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miércoles, 20 de julio de 2016

AIDS 2016: Nuevos Casos de Posible Curación del VIH

Un grupo de mujeres jóvenes sudafricanas que recibieron tratamiento precoz tras la infección permanecen negativas al VIH y mantienen preservada la función inmunitaria.

Un grupo de mujeres jóvenes sudafricanas que fueron diagnosticadas en fases muy tempranas de la infección por el VIH y que recibieron tratamiento antirretroviral de forma inmediata han conseguido preservar sus recuentos de células CD4 y la funcionalidad de estas células.

La mayoría de ellas, hasta la fecha, no han seroconvertido y permanecen negativas al VIH a pesar de haberse hallado indicios de niveles bajos de infección en las células.

Las jóvenes recibirán un seguimiento durante un período de dos a tres años y, a continuación, se les ofrecerá la posibilidad de interrumpir el tratamiento antirretroviral para comprobar si sus cargas virales permanecen indetectables sin el uso de medicación.

Las jóvenes son participantes del estudio FRESH cuyos resultados fueron presentados en el simposio “Hacia una cura del VIH” celebrado los días previos a la inauguración de la 21 edición de la Conferencia Internacional del Sida (AIDS 2016) que está teniendo lugar estos días en Durban (Sudáfrica).

La investigación en la cura del VIH es un tema que en los últimos años ha ido ganando relevancia.

Sin embargo, los logros alcanzados han sido escasos. El único caso confirmado hasta la fecha de curación de la infección es el de Timothy Brown (durante mucho tiempo conocido únicamente como ‘el paciente de Berlín’), que fue sometido a un trasplante de médula tras haber sido diagnosticado de leucemia.

Se buscó un donante con una característica genética que hacía que sus CD4 no tuvieran el correceptor CCR5, necesario para que el VIH penetre en las células. Tras varios años sin medicación, sigue sin presentar rastros de virus ni en sangre ni en biopsias de tejidos.

Otra aproximación hacia la cura del VIH es tratar de manera precoz a pacientes que han sido diagnosticados en una fase muy temprana de la infección.

Los resultados de esta estrategia han sido desiguales mostrándose en algunos casos prometedora y en otros, decepcionante.

Este es, precisamente, el enfoque que ha sido utilizado en el ensayo sudafricano FRESH.

El estudio, entre otros objetivos, pretendía mostrar que es posible llevar a cabo investigación sobre la curación en personas jóvenes vulnerables en entornos de recursos bajos y evaluar, para ello, las opciones que podrían ser factibles en dichos contextos, como por ejemplo optimizar el efecto del tratamiento antirretroviral.

El estudio inscribió a 300 jóvenes de edades comprendidas entre los 18 y 23 años seronegativas al VIH pero en una situación de alto riesgo.

El objetivo principal fue evaluar el efecto del tratamiento antirretroviral cuando se administra durante la fase ‘hiperaguda’ de la infección por el VIH, es decir la etapa más temprana detectable, en el plazo de no más de tres semanas desde el momento de la infección –por lo general, entre los 10 y 15 días–, incluso antes de que se haya alcanzado el pico de carga viral y antes de que se hayan generados los anticuerpos frente al VIH.

Con el fin de detectar la infección en una fase tan temprana, a las jóvenes se les realizaba la prueba de ARN del VIH, como mínimo, dos veces a la semana. 

A pesar de acudir con frecuencia al hospital a realizarse la prueba y recibir preservativos y Counselling sobre salud sexual, 42 de las jóvenes se infectaron por el VIH, lo que representa una incidencia anual de 8,5%, una tasa similar a la observada en el entorno.

Dicha tasa de incidencia, si se mantuviese de forma sostenida, implicaría que más del 50% de estas mujeres jóvenes contraerían el VIH dentro de ocho años.

De las 42 mujeres, 28 recibieron tratamiento antirretroviral de forma inmediata, 24 de ellas en un plazo de 15 días tras la infección.

De las 14 que eligieron no tomar tratamiento en ese momento, a 11 se les pudo detectar la infección a los 15 días de la exposición.

El pico de carga viral fue de decenas de millones de copias/ml diez días después del diagnóstico y, a continuación, disminuyó a un punto de equilibrio estable de 30.000 copias/mL, como promedio, a las 3-4 semanas después del diagnóstico.

Sus recuentos de CD4, que alcanzaron un promedio de 800 células/mm3 antes de la infección, disminuyeron a 250 células durante el pico de viremia y, a continuación, se recuperaron, aunque no completamente, hasta alcanzar aproximadamente 470 células/mm3 a los treinta días.

Por su parte, las jóvenes que recibieron tratamiento de forma inmediata solo desarrollaron un pico de viremia de aproximadamente 40.000 copias/ml y tuvieron cargas virales indetectables (menor a 50 copias/mL) a los treinta días tras el diagnóstico.

Sus recuentos de células CD4 oscilaron ligeramente durante el pico de viremia, pero a los treinta días estuvieron en los mismos niveles estables previos a la infección.

Solo 3 de las 22 jóvenes que recibieron tratamiento y que disponían de datos completos para el análisis desarrollaron anticuerpos frente al VIH y, por lo tanto, dieron positivo a la prueba.

No se halló ninguna relación entre el pico de viremia y si las mujeres desarrollaron anticuerpos o no; sin embargo si se observó una cierta relación entre saltarse citas de seguimiento y un resultado positivo al VIH.

Algunas de las mujeres no desarrollaron respuestas inmunitarias al VIH de ningún tipo (ni anticuerpos específicos frente al virus ni respuestas de células CD8).

Las que sí las desarrollaron –aunque tenían menos células reactivas al VIH– tuvieron una respuesta frente al VIH mucho más robusta.

En comparación, las mujeres que no recibieron tratamiento, sus células CD8 específicas frente al VIH mostraron una respuesta mucho más débil frente al VIH (sólo en un 20%, los CD8 secretaron interferón gamma) y a otros virus (como el Citomegalovirus o el virus de la gripe).

El paso siguiente será confirmar si los niveles extremadamente bajos de viremia se traducen en una capacidad para contener al VIH en ausencia de tratamiento antirretroviral.

Este es uno de los puntos más controvertidos de la investigación de la cura del VIH.

Algunos expertos consideran que solo la interrupción del tratamiento será capaz de explicar si el tratamiento precoz u otras intervenciones en este ámbito llevan a un control viral en ausencia de la terapia.

Sin embargo, otros abogan por más experimentos con modelos animales y mejores marcadores subrogados del control viral antes de considerar la interrupción del tratamiento para los participantes de estos ensayos.

El comité ético de este ensayo ha dictaminado que las mujeres permanezcan en tratamiento antirretroviral durante, como mínimo, un período de 2-3 años antes de considerar la interrupción del tratamiento.

Con todo, los resultados de este estudio son fascinantes y prometedores y mantienen viva la llama de la estrategia del tratamiento precoz en las fases tempranas de la infección en la investigación de la cura del VIH.

Fuente: Aidsmap
Referencia: Ndung’u T. Addressing key gaps in cure research through identification and treatment of hyperacute HIV infection in a resource limited setting. Towards a Cure 2016 Symposium, Durban.




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