionada con el tratamiento antirretroviral parecen influir en mayor o menor medida.

Como la selección de antirretrovirales con un menor impacto sobre los niveles de lípidos puede reducir el riesgo cardiovascular, es importante comparar los diversos tratamientos entre ellos para lograr dar con la combinación de antirretrovirales con el mejor equilibrio entre eficacia y efectos secundarios.

Para comparar el impacto sobre los niveles de lípidos de Rilpivirina con Efavirenz, los autores del presente estudio evaluaron los cambios en las concentraciones de colesterol, triglicéridos y en la distribución de grasa corporal (por medio de absorciometría dual de rayos X [DEXA o DXA]) en 1.370 personas con VIH sin experiencia en tratamientos que comenzaron a tratar la infección una vez incluidas en los estudios ECHO y THRIVE (con datos acumulados de 96 semanas de terapia antirretroviral).

Los participantes de ambos estudios recibieron 25mg de Rilpivirina o 600mg de Efavirenz, en ambos casos en una toma diaria. Todos los participantes de ECHO recibieron, además, Tenofovir/Emtricitabina (Truvada®).

En cambio, en el caso de los de THRIVE los dos fármacos para completar la terapia antirretroviral fueron Abacavir/Lamivudina (Kivexa®), Zidovudina/Lamivudina (Combivir®, también disponible como genérico) o Tenofovir/Emtricitabina.

Los cambios en los niveles de colesterol total, colesterol LDL, colesterol HDL y triglicéridos fueron mínimos en el grupo con Rilpivirina.

Tras 96 semanas de tratamiento, Efavirenz se asoció a incrementos en los niveles de lípidos significativamente superiores a los observados con Rilpivirina, a excepción del colesterol total y del colesterol HDL, que presentaron variaciones similares con ambos fármacos.

Entre las personas con Rilpivirina, todos los tipos de colesterol aumentaron si se tomaba, además, Zidovudina/Lamivudina.

En cambio, entre quienes tomaron Tenofovir/Emtricitabina los niveles de colesterol HDL se incrementaron y los niveles de los otros tipos de colesterol se mantuvieron estables.

En el caso de quienes tomaban Efavirenz, los niveles de lípidos se incrementaron con todas las combinaciones de antirretrovirales.

Respecto a quienes tomaban Efavirenz, una menor proporción de las personas con Rilpivirina presentaban niveles de lípidos asociados a riesgo cardiovascular según el Programa de Educación sobre Colesterol de EE UU (NCEP, en sus siglas en inglés).

El 16% de las personas con Rilpivirina y el 17% de aquellas con Efavirenz presentaron una reducción de la grasa de las extremidades de, como mínimo, el 10% (diferencia no significativa).

El 12% de las personas con Rilpivirina y el 11% de aquellas con Efavirenz experimentaron incrementos en la grasa de las extremidades (diferencia no significativa).

En general, independientemente de si tomaron Efavirenz o Rilpivirina, las personas con Zidovudina/Lamivudina experimentaron pérdida de grasa en las extremidades y en aquellas con Tenofovir/Emtricitabina se dio un aumento de dicha grasa.

Los resultados del estudio muestran un mejor perfil cardiovascular de las combinaciones basadas en Rilpivirina respecto a las que contienen Efavirenz.

Si a ello se asocia el mejor perfil a nivel del sistema nervioso central, el balance a la hora de optar por una terapia de inicio favorecería a Rilpivirina, aunque es importante tener en cuenta la carga viral puesto que Rilpivirina ve reducida su eficacia en personas con carga viral superior a 100.000 copias/mL (y no está indicado en personas con dicho perfil).

Fuente: HivandHepatitis
Referencia: Tebas P, Sension M, Arribas J, et al. Analysis of Lipid Levels and Changes in Body Fat Distribution in Treatment-Naive, HIV-1-Infected Adults Treated with Rilpivirine or Efavirenz Over 96 Weeks in the ECHO and THRIVE Trials. Clinical Infectious Diseases April 11, 2014 (Epub ahead of print).




Website HivandHepatitis:

Website Clinical Infectious Diseases:

Tenofovir Gel Rectal, Niveles de Rendimientos Mucho más Altos de Rectal y Vaginal que Tenofovir Oral

"Una comparación farmacocinético de dosis única y múltiple de varios compartimentos de aplicar por vía rectal Tenofovir 1% gel oral y Tenofovir disoproxil fumarato" Tenofovir 1% en gel aplicado por vía rectal se producían concentraciones de tejidos rectales órdenes de magnitud mayores que los conseguidos con Tenofovir oral, según los resultados de un estudio de 18 personas por investigadores de Estados Unidos [1].

La exposición a Tenofovir sistémica fue menor con gel de 1% que con Tenofovir oral, pero la exposición vaginal fue mayor con el gel rectal.

Regímenes de Tenofovir oral han demostrado ser eficaces en la prevención del VIH en las mujeres y los hombres heterosexuales, los hombres que tienen sexo con hombres y usuarios de drogas inyectables - siempre y cuando los participantes del ensayo toman sus pastillas en la fecha prevista o cerca de programar.

RMP-02/MTN-006 es el primer ensayo para medir la farmacocinética rectales humanos de Tenofovir de aplicación tópica en múltiples compartimentos, incluyendo el tejido rectal y vaginal, rectal y fluido vaginal, las células mononucleares de sangre periférica (PBMCs), células mononucleares de la mucosa, y el plasma [2]

Universidad de Carolina del Norte (UNC) investigadores inscribieron 14 hombres y 4 mujeres que recibieron una dosis oral de 300 mg de Tenofovir disoproxil sola fumarato luego nos aleatorio 2-a-1 a (1) solo entonces gel rectal diaria 1% vaginal (para 7 día) o (2) solo que el gel de placebo diariamente.

A 2 semanas lavado separado cada uno de los tres intervalos de dosificación.

Los participantes dieron muestras de sangre, fluidos mucosos rectal y vaginal, y biopsias de colon (0,5 y 24 horas después de la dosis).

Los investigadores midieron las concentraciones extracelulares de Tenofovir en el plasma, los fluidos vaginales y del recto y tejido; que midieron el activo Tenofovir difosfato metabolito (TFVdp) en el tejido, PBMCs y células mononucleares de la mucosa.

Los niveles plasmáticos de Tenofovir fueron 24 - a 33 veces menor y la vida media en plasma fue de 5 horas más corto después de una sola aplicación rectal de 1% en gel de Tenofovir que después de una dosis oral única (P = 0,02).

Concentraciones en los tejidos rectales de Tenofovir y TFVdp eran 100 a 10.000 veces mayor después de una dosis rectal única que después de una dosis oral única.

Niveles TFVdp en el tejido rectal fueron significativamente más altos después de múltiples dosis rectales que después de una sola dosis rectal (p menor 0,05).

En las células mononucleares de la mucosa, las concentraciones TFVdp fueron órdenes de magnitud más alta después de una dosis rectal única o múltiples dosis rectales que después de una dosis oral única.

Niveles TFVdp en las células mononucleares de la mucosa una correlación positiva con el tejido rectal TFVdp en células mononucleares de los tejidos rectales tanto CD4-positivos y negativos (error estándar residual [RSE] 0,46).

Los investigadores de UNC calculan un 60% mayor fosforilación Tenofovir en las células CD4-positivas que las células negativas.

Tenofovir fluido rectal correlacionada con Tenofovir de plasma (RSE 0,38), Tenofovir tejido rectal (RSE 0,67), y el tejido rectal TFVdp (RSE 0,66).

Dosificación rectal produjo 72% más alto de penetración vaginal que hizo la administración oral. Y después de la administración rectal única y múltiple, fluido vaginal Tenofovir correlacionada con Tenofovir plasma (RSE 0,44).
El equipo de la UNC concluye que el gel de Tenofovir rectal "ofrece una exposición sistémica menor y la exposición vaginal mayor que hacen dosis similares de la administración oral, con la acumulación de tejido rectal de TFVdp con el tiempo, probablemente debido a la larga vida media intracelular."

Debido a que la concentración de líquido Tenofovir rectal correlacionada con la concentración de tejido, propusieron que los hisopos rectales "pueden ser razonables bio-indicadores de las concentraciones de tejidos / células rectales, proporcionando gruesa pero los métodos menos invasivos para estimar las concentraciones TFV adherencia y en los tejidos afectados."

Referencias:
1. Yang KH, Hendrix C, Bumpus N, et al. A multi-compartment single and multiple dose pharmacokinetic comparison of rectally applied tenofovir 1% gel and oral tenofovir disoproxil fumarate. 15th International Workshop on Clinical Pharmacology of HIV and Hepatitis Therapy. May 19-21, 2014. Washington, DC. Abstract O_09.

2. Anton PA, Cranston RD, Kashuba A, et al. RMP-02/MTN-006: a phase 1 rectal safety, acceptability, pharmacokinetic, and pharmacodynamic study of tenofovir 1% gel compared with oral tenofovir disoproxil fumarate. AIDS Res Hum Retroviruses. 2012;28:1412-1421   



Website 15th International Workshop on Clinical Pharmacology of HIV and Hepatitis Therapy:
http://www.infectiousdiseasesonline.com/event/workshop/15th-int-wksp-clin-pharmacology-hiv-hepatitis-therapy/

Website NATAP:

martes, 3 de junio de 2014

Más Evidencias sobre la Transmisión Sexual de la Hepatitis C entre Hombres Gays y Bisexuales con VIH

Diversos estudios muestran, sin embargo, que los HSH sin VIH tienen una incidencia similar a la de la población general.

De acuerdo con los últimos datos epidemiológicos, la transmisión del virus de la hepatitis C entre hombres gais y bisexuales con VIH se ha estabilizado en Ámsterdam (Países Bajos) –una de las primeras ciudades en las que se detectó un brote de infección aguda por el virus de la hepatitis C (VHC) de transmisión aparentemente sexual– y continúa siendo poco frecuente entre hombres seronegativos que tienen sexo con otros hombres (HSH).

Por otro lado, otros estudios también están examinando las tendencias de esta epidemia en Suiza y la relación entre la carga viral del VHC en la sangre y en el semen.

La adquisición del VHC por vía sexual, un virus de transmisión principalmente sanguínea, ha sido subestimada en numerosas ocasiones.

No obstante, cada vez son mayores los indicios de que la transmisión del VHC, en hombres gais con VIH, es relativamente frecuente a través de prácticas sexuales de alto riesgo (tales como el sexo anal traumático o fisting -introducción total o parcial de la mano en el ano de la pareja-), sexo en grupo sin preservativo o empleo de drogas no inyectables en las relaciones sexuales (que reducen la percepción del riesgo) o bien por la presencia de otras infecciones de transmisión sexual, entre otros factores. Desde inicios de 2000, se han comunicado en algunas ciudades del Reino Unido, Europa, Australia y EE UU brotes de infección aguda por VHC transmitida, en apariencia, por vía sexual en grupos de HSH con VIH (véanse La Noticia del Día 31/05/13, 21/02/2011, 07/06/2011, y 18/02/2013).

Datos recientes muestran que la incidencia de hepatitis C en varones gais y bisexuales en la actualidad podría superar a la comunicada en usuarios de drogas inyectables en algunas ciudades.

El hecho de que el virus hepático se esté propagando aparentemente por transmisión sexual entre HSH con VIH pone de relieve la necesidad de tener en cuenta qué actividades pueden suponer un mayor riesgo de infección.

La investigación ha sido capaz de identificar varios factores de riesgo implicados en la transmisión y mencionados anteriormente.

No obstante, dichos factores no se han mostrado consistentes en todos los estudios realizados, motivo por el que todavía existen muchos interrogantes sobre cómo se produce la transmisión del VHC entre HSH con VIH.

En el pasado 49 Encuentro Anual de la Asociación Europea para el Estudio del Hígado (EASL 2014), celebrado durante el mes de abril en Londres (Reino Unido), un grupo de investigadores del Servicio de Salud Pública de Ámsterdam presentaron una actualización sobre las tendencias de la incidencia de la hepatitis C en HSH inscritos en el Estudio de la Cohorte de Ámsterdam entre 1984 y 2012.

Se trata de un estudio de cohorte prospectivo que, iniciado en 1984, ha inscrito más de 2.000 hombres gais y bisexuales con y sin VIH. En 2000-2003, la incidencia de la hepatitis C aumentó más de 10 veces entre los HSH con VIH de la cohorte pasando de 0,8 por 1.000 persona/años durante 1984-1989 a 8,7 por 1.000 persona/año en 2000-2003.

En el análisis presentado en la EASL, los investigadores incluyeron a 2.080 hombres que habían completado, como mínimo, 2 visitas del estudio, lo que proporcionó un total de 17.300 persona-años de datos de seguimiento.

La mediana de edad en el momento de entrada al estudio fue de 30 años y la mediana de seguimiento, de 7,4 años.

Una cuarta parte de los participantes (n=526) tenían VIH en el momento de entrar al estudio y un total de 222 lo adquirieron durante el seguimiento.

Los resultados muestran que se documentaron 29 infecciones por VHC entre los 784 hombres con VIH.

No se observó ninguna infección entre los varones seronegativos.

Ninguno de los factores relacionados con el VIH –como por ejemplo el nivel de carga viral, el uso del tratamiento antirretroviral y el recuento actual o nádir de células T CD4– constituyó un factor pronóstico de infección por VHC.

Al examinar los cambios en la incidencia de la hepatitis C entre 2005 y 2010, los investigadores observaron un ligero descenso (cociente de tasa de incidencia: 0,94) en comparación con el aumento sustancial de la incidencia observado entre 2000 y 2005 (cociente de tasa de incidencia: 3,41).

De acuerdo con los investigadores, “la incidencia de infección aguda por VHC en HSH con VIH aumentó de forma pronunciada entre 2000-2005, pero parece haberse estabilizado en torno a los 10-12 casos [por 1.000 persona-años] a partir de entonces”.

Y añaden: “La población HSH sin VIH permanece ampliamente sin estar afectada por esta epidemia”.

Sugieren que las intervenciones preventivas, el cribado y el tratamiento parecen haber merecido la pena y que el efecto de haber alcanzado un tope en la incidencia entre los hombres que tienen un mayor riesgo de infección podrían explicar, al menos en parte, la estabilización de la incidencia observada.

Sin embargo, los expertos advierten de que, aunque la incidencia de la infección aguda por VHC podría haberse estabilizado, la incidencia de la reinfección tras un aclaramiento del VHC continúa siendo alta (véase La Noticia del Día 08/07/13).
Por este motivo, hacen hincapié en la importancia de que no decaigan los esfuerzos por prevenir la actual propagación de la infección por VHC en hombres gais y bisexuales con VIH. 

En un estudio similar publicado en la edición del 13 de marzo de la revista AIDS, un grupo de investigadores holandeses presentó un panorámica de la epidemia de hepatitis C en los últimos 15 años en hombres gais y bisexuales atendidos en una gran clínica de infecciones de transmisión sexual en Ámsterdam.

Los participantes rellenaron cuestionarios de forma anónima y se sometieron a pruebas de detección del VIH y el VHC dos veces al año.

Según los datos publicados, la prevalencia del VHC en HSH con VIH aumentó de un 5,6% en 1995 a un máximo de un 20,9% en 2008.

La infección por hepatitis C se asoció de forma independiente con el uso de drogas inyectables, la relaciones anales no protegidas, infecciones de transmisión sexual concomitantes (como la clamidia) y edad avanzada.

Además, la infección por VHC se asoció con la práctica del fisting de una manera más estrecha durante 2007-2008 (cociente de probabilidades ajustado [CPA]: 2,85) que durante 2009-2010 (CPA: 0,92).

Los análisis filogenéticos mostraron un alto grado de agrupaciones de infecciones (clusters) específicas en HSH desde 2000 en adelante que no se solapaban con las agrupaciones de infecciones en usuarios de drogas inyectables.

La identificación de una nueva cepa de VHC específica en HSH y de infecciones recientes en clusters establecidos significa que hay una transmisión activa en esta población.

De acuerdo con los investigadores, la prevalencia del VHC en HSH con VIH ha aumentado de forma significativa con el tiempo, pero parece estabilizarse en los últimos años, posiblemente como consecuencia de una mayor concienciación, el haber alcanzado un tope en la incidencia en la población en mayor riesgo, una disminución de las conductas de riesgo y la detección y el tratamiento precoces.

Y señalan: “La asociación [de la infección por VHC] con la práctica del fisting resulta menos sólida con el tiempo; no obstante nuestros análisis continúan mostrando la existencia de una transmisión sexual”.

En contraste con estos hallazgos, las estimaciones más recientes de la incidencia de la hepatitis C en HSH en el Estudio de la Cohorte Suiza del VIH y en la Cohorte Multicéntrica del Sida, que recoge datos procedentes de 4 ciudades estadounidenses, sugieren que la incidencia continúa en aumento y que todavía no se ha estabilizado.

Según estas estimaciones, y una vez más, la prevalencia del VIH en hombres sin VIH continúa siendo baja (0,5% durante 2007-2010) y similar a la de la población general en Ámsterdam.

Un total de 5 de cada 6 cepas del VHC de los HSH sin VIH ni estuvieron relacionadas de manera estrecha con las cepas circulantes entre los HSH con VIH ni estuvieron relacionadas estrechamente entre sí.

No obstante, 1 hombres sin VIH adquirió una cepa de VHC observada en HSH con VIH lo que sugiere ciertos solapamientos en las redes de transmisión sexual.

En Ámsterdam, según los investigadores, la estabilización de la prevalencia del VHC podría ser un resultado de la saturación del VHC en los grupos de mayor riesgo.

En ese caso, la estabilización de la epidemia podría explicarse por una falta de individuos susceptibles a infectarse más que por una disminución de las conductas de riesgo sexual entre las poblaciones en situación de riesgo.

Con todo, apuntan los expertos, el efecto de factores de riesgo tales como la práctica del fisting y el uso de GHB (gamma-hidroxibutirato) resulta menos pronunciado con el tiempo. Por lo que respecta a Suiza, recientemente se han publicado los resultados de dos estudios que examinan la incidencia de la hepatitis C en hombres gay y bisexuales en Suiza.

En la edición del 22 de enero de la revista International Journal of Epidemiology, un grupo de investigadores del Estudio de la Cohorte Suiza del VIH mostraron que existe un solapamiento de las vías de transmisión del VIH y el VHC mayor de lo que se esperaba.

A través de una serie de análisis, hallaron que el riesgo de infectarse por VHC se duplicaría en el caso de que una de las dos personas entre las que se transmitió el VIH estuviese infectada por este virus hepático.

Es decir, según este estudio, los pacientes cuyo VIH está estrechamente relacionado con el VIH de los pacientes coinfectados por VIH y VHC tiene un mayor riesgo de tener o adquirir ellos mismos la hepatitis C (véase La Noticia del Día 12/02/14).

Otro estudio publicado en la edición del 6 de enero de BMC Public Health evaluó las tasas de infección por VHC en HSH principalmente sin VIH en una clínica de salud sexual para hombres gays y en locales de ambiente tales como cuartos oscuros, saunas y zonas de cruising en Zúrich.

Un total de 840 participantes completaron de manera anónima cuestionarios sobre conductas de riesgos y se les realizó la prueba de detección del VHC.

De entre los 840 participantes, 19 (2%) tenían infección por VIH.

En total, 7 hombres dieron positivo en el test de anticuerpos del VHC (lo que indica una infección en el pasado) y 2 de ellos también dieron positivo en la prueba de detección del antígeno core del VHC y del ARN del VHC (lo que indica de manera inequívoca una infección activa en curso).

Ninguno de ellos era consciente de que tenían hepatitis C. Entre los 821 hombres sin VIH, la seroprevalencia del VHC fue de 0,37% (similar a la de la población general) y 1 persona (0,21%) tuvo infección activa por VHC.
Entre los factores pronóstico significativos de infección por VHC, se incluyeron tener VIH (cociente de probabilidades [CP: 72,2]; tener tatuajes (CP: 10,4); uso de cocaína o anfetaminas no inyectadas (CP: 8,8) y ser de origen no suizo (OR: 8,5).

Entres los hombres gais y bisexuales sin VIH, tener tatuaje fue la única variable que se asoció ligeramente con infección por VHC (CP: 8,3).

No se observaron en este grupo relaciones significativas entre infección por VHC y el uso de drogas inyectables, las relaciones anales no protegidas, prácticas sexuales que impliquen alguna lesión, sexo en grupo o infecciones de transmisión sexual que provoquen ulceración.

De acuerdo con estos hallazgos, los investigadores sugieren que, en Suiza, la hepatitis C en HSH sin VIH no es más prevalente que en la población general. 

Y concluyen: “No hemos hallados indicios de tasas elevadas de transmisión sexual de la hepatitis C en HSH sin VIH.

Por este motivo, en la actualidad, no vemos motivos para promover el test del VHC en todos los hombres gais y bisexuales en Suiza”.

Por último, un estudio presentado en la pasada Conferencia sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas (CROI) por investigadores del Instituto Kirby de la Universidad de Nueva Gales del Sur (Australia) examinó la carga viral del VHC en la sangre y el semen de hombres gais y bisexuales.

Los expertos tomaban como punto de partida la hipótesis de que la transmisión sexual del VHC en esta población podría ser consecuencia de niveles más elevados de ARN de VHC en el semen durante la infección aguda o reciente del VHC.

Su análisis incluyó un total de 66 hombres con hepatitis C de los cuales 18 (27%) estaban coinfectados por VIH y hepatitis C aguda o reciente (menos de 12 meses tras la exposición; media de 3,5 meses); 22 (33%) estaban coinfectados por VIH y hepatitis C crónica; y 26 (39%) no tenían VIH, pero tenía hepatitis C crónica.

Entre los hombres con VIH, aproximadamente un 90% estaba tomando tratamiento antirretroviral con carga viral indetectable y con una mediana de CD4 de aproximadamente 600 células/mm3.

El genotipo 1a del VHC fue el más habitual (58%), seguido del 3a (27%) y el 1b (8%).

Ninguno de ellos estaba tomando tratamiento contra la hepatitis C. A nivel basal, se detectó ARN del VHC en 29 hombres (44%).

Los varones con hepatitis C aguda y los que tuvieron hepatitis C crónica tuvieron una probabilidad similar de tener el VHC detectable en el semen, de la misma manera que los hombres con VIH y los hombres sin VIH.

En general, el nivel mediano de carga viral del VHC en sangre fue de 6,1 log UI/mL que, de nuevo, no difirió significativamente entre los hombres con hepatitis C aguda y los que la tenían crónica o entre los que tenían VIH y los que no.

Cuando el VHC fue detectable, el nivel mediano de carga viral en el semen fue 2,1 log UI/mL y se observó una correlación entre los niveles de ARN del VHC en el semen y en la sangre.

El nivel mediano de carga viral en la sangre fue significativamente más elevado en los hombres que tenían ARN del VHC detectable en el semen en el grupo de varones coinfectados por VIH y hepatitis C aguda (6,2 frente a 4,6 log UI/mL), pero no en el grupo de hombres coinfectados por VIH y hepatitis C crónica o en el grupo de hombres con hepatitis C pero seronegativos al VIH.

Entre los 35 participantes que se sometieron a pruebas de seguimiento tras una mediana de 18 semanas, 26 (74%) tuvieron carga viral del VHC detectable en el semen en, como mínimo, 1 muestra, entre ellos se incluyeron 12 varones (34%) que tuvieron ARN del VHC detectable en 2 muestras de semen.

El nivel mediano de carga viral del VHC en la sangre fue significativamente más elevado en los hombres que tenían 2 muestras de semen con el virus detectable.

La presencia de otras infecciones de transmisión sexual no se relacionó de forma significativa con excreción de VHC en el semen.

En sus conclusiones los investigadores señalan: “El ARN del VHC en el semen se detectó en un 43,9% de los hombres a nivel basal, con una mediana de 4,0 log UI/mL menos que en el plasma.

Durante el seguimiento, en un 40% de los participantes, la excreción del VHC [en el semen] se dio de manera intermitente”.

También señalan que en los hombres coinfectados por VIH y hepatitis C aguda, la detectabilidad del ARN del VHC en el semen se dio con más probabilidad cuando la carga viral fue más elevada en la sangre lo que implica una posible relación entre las dinámicas del VHC en el plasma y en el semen en la fase aguda de la infección.

Y concluyen señalando que: “Si, tal como se ha descrito en estudios anteriores, los hombres coinfectados por VIH en la fase aguda de la hepatitis C tienen niveles más elevados de ARN del VHC en plasma, esto podría provocar un aumento de los niveles en el semen que podrían facilitar la transmisión sexual”.

La profusión de estudios que hayan evaluado la transmisión sexual de la hepatitis C y sus tendencias en grandes ciudades europeas como Ámsterdam, Zúrich o Londres contrasta con la falta de investigaciones de este fenómeno en países como España, donde en 2 de sus grandes ciudades –Madrid y Barcelona– vive una gran comunidad gay y bisexual.

La confirmación de un número elevado de casos de infección aguda por VHC transmitida aparentemente por vía sexual en HSH con VIH en Madrid y Barcelona debería alertar a las autoridades sanitarias a estudiar el fenómeno y a implementar intervenciones preventivas dirigidas a reducir los nuevos casos de infección y aumentar la tasa de cribado entre la población afectada.

Fuente: HivandHepatitis
Referencias: Vanhommerig JW, Stolte IG, Lambers FAE, et al. Hepatitis C Virus Incidence in the Amsterdam Cohort Study Among Men Who Have Sex With Men; 1984-2011. 49thEuropean Association for the Study of the Liver International Liver Congress (EASL 2014). London, April 9-13, 2014. Abstract O92; Página 38

Urbanus AT, Van De Laar TJW, Geskus R, et al. Trends in hepatitis C virus infections among MSM attending a sexually transmitted infection clinic; 1995-2010. AIDS 28(5):781-790. March 13, 2014

Kouyos RD, Rauch A, Böni J, et al (Swiss HIV Cohort Study). Clustering of HCV coinfections on HIV phylogeny indicates domestic and sexual transmission of HCV. International Journal of Epidemiology. January 22, 2014



Website 49th Annual Meeting of the European Association for the Study of the Liver (EASL 2014): http://www.ilc-congress.eu/

Website HivandHepatitis:

lunes, 2 de junio de 2014

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HIV This Month - Mayo 2014

Bienvenido a UNAIDS Science Now y hasta el quinto tema del VIH este mes 2014!

ONUSIDA co-presentado con la Academia de Ciencias de Nueva York un simposio sobre HIV2014: Ciencia, Comunidad y Política para Poblaciones Vulnerables clave el 5 de Mayo

Después de esto, el ONUSIDA publicó una Debrief en el sitio web ¿Cómo garantizar que los beneficios de los últimos avances científicos llegan a las poblaciones clave. E-sesiones informativas de la sesión del día pronto serán puestos a disposición

En el Día de Concientización sobre la Vacuna del VIH, 18 de Mayo, el ONUSIDA también pidió una acción ampliada para encontrar una vacuna contra el VIH

Vamos a tener una reunión de todo el personal sobre el estado actual de HPTN071, también conocido como PopArt o Población Efectos de la terapia antirretroviral para reducir la transmisión del VIH por el investigador principal Richard Hayes y sus colegas Virginia Bonos y Sarah Fidler el 20 de junio.

Vamos a compartir esta información proporcionada por webcast. El vínculo seguirá en una fecha más cercana

Disfrute de este tema!

1.-Reducir la transmisión sexual.
•Meta-análisis encuentra un apoyo parcial a la elevada prevalencia del VIH entre los militares.

•Altos niveles de aceptabilidad y perfil de seguridad de un dispositivo desechable para la circuncisión masculina médica voluntaria para adultos.

•La importancia de la promoción del uso de preservativos a los jóvenes antes del debut sexual.

•Potencia de la relación sexual de forma inesperada no está asociado con relaciones sexuales sin protección en las poblaciones de taberna en Sudáfrica.

2.-Eliminación de las nuevas infecciones por el VIH entre los niños.
•Menor duración de la vacunación seroprotección después en las personas que viven con el VIH.

•Los resultados de un diagnóstico tardío materna en la transmisión de madre a hijo en Johannesburgo, África del Sur.

3.-15 millones de tratamientos que accede.
•Los eventos clínicos Menos con la terapia antirretroviral temprana en un ensayo entre las parejas Serodiscordantes.

•La terapia antirretroviral reduce el riesgo de depresión clínicamente significativa en alrededor de la mitad.

•Mejora de la adherencia del tratamiento antirretroviral en personas que se inyectan drogas.

4.-Evitar las muertes por tuberculosis.
•Caza para el VIH y la tuberculosis en los hogares.

5.-Cerrar la brecha de recursos.
•Real-mundo costeo de tratamiento del VIH en Zambia pone de relieve la diferencia entre las directrices nacionales y el uso real de los recursos.

6.-Eliminar las desigualdades de género.
•La violencia de pareja común entre los participantes en los ensayos de microbicidas.

•Valorar el respeto - 'hombres de verdad' en Sudáfrica urbana.

7.-Eliminar el estigma y la discriminación.
•Intolerancia Social aumenta el comportamiento sexual de riesgo.

8.-Fortalecer la integración del VIH.
•Las escuelas rurales de Zimbabwe proporcionan menos apoyo óptimo de los niños afectados por el VIH.

•Abordar retraso cognitivo en los niños que viven con o están afectadas por el VIH.

Por favor, háganos saber cuáles son sus intereses y lo que pensamos del VIH de este mes por el envío de un correo electrónico aquí


Recuerde, una gran cantidad de información sobre la epidemia y las respuestas a que el VIH se puede acceder en www.unaids.org



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